Desde finales del mes de octubre de este año, un hecho revolcó la opinión pública en Bogotá debido a las peticiones que el concejal Marco Fidel Ramírez le hizo al gerente de Canal Capital, Hollman Morris, al solicitarle una lista de las personas pertenecientes a la comunidad LGBTI que laboran en dicha compañía.

En los documentos se adjuntan más de 130 preguntas en las cuales se cuestiona de manera incisiva por dos programas de la parrilla de programación de ese canal: El Sofá (dirigido a la comunidad en referencia) y el programa Sexo sin Censura, dedicado a temas de sexualidad en general y que se emite en la franja de adultos.

El concejal Ramírez pregunta a Canal Capital "¿Cuántos miembros de la comunidad LGBTI hacen parte de la nómina de Canal Capital, actualmente?" y "¿Cuáles son las asignaciones salariales o de honorarios de los miembros de la comunidad LGBTI dentro del Canal?", entre muchas otras.

Estas declaraciones generaron el rechazo de columnistas, medios de comunicación y organizaciones de prensa, quienes se pronunciaron en contra de ellas. Una de ellas fue la Fundación para la Libertad de Prensa – FLIP- que rechazó la persecución política hacia el Canal y recordó que la orientación sexual de los funcionarios públicos "es un asunto de carácter reservado".

Ramírez, quien que después de la polémica dijo públicamente que "ama a la comunidad LGBTI" y que su petición se trata de un "control político" que le otorga la ley para "defender los intereses de la ciudad capital", mezcló la política y religión como argumento de la discusión.

  • El Debate
El gerente de Canal Capital, Hollman Morris, ante el concejo de Bogotá el pasado 7 de noviembre, reiteró que no le preguntará a ninguno de sus empleados cuál es su orientación sexual ya que eso se constituiría como una violación a la Constitución Política de Colombia.

Morris, reconocido periodista colombiano, quien ha sido galardonado con diferentes premios de periodismo en la defensa de los DDHH, y quien fue becado por el congreso de Estados Unidos con la beca Nieman Fellow Harvard 2010-2011, defendió su gestión y la “función formadora de audiencia de la televisión pública y su apuesta por la promoción de la democracia y la cultura de paz”.

También aseguró que Canal Capital se financia con un monto que alcanza tan solo el 10% de lo que invierten los operadores privados al hacer televisión.

Agrega también el periodista que la responsabilidad de la televisión pública es la creación de otros referentes y conceptos y que a través de ella se puede alfabetizar a la sociedad, que, “aún en el siglo 21, no ha aprendido a respetar las diferencias”.

Por su parte, el concejal citante al debate basó la defensa de sus ideas en la religión y en la Biblia, asegurando que Canal Capital promueve el “homosexualismo” y los antivalores a través de programas con contenidos sexuales e irreverentes y otros dirigidos a la comunidad LGBTI.

Este debate estuvo enmarcado por la falta de argumentos sólidos en contra del canal distrital, basándose en la mezcla sofismas y verdades a medias, en argumentos irrespetuosos contra la honra de los trabajadores del canal y con una mezcla de política y religión en un Estado Social de Derecho, proclamado como laico, donde no se reconoce ninguna religión como oficial.

La discusión transgredió los límites del respeto cuando Ramírez solicitó la renuncia del gerente y aseguró que Morris "debería dirigir un prostíbulo".

Tras diez horas de debate y exposición, la mayoría del Cabildo de Bogotá mostró su respaldo al canal público y al final del mismo, Marco Fidel Ramírez pidió perdón públicamente por haber faltado al respeto.

  • La salida
Dos días después del debate público a Canal Capital, Marco Fidel Ramírez dio a conocer a través de un comunicado que salía del país para “salvaguardar su integridad”, presentándose como víctima por una supuesta persecución política por parte de la comunidad LGBTI.

Directivas del canal distrital rechazaron las declaraciones de Ramírez y recordaron que el mismo Hollman Morris en el debate ante el concejo de Bogotá, rechazó "cualquier intento de amenaza o persecusión contra el concejal"

El ministerio del Interior de Colombia aseguró que no recibió ninguna denuncia en contra de su seguridad por parte de Ramírez.

  • De Memoria
El concejal Marco Fidel Ramírez estuvo en el ojo del huracán hace pocos meses luego de que incurriera presuntamente en plagio en la redacción de una ponencia en el proyecto de creación de la secretaría de seguridad al haber copiado apartes de la revista electrónica de Geografía y Ciencias Sociales.

Así mismo, Ramírez, hace parte del Partido de Integración Nacional (PIN), una colectividad que fue creada para darle aval a políticos que no fueron recibidos en otros partidos por sus presuntos nexos con grupos narcoparamilitares.