Pablo Albarracini, el testigo de Jehová de 38 años de edad, que hace mas de un mes fue víctima de un hecho de inseguridad en la localidad bonaerense de San Justo, donde recibió seis disparos, sigue luchando por su vida.

El viernes último, en un fallo inédito, debido a la velocidad en la que se expidió, la Corte Suprema de Justicia negó que se le realice la transfusión de sangre, que, según los médicos que lo atienden en la Clínica Bazterrica, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, es imprescindible para aspirar a que sobreviva, o que lo haga con las menores secuelas posibles.

El argumento del máximo tribunal se basa en respetar la decisión individual de Albarracini, que, en el año 2008, firmó un documento, certificado por un escribano público, en donde explicita que, en caso de encontrarse en una situación similar a la que está inmerso en la actualidad, se le apliquen todo tipo de tratamientos, pero siempre evitando recibir sangre ajena, tal como ordena uno de los mandamientos de su credo, Testigos de Jehová.

Hace semanas que la puja entre el padre y la hermana de la víctima (que se manifestaron ajenos a esta creencia) con la actual esposa y el resto de los integrantes de la religión se hizo mediática, y ha tomado una notoriedad considerable.

Los testigos de Jehová, que se basan en cumplir a rajatabla lo que La Biblia dice, afirman que en el santo libro está especificada la prohibición de ingerir sangre ajena, aunque cuesta creer que se refiera a las transfusiones sanguíneas, ya que esas escrituras datan de hace miles de años, cuando dichas terapias no existían.

Pablo Albarracini, testigo de Jehová desde chico

Según relatan sus familiares y allegados, el hombre nacido hace 38 años en la República Oriental del Uruguay heredó la fe de su madre, que también militaba en Testigos de Jehová. Cuentan que siempre fue un estudioso de La Biblia, y se dedicaba a ir casa por casa para predicar lo que ésta dice, además de asistir a las reuniones tres veces a la semana.

Se casó en 1998 con una mujer también adepta a la doctrina, de la que diez años mas tarde se divorció, volviendo a contraer matrimonio en diciembre último, con el objetivo de tener un hijo.

En el ámbito profesional, hace mas de 15 años que se desempeña como empleado administrativo en una empresa de colectivos, en la misma que trabajó su padre, justamente hoy en desacuerdo con la decisión de él.

Un caso de muerte en Entre Ríos

Se trata de Iris Fracalossi, que falleció a fines de mayo, a los 35 años de edad, por negarse a recibir a una transfusión sanguínea, debido a una neumonía.

Estuvo 15 días internada en el Sanatorio Garat, en la ciudad entrerriana de Concordia, y el entorno de la mujer habría intentado que el caso no saliera a la luz, pero la presión de los cercanos, sumada a la repercusión mediática que está teniendo el caso similar en Buenos Aires, hizo que la notoriedad sea posible.

Pablo Salum, enfrentado con los testigos

Se trata del impulsor de la Ley Antisectas (ley que no es tal, ya que, por ahora, es solo un proyecto), que se manifestó públicamente en contra de Testigos de Jehová, catalogándolos como una "secta maligna", y asemejándolos con otro tipo de grupos, tales como el del Maestro Amor, un supuesto líder espiritual, acusado de varios casos de abuso sexual.

Salum garantiza que los adeptos a Testigos de Jehová firman el documento por el cual se niegan a recibir transfusiones bajo presión, siendo manipulados psicológicamente, convirtiendo ésto en una "sentencia de muerte". Además, sostiene que mediante este dogma ya han muerto miles de personas, tanto en la Argentina como en el mundo entero.