
- Indignación de Ballack ante el arbitraje de Ovrebo - Cornell Petrescu
En 1992, cien años después de haber sido creado, el F.C. Barcelona consiguió su primera Copa de Europa, convirtiéndose así en el segundo equipo español, tras el Real Madrid, en conquistarla.
Aquel año hubo ciertos arbitrajes irregulares, tanto en la clasificación del equipo culé como en la final, algo que se repitió en sus tres siguientes títulos, lo que generó multitud de sospechas, que terminaron en un denominador común: el llamado Villarato.
La inexistente falta sobre Eusebio en 1992
La primera Copa de Europa, como ya se ha dicho, llegó el año de las Olimpiadas celebradas en España, es decir, 1992. El Barcelona sufrió mucho para clasificarse y su camino no estuvo exento de polémica ya que, por ejemplo, frente al Kaiserlautern alemán, hubo un arbitraje un tanto irregular.
Una vez alcanzada la final, el Barça logró el único tanto del partido gracias a un gol de falta de Ronald Koeman. Dicho lanzamiento jamás debió producirse, ya que la acción en cuestión fue una clara falta de Eusebio sobre Mancini, la cual el árbitro señaló al revés. Además, se pitaron ciertos fueras de juego inexistentes, señalados sobre el delantero italiano de la Sampdoria, Gianluca Vialli, que bien pudieron haber cambiado el signo del partido.
El gol legal anulado a Shevchenko y el fuera de juego de Eto'o
Catorce años después de su primera Champions League, el Barcelona obtuvo su segunda, clasificándose para la final gracias a un error arbitral en su eliminatoria frente al Milan. El genial delantero Shevchenko marcó un gol legal, que eliminaba al Barcelona, en los últimos momentos del partido. Sin embargo, Puyol se dejó caer, fingiendo falta del rival, algo a lo que el Barcelona se ha habituado mucho en los últimos años, provocando el error del árbitro, que anuló el tanto.
Ya en la final, el Barcelona superó al Arsenal merced a un gol en claro fuera de juego de Samuel Eto'o, hecho que, como era de esperar, provocó la indignación del club inglés.
Los cinco penaltis que Ovrebo no pitó en Chelsea
Aunque los errores mencionados revisten una importante gravedad, quedan minimizados con lo que se vivió hace dos años, en la vuelta de las semifinales entre Chelsea y Barcelona. Fue un partido que los ingleses dominaron de principio a fin, de tal manera que el conjunto dirigido por Guardiola, en su primer año, sólo chutó contra la portería contraria una única vez en más de noventa minutos.
Lo lógico es que el Chelsea se hubiera plantado en la final, pero el colegiado designado para el encuentro, Tom Henning Ovrebo, dejó de pitar hasta cinco penaltis favorables al conjunto local, lo que provocó que muchos pensaran en que, tanto error siempre hacia el mismo sitio, no fuese fruto de la casualidad.
Busacca, Stark y De Bleeckere
Pero si el arbitraje de Ovrebo se llegó a calificar de escandaloso, todavía ha levantado más sospechas la clasificación del Barcelona para la final de la Champions 2011, en la que acaba de derrotar al Manchester United por 3-1.
En octavos de final, cuando tenía la eliminatoria perdida contra el Arsenal, Busacca expulsó incomprensiblemente al delantero holandés Van Persie. Con uno menos, el conjunto inglés, que en ese momento se encontraba muy cómodo en el campo, se echó hacia atrás, lo que favoreció el juego del Barcelona, muy espeso durante la segunda parte. Los azulgranas aprovecharon la superioridad numérica y terminaron clasificándose para cuartos.
Después, en semifinales, otros dos polémicos arbitrajes, primero de Stark en el Bernabéu y después de De Bleeckere en el Nou Camp, aglutinando una roja directa por falta inexistente de Pepe a Alves, un gol anulado a Higuaín por fuera de juego a pesar de que el tanto era correcto y hasta cinco faltas no pitadas al borde del área azulgrana, en el último cuarto de hora del partido de vuelta en el Nou Camp.
¿Coincidencia o Villarato?
Hasta aquí los hechos. La interpretación de los mismos entra dentro del terreno de la subjetividad. Unos piensan que los incuestionables errores arbitrales son fruto, simplemente, del carácter humano de los árbitros, algo que se corregiría si se permitiese la tecnología en el fútbol, al igual que se ha hecho en otros deportes como el fútbol americano o el tenis.
Sin embargo, hay cada vez más adeptos hacia la teoría del Villarato, basándose en una serie de hechos, como el perdón al Barcelona por su conocida incomparecencia frente al Atlético de Madrid en Copa del Rey, el no cumplimiento de los dos partidos de sanción de los azulgranas por los sucesos conocidos como "el cochinillo" en el Nou Camp frente al Real Madrid, la polémica tardanza en la llegada de los de Guardiola a Pamplona esta temporada, saldada sin la sanción correspondiente y, además, los errores arbitrales comentados.
Después está la imposibilidad de quedar impune ante cualquier denuncia hacia estos hechos, algo que ha ejemplificado Mourinho con las sanciones recibidas este año, por cometer actos que se permiten a todos los clubes (forzar amarillas) o simplemente por incomodar a la UEFA al recordar lo de Ovrebo en Chelsea.
Quizá nunca se demuestre si ha habido suerte con los errores o Villarato, sin embargo, tanto los errores arbitrales como la impunidad del Barcelona ante hechos sancionables, son fácilmente comprobables tirando de archivo y de vídeo, por lo que siempre planeará una sombra de sospecha hacia los cuatro títulos de Champions conseguidos por el F.C. Barcelona.
