Vamos a acompañar a unos turistas que han llegado a Montevideo, la capital de la República Oriental del Uruguay y quieren conocer sus bellezas naturales y arquitectónicas, las que como ciudad la diferencia de otras.

Sitios para visitar durante las vacaciones

Podemos contarles que Montevideo es una capital con más de 30 kilómetros de playas. Podemos hablar de la esplendidez de su Palacio Legislativo, de sus parques o de su estadio Centenario, de sus ferias o de sus boliches.

Pero elegimos llevarlos en un recorrido para que en estas vacaciones conozcan las plazas montevideanas, aunque sólo pasaremos por algunas porque son tantas que casi nos perdemos al trazarlas en el mapa.

Las plazas de una ciudad que vive el turismo

Hermosas, acogedoras, un sitio para visitar, donde los niños juegan y los abuelos descansan, donde comparten banco los ejecutivos y los estudiantes, las amas de casa y las empleadas de oficina y donde, en especial, se respira tranquilidad.

Plaza Independencia

Aquí es donde mejor el visitante puede descubrir la idiosincrasia de los uruguayos.

Un lugar donde es posible tropezar con una cámara fotográfica de fuelle con trípode con la que un fotógrafo a la antigua inmortalizará nuestro paso por el lugar, consciente de que está compitiendo con la ventaja de lo viejo como novedad vs. las cámaras compactas o las video cámaras conque, ese mismo turista inmortaliza el singular entorno.

Encontramos el monumento al máximo héroe uruguayo, el Gral. José Gervacio Artigas, es una estatua ecuestre obra del escultor italiano Angelo Zanelli. A ambos lados de la escultura están las escalinatas que llevan al mausoleo del prócer.

El entorno que demarca la principal plaza de Montevideo

Un guía de turismo se ubicaría en el centro y, señalando hacia la acera sur enseñaría la Torre Ejecutiva, actual sede del Poder Ejecutivo, el Palacio Estévez, que lo fue hasta la década del 80 del siglo pasado y que actualmente alberga un museo y se utiliza en actos protocolares. Señores, hacia el oeste cruzando la Puerta de la ciudadela está la Peatonal Sarandí, principal arteria de la Ciudad Vieja, el barrio que es el casco antiguo o la city, poblada de innumerables empresas, ministerios estatales y bancos y el centro nocturno de la ciudad con cantidad de discotecas, boliches y pubs.

Enfrente mismo, hacia el este vemos uno de los símbolos que representan a la capital uruguaya, el edifico conocido como Palacio Salvo. Y este otro edificio, señores turistas, está emplazado en el sitio dónde se encontraba la Confitería La Giralda, famosa porque fue el lugar donde Gerardo Matos Rodríguez escribió el más emblemático de los tangos: La Cumparsita. Aquí comienza la ciudad moderna con su avenida 18 de julio.

Del paseo de la Matriz al de la plaza Zabala

La Ciudad Vieja tiene dos plazas importantes en la historia montevideana. La conocida popularmente como Matriz aunque su nombre es de la Constitución.

La plaza Matriz está ubicada a un costado de la peatonal Sarandí; observamos el Cabildo, sede del gobierno colonial y obra del arquitecto Tomás Torivio, la Catedral Metropolitana donde se conservan los restos de tres presidentes, Fructuoso Rivera, Juan Antonio Lavalleja y Venancio Flores.

Allí la artística fuente de mármol blanco que ocupa el centro del paseo, obra del escultor italiano Juan Ferrari, que está decorada con cantidad de figuras de ángeles, faunos y tritones como también símbolos masónicos. Se inauguró en 1871 conmemorando el comienzo del servicio de aguas corrientes de la ciudad.

Y desde aquí, señores turistas, podemos continuar nuestro paseo peatonal hacia la otra gran plaza de este barrio.

Caminando, disfrutando de fachadas cargadas de historia y leyendas llegamos a un espacio diferente, en ubicación oblicua en el damero de calles estrechas aparece una plaza densamente arbolada y curiosamente enrejada con el aire de jardín parisino que le dio su diseñador, el arquitecto paisajista francés, Eduardo Andre. Fijaos en la estatua ecuestre del fundador de la ciudad, es obra del escultor español Lorenzo Coullaut Valera con la colaboración de arquitecto vasco Pedro Muguruza Otaño y fue inaugurada el 27 de diciembre de 1931.

A continuación en un recorrido en autobus pasaremos por otras de las muchas plazas de esta ciudad que se asemeja a una capital verde o beneficiosamente medioambientalista pero antes de dejar la Ciudad Vieja pasaremos por la plaza de la Diversidad Sexual, inaugurada en el año 2005.

Montevideo es la cuarta ciudad del mundo y la primera en Latinoamérica en tener una plaza dedicada a la diversidad sexual.

Diseños de jardines en plena ciudad

La ciudad de las plazas nos permite disfrutar de muchos otros remansos de tranquilidad o centros de vorágine como la Cagancha, una plaza a la que parte en dos la avenida 18 de julio.

En el centro mismo, entre las dos vías de la avenida se levanta una esbelta columna de mármol blanco que sirve de base a la Estatua de la Paz, una alegoría que representa una figura femenina que fue fundida en el bronce de los cañones utilizados por ambos bandos en la última contienda civil.

Las plazas montevideanas son jardines diseñados por paisajistas reconocidos mundialmente.

La plaza Fabini desarrolla la idea de paseo reforzada por una espiral ascendente que unido al texturado del pavimento obliga a pausar la marcha.

Observemos en el centro una fuente con un grupo escultórico obra de José Belloni, El Entrevero, conjunción de hombres, caballos y lanzas que aparecen y se esconden entre un juego de aguas.

Imposible reseñar en un artículo todo el esplendor de las plazas de este Montevideo turístico... se suceden, la Gomensoro en Pocitos, la de la Armada en Punta Gorda, la de Tres Cruces en el barrio de igual nombre y la de La Bandera donde nada quita protagonismo a la enorme insignia patria.