La Plaza de toros de Toro es una de las más antiguas de España y la tercera en antigüedad en la comunidad autónoma de Castilla y Léon, por detrás de las de Béjar (Salamanca), de 1711 y la de Segovia, de 1805.

Historia

Fernando VII reinaba en España cuando el coso toresano comenzó a construirse en marzo de 1828, a manos del constructor local Agustín Díez Tejada, por iniciativa del Hospital General de Toro. Tan solo cinco meses después fue abierto al público durante la feria taurina de San Agustín en agosto. En la corrida de inauguración, lidió el toro que abría la plaza el famoso torero de la época Francisco Montes Reina "Paquiro".

Debido a las expropiaciones llevadas a cabo por la Ley de Madoz (1851) y sus desamortizaciones, se incauta al hospital de Toro la propiedad del inmueble al Estado, aunque el hospital sigue administrándolo hasta 1864 con fines benéficos a su favor. En enero de ese mismo año, Custodio Rodríguez Barba adquiere la plaza por 8.690 pesetas para cuatro toresanos influyentes de la época, Gregorio Traver y Lozano, Pío Jorge, Miguel Fernández y Wenceslao Rodríguez -secretario general del Ayuntamiento de Toro-. Gregorio Traver y Lozano compró a sus tres socios sus respectivas partes, vendiéndole después la propiedad a su hijo Mariano Traver, cuya viuda, a su vez, vendería la plaza a Valeriano Cuadrado Luis, cuyos descendientes gestionarían el inmueble hasta el año 1985, fecha de cierre del coso.

En 2001, tras la firma de un acuerdo con opción de compra, el Ayuntamiento de Toro adquiere en propiedad la plaza por la cantidad de 600.000 euros. Al año siguiente, comienza la primera fase de las obras de restauración del inmueble, que fue declarado Bien de Interés Cultural con categoría de monumento por la Junta de Castilla y León el 28 de agosto de 2008.

Tras la finalización de las obras, el 14 de julio de 2010 tuvo lugar la inauguración oficial de la restaurada plaza de toros de Toro. Dos días después, el 16 de julio, un concierto de pasodobles toreros a cargo de la banda municipal de música "La Lira" es el encargado de la inauguración cultural del coso.

Pero el colofón vino de la mano de la inauguración taurina, con una corrida protagonizada por los diestros Morante de la Puebla, Leandro y Cayetano, que lidiaron reses de la ganadería Jandilla.

Una maravilla arquitectónica, un regalo para la vista

El elemento predominante de la construcción es la madera, a la que acompañan el tapial de tierra pisada con revestimientos de cal, la piedra caliza y el ladrillo de tejar. El ladrillo y la mampostería se emplearon solamente para levantar los muros exteriores y el muro de la contrabarrera, mientras que el resto de los muros se construyeron con tapial entre machones de ladrillo y adobes en lo alto.

Las balaustradas, los palcos y los tendidos están hechos en madera, estos últimos cubiertos con doble orden de rollizos; entre los de arriba median antepechos torneados. Los asientos son de tabloncillos y todas las localidades están cubiertas por el tejado.

La plaza de toros de Toro es una construcción de trazado circular que cuenta con un ruedo de 45 metros de diámetro y un aforo de casi 4.500 localidades distribuidas en una barrera y siete filas de tendidos que están coronados por una planta superior que alberga cinco filas en forma de palcos y gradas.

Hechos para la ocasión

Con motivo de la reinauguración del coso toresano, destacan dos "regalos" hechos para la ocasión: el pasodoble "Plaza de toros de Toro", obra del gran músico Abel Moreno Gómez, fue presentado públicamente en la inauguración cultural de la plaza, el 16 de julio.

Por su parte, la bodega toresana Fariña sacó al mercado una botella magnum del vino Gran Colegiata edición especial "Plaza de toros de Toro".