Las gimnospermas aparecieron en la Tierra hace unos 350 millones de años, convirtiéndose en la especie dominante desde finales del Paleozoico hasta bien entrada la Era Mesozoica. En la actualidad este honor lo ocupan las plantas angiospermas, con mayor diversidad y un ciclo vital más rápido. De todos modos se pueden encontrar amplios bosques de gimnospermas en las latitudes más frías o elevadas. Las gimnospermas se caracterizan por poseer los ejemplares de mayor porte y ser más longevos.

Las gimnospermas poseen vasos conductores y flores, pero carecen de frutos. Las flores son pequeñas y poco vistosas. La mayoría dan piñas o falsos frutos, aunque su función no es otra que la de proteger las semillas. Entre las gimnospermas más conocidas están el pino, el abeto, el ciprés, el enebro, la araucaria o el cedro, entre otros.

Reproducción de las gimnospermas

Las gimnospermas se reproducen con lentitud, pudiendo transcurrir un año desde la polinización hasta la fertilización. La maduración de la semilla puede necesitar 3 años. Probablemente su lento ciclo vital fue una de las razones por la que las angiospermas terminaran imponiéndose a finales del Cretácico.

Las flores masculinas, pequeñas y compuestas por escamas, se encuentran en la parte baja de la planta. En su interior se forman los granos de polen: las esporas masculinas haploides. Las flores femeninas maduran formando conos y conteniendo en su fase inmadura los óvulos que darán lugar al gametófito femenino. Las esporas masculinas, cuando llegan a la escama de la flor femenina, forma el tubo polínico. Allí se producirá la fecundación originándose el cigoto que se desarrollará y quedará encerrado en el envoltorio seminal hasta transformarse en semilla.

Clasificación de las gimnospermas

Las gimnospermas, aunque similares en su porte y en el desarrollo de las semillas, no están emparentadas directamente. No obstante, las relaciones filogenéticos entre estos grupos sigue siendo debatida. En la actualidad se clasifican en las siguientes divisiones:

  • Cycadophyta.
  • Coniferophyta.
  • Gingkophyta.
  • Gnetophyta.

Cycadophyta o cycadidae (cícadas)

Las cícadas solo cuentan con un único orden; las cicadales. Conforman un grupo de evidentes características primitivas. No es extraño que se les denomine fósiles vivientes. Los restos más antiguos se remontan al Pérmico, aunque parece probable que ya existieran en el Carbonífero. Fueron muy abundantes, alcanzando su mayor diversidad y expansión en el Mesozoico. Sin duda fueron la dieta habitual de los dinosaurios herbívoros.

Actualmente solo existen unas 200 especies agrupadas en 9 géneros, la mayoría confinadas en el hemisferio sur. Las cícadas se caracterizan por su lento crecimiento y por su gran longevidad; algunas especies pueden superar los 1.000 años de vida. La nerviación de las hojas se utiliza para identificar las tres familias en que se dividen las cicadales: cycadaceae, stangeriaceae y zamiaceae.

Coniferophyta o pinidae (coníferas)

Sin duda se trata del grupo más importante de las gimnospermas, tanto ecológica como económicamente. La denominación “conífera” procede de los denominados conos; estructuras especializadas donde contienen las semillas, más comúnmente conocidos como piñas.

Los primeros restos de coníferas hay que situarlos en el periodo Carbonífero. Muchas de las coníferas que vemos en la actualidad se desarrollaron durante le Era Mesozoica. Hoy en día aún constituyen un ecosistema muy importante en las latitudes más frías, donde es la vegetación dominante. Se conocen unas 600 especies de coníferas que se agrupan en 6 familias.

Gingkophyta o gingkoaceae (gingko)

De las gingkoáceas no tiene demasiado sentido hablar de órdenes, familias, clases o subclases, ya que de esta familia tan solo queda un único representante; el gingko biloba. Se trata de un árbol leñoso muy ramificado y con hojas en forma de abanico. Pueden llegar a alcanzar una altura de 30 metros. Es originario de China y puede alcanzar los 1.000 años de vida. Su cultivo, como árbol ornamental, permite su aclimatación en diversas partes del mundo. La medicina tradicional china lo viene utilizando desde hace siglos, incorporándose también en la herboristería moderna.

Gnetophyta gnetidae

Las gnetofitas comprenden tres familias, cada una de ellas con un único género: Ephedrales (Ephedra), Welwitschales (Welwitschia) y Gnetales (Gnetum).

Una de sus características más llamativas, en cuanto a la evolución de las plantas, reside en que poseen caracteres tanto de las coníferas como de las angiospermas. Su localización son los desiertos y en algunas zonas tropicales (Gnetum) en forma de lianas y menos habitualmente árboles o arbustos.

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