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Plantas carnívoras

Planta carnívora de la especie Nepenthes sibuyanen -  Eric in SF
Planta carnívora de la especie Nepenthes sibuyanen - Eric in SF
Las plantas carnívoras suscitan fascinación por sus singulares morfologías y por su capacidad de atraer, atrapar y digerir presas vivas.

Existen muchas especies de plantas carnívoras que crecen en ambientes muy diversos, desde zonas tropicales a climas boreales. Todas ellas se caracterizan por crecer en hábitats pobres en nutrientes, lo que les obliga a complementar su dieta con la captura de presas, generalmente insectos, que les proporcionan los compuestos nitrogenados necesarios para un óptimo desarrollo. La fascinación que despiertan ha hecho que muchas de estas plantas se cultiven como plantas de interior, si bien suelen requerir cuidados bastante específicos.

Qué son las plantas carnívoras

Las plantas carnívoras son plantas que complementan su dieta con la captura y digestión de algunas presas animales, generalmente insectos. En ocasiones se las conoce como plantas insectívoras, aunque algunas de ellas pueden llegar a capturar otros seres vivos, como pequeños peces, anfibios y, ocasionalmente, algún pequeño pájaro o roedor.

Para que una planta sea considerada como carnívora, tiene que ser capaz de cumplir tres requisitos: atraer, atrapar y digerir a una presa.

Normalmente las plantas carnívoras viven en ambientes muy pobres en nitrógeno, como suelos pantanosos, turberas o farallones rocosos, y con el carnivorismo suplen la carencia de éste y otros nutrientes esenciales para su desarrollo.

Cuántas plantas carnívoras existen

Las plantas carnívoras son conocidas y estudiadas desde antiguo. Ya en 1875 Charles Darwin escribió el primer tratado conocido sobre estas plantas.

Los estudios parecen sugerir que el hábito carnívoro en las plantas ha surgido y evolucionado en varios linajes de forma independiente. Actualmente se contabilizan diez géneros en los que se engloban unas 625 especies de plantas carnívoras. Los géneros Utricularia, Drosera, Pinguicula y Nepenthes agrupan al 80% de las plantas carnívoras conocidas.

Cómo actúan las plantas carnívoras

Las plantas carnívoras necesitan atraer a sus presas hacia ellas, para lo cual utilizan mecanismos como el perfume o el color. Una vez que la presa está sobre ellas, se ponen en marcha los diferentes sistemas para atraparla, que varían mucho entre especies.

Muchos de estos mecanismos requieren de ciertos movimientos relativamente rápidos por parte de los órganos de captura para inmovilizar a sus presas. Puesto que las plantas carecen de tejido muscular, el movimiento se realiza por otros medios basados en dos estrategias:

  • Cambios en la presión interna. Cuando la presa entra en contacto con la trampa, las células de las paredes interiores de ésta transfieren agua a las paredes exteriores, dejándolas laxas, lo que obliga a la hoja a cerrarse.
  • Crecimiento celular. Las células de los extremos de la hoja trampa experimentan un crecimiento diferenciado cuando detectan la presencia de una presa, de modo que las de un extremo crecen mientras las del otro se encogen, provocando que toda la hoja se curve y encierre a la presa.

Si las plantas carnívoras no logran alimento, continúan con su crecimiento gracias a su capacidad fotosintética, aunque lo harán con más lentitud y la producción de semillas disminuirá.

Plantas carnívoras con cepos o pinzas

El cepo es el método utilizado por una de las plantas carnívoras más populares, la Venus atrapamoscas (Dionaea muscipula). En ella, la parte externa de las hojas se ha transformado en una especie de cepo, con dos lóbulos provistos de largas espinas en los márgenes. En el centro del limbo foliar hay unos pelos disparadores que activan el cepo cuando son rozados por un insecto, normalmente atraído hacia la hoja por un néctar dulce que esta segrega. Al cerrarse el cepo, las espinas de los márgenes impiden que el insecto escape. El movimiento de la presa estimula la liberación de enzimas digestivas. La digestión de los tejidos blandos puede durar varios días y, una vez concluida, la hoja volverá a abrirse y a tender de nuevo su trampa.

Plantas carnívoras con pelos pegajosos

Los pelos pegajosos constituyen un sistema característico de plantas carnívoras de los géneros Drosera, Byblis y Drosophyllum. En ellas, las hojas se han transformado de modo que el haz del limbo foliar aparece recubierto de pelos terminados en una glándula prominente que excreta un fluido pegajoso, dulce y transparente que atrae a los insectos. Cuando un insecto se posa en la hoja o la roza levemente, queda adherido a los pelos pegajosos, que se curvan hacia dentro y comprimen a la víctima junto a la superficie foliar, donde es digerida.

Plantas carnívoras con trompetas, cucuruchos o urnas

Presentan estas estructuras plantas de los géneros Sarracenia, Darlingtonia y Heliamphora, las cuales cuentan con hojas transformadas en contenedores parcialmente rellenos de agua y líquidos digestivos. Son capaces de producir fluidos nectáreos que atraen a los insectos hacia estas trompetas de bordes lisos y resbalosos, de modo que cuando el insecto se posa en ellos, resbala y cae hacia el interior, donde acaba siendo digerido. Estas plantas no cuentan con ninguna pieza móvil, como otras carnívoras. Un sistema similar utilizan especies de los géneros Nepenthes y Cephalotus, aunque el receptáculo en el que caen las presas puede cerrarse mediante una especie de tapa.

Plantas carnívoras con vejigas se succión

Presentan estas vejigas de succión las plantas acuáticas flotantes del género Utricularia. Las vejigas, que se encuentran bajo el agua, tienen hasta 5mm de diámetro y están provistas de una abertura protegida por cerdas. Cuando un animal pequeño, como un insecto acuático o un pequeño pez, toca las cerdas, la vejiga se dilata súbitamente, absorbiendo al animal. La digestión de esta presa proporciona a la planta nutrientes que generalmente se absorben por las raíces.

Cultivar plantas carnívoras

Las plantas carnívoras se pueden cultivar y no es difícil encontrarlas en centros de jardinería, floristerías o viveros. Las que más se comercializan son la venus atrapamosca (Dionaea muscipula) y otras especies de los géneros Sarracenia, Nepenthes y Pinguicula.

Muchas de ellas, especialmente las procedentes de climas tropicales, son exigentes y de cultivo delicado; pero hay algunas que no lo son tanto y que se adaptan bien como plantas de interior, si bien son de vida corta.

Aunque cada especie presenta unas necesidades concretas, en general, la mayoría de ellas necesitan una humedad ambiental elevada y riego con agua no caliza.

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Marina Otero Spagnuolo - Debido a que soy una persona curiosa y con intereses muy diversos, me siento capaz de escribir sobre casi cualquier tema, aunque hacerlo ...

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COMENTARIOS

31-jul-2010 19:52
Invitad@ :
Tengo una pregunta : ¿que parte de la planta carnivora utilizan para capturar a su presa?
02-ago-2010 10:07
Marina Otero Spagnuolo :
Normalmente las plantas carnívoras cuentan con hojas modificadas (con formas de cepos, trompetas, urnas o pelos pegajosos) que utilizan como trampas para capturar y después digerir a sus presas. Alguna plantas acuáticas, como las utricularias, presentan unas vejigas especiales para realizar esta función; pero son las hojas, en general, la parte de la planta especializada en la captura de presas.
2 COMENTARIOS
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