Los planetas exteriores, denominados gigantes o gaseosos, son cuatro: Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno. La frontera que separa los planetas interiores de los exteriores, situada entre las órbitas de Marte y Júpiter, es el cinturón de asteroides.

Los planetas exteriores se caracterizan por su gran tamaño, porque poseen un elevado número de satélites y por su composición gaseosa, carente de una superficie sólida. A pesar de su tamaño, su periodo de rotación es más rápido que el de los planetas interiores, y el de traslación, obviamente por su lejanía, mucho más prolongado.

Planeta Júpiter

Júpiter es el primero de los planetas exteriores y también el más grande, con un volumen equivalente a 1.317 veces al de la Tierra, aunque su masa solo es 318 veces superior. Júpiter también es el planeta con mayor velocidad de rotación, con poco menos de 10 horas. La traslación, no obstante, tarda cerca de 12 años, concretamente 4.332 días.

En la actualidad a Júpiter se le reconocen 63 satélites, algunos muy lejanos y de pequeño tamaño. Entre los más relevantes destacan Europa, Ío, Gamínedes o Calisto. Al igual que Saturno, también posee un sistema de anillos, aunque mucho más tenue y, a diferencia de Saturno, parecen estar formados por polvo, en vez de hielo. Otro rasgo identificativo de Júpiter es la gran mancha roja; un enorme anticiclón que supera en más de dos veces el tamaño de la Tierra.

La atmósfera de Júpiter no queda claramente delimitada con relación al interior líquido del planeta, sino que debe apreciarse de forma gradual. En su composición predomina claramente el hidrógeno y, en menor medida, el helio, junto a otros elementos en muy baja proporción.

Planeta Saturno

Saturno es el segundo de los planetas exteriores y también es el segundo en cuanto a tamaño y masa. Se trata de un planeta notablemente achatado; 120.536 km. en el ecuador y 108.728 en los polos. Su inclinación es de 2.48º.

En su composición destaca el hidrógeno, con un 90%, y el helio, con un 5%. Aunque su volumen equivale a 740 veces el de la Tierra, su masa es apenas 95 veces superior. Su periodo de rotación es de 10 horas y 45 minutos, mientras que su periodo de traslación casi triplica al de Júpiter, con 29 años y 167 días. Saturno también posee una gran cantidad de satélites, 61 hasta la fecha, entre los que destacan Titán, el más grande, Mimas, Tetis o Dione.

Su característica más notable, son sus anillos, compuestos de polvo con agua helada cuyo tamaño oscila entre el rango de partículas microscópicas hasta rocas de unos pocos metros de diámetro.

Planeta Urano

Urano es el primer planeta que se descubrió gracias al telescopio en 1.781. Es el tercero en cuanto a tamaño y el cuarto con respecto a su masa. Se le conocen 18 satélites. Su composición es similar a su vecino Neptuno, aunque difiere sustancialmente de Júpiter y Saturno. Aunque su atmósfera es similar a la de los dos gigantes gaseosos, compuesta por hidrógeno y helio, posee una mayor proporción de hielos de agua, amoníaco y metano.

Urano es el planeta más frío del Sistema Solar, con una temperatura media de -224º. Urano tarda poco más de 84 años en dar la vuelta al Sol, mientras que en su rotación emplea 17 horas y 14 minutos. Su eje de rotación, precisamente, presenta una particularidad que no se da en otros planetas; su eje tiene una inclinación de 97.77º.

Al igual que los demás planetas gigantes, Urano también posee un sistema de anillos, aunque son muy estrechos, exceptuando dos de los trece que se conocen en la actualidad. Los anillos están compuestos por partículas que varían entre algunos micrómetros hasta varios metros de diámetro.

Planeta Neptuno

Neptuno es el planeta más alejado del Sistema Solar. Es el cuarto planeta en cuanto a tamaño, pero supera a Urano en masa, con 17 veces la masa terrestre. Neptuno fue descubierto en 1.846, aunque se predijo anteriormente su posición; incluso Galileo ya tenía conocimiento de su existencia, sin embargo consideró que se trataba de una estrella.

Su periodo de traslación es de 165 años terrestres, mientras que la rotación se lleva a cabo en 16.1 horas. Su campo magnético presenta una acusada inclinación, superior a los 50º respecto al eje de rotación. Siendo Neptuno el más alejado del Sistema Solar es evidente que se trata de un planeta extremadamente frío, aunque no tanto como Urano. Su temperatura media es de unos -218º. En un aspecto en el que sí supera a cualquier planeta es la velocidad de los vientos, que pueden superar los 2.000 km/h. y con huracanes que adquieren un tamaño superior a la Tierra.

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