
- Pilates - Inmagine
El método pilates surgió a principios del siglo XX pero no fue hasta nuestros días, cuando celebrities de Hollywood comenzaron a practicarlo, que se puso de moda. Sin embargo ha sido un descubrimiento para todos aquellos que por lo que fuera sufrían un dolor de espalda contínuo. La disciplina se basa en mantener una postura neutra en la pelvis, apretando los músculos pélvicos y abdominales del core (musculatura formada por abdominales, lumbares y glúteos que son una especie de faja que sujeta el cuerpo). Desde ese punto se pueden hacer toda clase de ejercicios para fortalecernos sin sufrir lesión de ningún tipo.
La postura
Normalmente los ejercicios se realizan en el suelo, con la espalda tocando totalmente la superficie, sin curvarse. Los hombros relajados tocando también el suelo y separados del cuello. Los brazos a los lados del cuerpo. Las piernas algo encogidas, alineadas con la cadera, con los pies bien apoyados en el suelo. Esta es la postura básica para empezar pilates sin máquinas.
Actualmente en muchos gimnasios disponen de máquinas específicas por lo que sería diferente. Sin embargo su uso suele estar controlado por monitores. También se pueden realizar con gomas y pelotas aunque casi siempre en un nivel algo avanzado.
Si queremos hacerlo nosotros mismos desde casa para probar, lo ideal es practicar la postura inicial junto con la respiración, durante varios minutos y luego ir realizando algunos sencillos ejercicios con calma y control.
La respiración
Es la otra parte importante en la que se centra el método. Si no controlamos la respiración acompasado con los movimientos, lo estaremos haciendo mal. En principio es mejor exagerar para notar la diferencia con la respiración normal y así ir controlandolo poco a poco.
Inspiramos por la nariz, notando como se ensancha el abdomen, que no el pecho. A continuación espiraremos por la boca, con ella apretada, como si lo hiciesemos a través de una pajita, expulsando todo el aire y contrayendo a la vez los músculos del core y pélvicos.
Principios
Además del alineamiento del cuerpo y la centralización en la postura hay que tener en cuenta otras cuestiones clave a la hora de ejecutar los ejercicios.
La concentración es fundamental pues se trata de establecer un equilibrio entre respiración y movimiento por lo que hay que estar mentalmente concentrado en el movimiento de los músculos sintiendo que estamos haciendo exactamente el movimiento que pretendíamos.
Fluidez en los movimientos, no tienen que ser bruscos ni rápidos sino constantes.
Control sobre cada parte de nuestro cuerpo. Es otro beneficio del pilates, ya que muchas veces no somos conscientes de malas posturas que nos perjudican o movimientos que nos pueden lesionar. Con esta disciplina se trata de que en cada ejercicio notemos el músculo que trabajamos y lo hagamos bien.
Precisión en cada ejercicio, ya que si el movimiento está mal podemos lesionar la zona, por eso es muy importante hacerlo con un monitor o tras haberse informado mucho.
Beneficios
Como cualquier otro ejercicio anaeróbico mejora la tonificación muscular, ayuda a quemar calorías y mejora el humor y la autoestima.
El Pilates además es muy bueno para mejorar la flexibilidad y movilidad muscular, prevenir dolores musculares y lesiones y mejorar tu postura corporal al trabajar tanto abdominales como lumbares.
También se ha popularizado como una disciplina que mejora el suelo pélvico, tan dañado en mujeres tras el parto o simplemente con el paso de los años.
