La procuraduría general de Colombia, en cabeza de su director, Alejandro Ordoñez, sancionó con destitución e inhabilidad para ejercer cargos públicos por un periodo de 18 años a la senadora Piedad Córdoba.

La razón del fallo proferido son los supuestos vínculos de la senadora con el grupo guerrillero de las FARC, a raíz de los documentos encontrados y extraídos de los computadores que en su momento estaban en el campamento bombardeado al mencionado grupo y que ocasionaron la muerte a Luis Edgar Devia, alias Raúl Reyes, en la frontera con Ecuador.

Derechos humanos, la paz y negociación en Colombia

La senadora Córdoba, militante del partido liberal y diputada desde el año 1994 hasta el presente, en elecciones sucesivas, ha sido abanderada de los derechos humanos de las minorías étnicas, sexuales y religiosas del país.

Su postura fuerte a favor de los derechos para la población Lgbt, el aborto, porte de la dosis mínima, corrupción, violencia intrafamiliar ,entre muchos temas más, la convirtieron en ala radical tanto de su partido como punto de controversia en conferencias y discusiones a todo nivel.

Su exilio a Canadá, luego de su secuestro por parte de los paramilitares, y su vuelta, pocos meses después a Colombia le abrieron el camino para convertirse en voz del grupo de la sociedad civil que busca una solución negociada al conflicto armado que vive el país.

Polémica con Álvaro Uribe Vélez

La política de seguridad armada del ex presidente colombiano y su búsqueda de la reelección para un tercer periodo, con otros temas de administración y justicia, la llevaron a ser fuerte opositora del Gobierno, por no estar de acuerdo con ninguna de ellas.

Son célebres sus frases en México, Venezuela, Estados Unidos y Europa en general, donde fustigó al presidente Uribe tildándolo de paramilitar y corrupto. Benefactor solo y para grupos sociales y económicos fuertes y excluyentes.

Sus gestiones de paz y sus contactos tanto con los familiares de secuestrados cómo con el grupo guerrillero la hicieron nombrar, por parte del Gobierno, facilitadora del acuerdo humanitario y junto con la cooperación internacional de países como Venezuela, hicieron regresar a sus casa, entre otros, a Clara rojas y Consuelo Perdomo (ex candidata vicepresidencial y congresista en forma respectiva).

Su destitución como facilitadora, por no cumplir con las normas dentro del proceso de negociación, acarreó un fuerte incidente diplomático con el presidente Chávez.

La senadora, sin el aval del Gobierno, continúo por su cuenta y riesgo con la tarea de seguir luchando por la liberación de los secuestrados.

Controversia en Colombia por la postura de Piedad Córdoba

Su oposición a la salida armada del conflicto con la guerrilla, siempre fue en contravía del punto de vista de la sociedad colombiana, que veía en los resultados de Álvaro Uribe la única solución posible al desgaste de violencia en el que ha vivido por más de 50 años.

La indolencia de la sociedad civil frente al tema de los secuestrado, que solo revivía al confrontarse con las pocas pruebas de supervivencia que enviaban o con una marcha multitudinaria en el 2008, puso en jaque a la senadora, a las que las familias sufrientes de ese flagelo ponían como símbolo y único poder y fuerza capaz de traerlos de la selva vivos y libres.

Los éxitos de las operaciones militares en donde se liberaron a Ingrid Betancourt, por ejemplo, o las huidas de algunos otros, más la libertad de recorrer caminos vedados años atrás por ser parte de territorios en manos de la guerrilla, convirtió al presidente Uribe en un héroe y a la senadora en una traidora.

Intimidad con el grupo guerrillero de las FARC

Sus fuertes nexos con el grupo guerrillero siempre han sido su punto débil.

La familiaridad en el trato y su consejería le han granjeado enemigos en todo el país que no ven con buenos ojos esa posición de debilidad frente a un grupo que ha masacrado y llevado dolor, atraso y angustia a tantos colombianos.

Extrema confianza con el presidente venezolano, Hugo Chávez

Las relaciones muy tirantes entre los dos países vecinos en la última década y las salidas en falso del presidente Chávez le han conseguido un número muy alto en las estadísticas de personajes no deseados dentro de Colombia.

La confianza de la senadora con el presidente venezolano y sus insinuaciones, muy directas, de su gusto por la revolución bolivariana implantada en Venezuela, se ha traducido en un odio literal y visceral del pueblo colombiano que ha llegado a considerarla traidora y conspiradora.

Frases y fotografía, la animadversión de los colombianos

A la sociedad colombiana le duele que la senadora se exprese en términos desobligantes para con el país:

  • "¿Cómo es posible que los gobiernos democráticos de América Latina se reúnan con un presidente elegido por los paramilitares, por la mafia y por un asesino?"
  • "¿Presidente Uribe no todos somos amigos y auspiciadores de los delincuentes como usted, no todos somos delincuentes, en Colombia muchos somos gente honesta, digna y respetuosa de los derechos humanos. Usted fue reelegido por la mafia, si tiene alguna prueba de alguna vinculación ilegal presente pruebas?"
  • "Colombia es una sola fosa común".
Y fotos en las que se ve muy agradecida con el presidente Chávez y sonrientes con representantes del grupo guerrillero, han sido muy cuestionadas y le han valido el término de guerrillera.

Acusada de ayudar y promover a la guerrilla colombiana

Luego de la caída de alias “Raúl Reyes”, la inteligencia colombiana, junto con la interpol, se dio a la tarea de escudriñar y verificar la veracidad de los documentos encontrados en los computadores del abatido jefe guerrillero.

Sobre esa base, se cuestiona la procuraduría, ente autónomo para la vigilancia y control de los empleados públicos, la relación estrecha y de conspiración entre la senadora. Según los datos allegados sería ella el alias “Teodora de Bolívar”. Se le acusa de haber colaborado y promovido al grupo ilegal armado llamado fuerza revolucionaria de Colombia (FARC). Fomentar o ejecutar actos tendientes a la formación o subsistencia de grupos armados.

Dudas sobre el proceso de inhabilitación a Piedad Córdoba

El actual procurador de la nación es alguien que no es ajeno de controversia. Militante de un ala conservadora católica, sus posturas en contra del aborto, la población Lgbt, su participación en una marcha de quema de libros; en fin su postura de extrema derecha le ha acarreado discusiones sobre la contaminación de sus ejecutorias con su posiciones personales sobre la vida y muerte.

La gran mayoría de la población colombiana está de acuerdo con el fallo. La senadora Córdoba no posee una buena imagen. Es desastrosa para sus conciudadanos. Les gusta y aprueban el veredicto. Sus seguidores tanto en el interior como en el exterior le están haciendo una campaña para labrar su inocencia.

Algunos periodistas de medios independientes, que no son adeptos a ella, guardan serias dudas sobre el proceso. La senadora tiene un recurso de reposición, que lo resuelve el mismo procurador que la inhabilitó. Un camino largo por recorrer a la senadora que solo dos años atrás fue postulada para el premio Nobel de la Paz.