En 1932 el científico alemán Friedrich Bergius fue conducido ante la presencia de Adolfo Hitler en aquel entonces, líder del partido Nacional Socialista. El encuentro no fue casual. F Bergius había descubierto el posible sustituto del petróleo años antes. Se trataba de un combustible sintético, fabricado en base a carbón e hidrógeno, ambos sometidos a un proceso de altas presiones y temperaturas en una complicada síntesis química.

El combustible sintético

En menos de tres horas, Hitler estaba convencido de que ese combustible sería la pieza clave y esencial en la Alemania fuerte que el soñaba. Por esto, a viva voz expresó: "Una economía con petróleo es inconcebible en una Alemania que desea seguir siendo independiente políticamente. El carburante alemán para motores debe hacerse realidad, aunque para conseguirlo se necesiten grandes sacrificios"

La Segunda Guerra Mundial

La intuición de Hitler no falló. El combustible sintético de Bergius sería el elemento clave a partir del cual se estructuraría la economía y la industria Nazi y se constituiría en el eje de la energía para alimentar su maquinaria de guerra.

Años antes, en 1927, se había ya construido una planta piloto. Cuando Walter Teagle, presidente de la Standard Oíl se dio cuenta, viajó a Alemania para conocerla y sus palabras fueron registradas: "No sabía que era la investigación hasta que llegué aquí, nosotros somos bebés en comparación con el trabajo que se está realizando acá”.

No había duda: el combustible sintético alemán representaba una amenaza para la Standard Oil, de la familia Rockefeller.

Final de la guerra

Según relata Edward Stettinius secretario de Estado de EE.UU. (1944-1945) en su libro Roosevelt y los Rusos, "al finalizar la guerra en mayo de 1945, una de las primeras medidas de los vencedores fue la destrucción de las plantas de hidrogenación, aplicando el acuerdo de Yalta, tomado por Churchill, Stalin y Roosevelt: la eliminación inmediata de las industrias Alemanas clave, como uno de los objetivos principales”. Hay otros dos libros consultados: La Fórmula y El mundo tras la Era del petróleo, que vale la pena leer porque vienen al caso.

Medio siglo después

Según el Fondo Monetario Internacional, "el consumo diario de petróleo en el mundo es de 86 millones de barriles diarios", lo que daría una cifra aproximada de 31.390 millones de barriles al año a un valor promedio de 70 dólares estadounidenses al día, tendríamos una cifra de 2,197,300 millones de dólares, cifra difícil de leer y más de comprender. La cifra por supuesto es creciente cada año y los números varían según la cotización diaria de los mercados.

Las anteriores cifras están calculadas sólo para petróleo crudo. De ahí se partiría hacia arriba, en la medida que se hable de un subproducto o derivado distinto (gasolinas, diésel, combustóleo y cientos de derivados más), por lo que el efecto multiplicador sería complicado de calcular.

Los países con petróleo

El 64% de las reservas probadas de petróleo se encuentran en el Próximo Oriente, el 77% de las mismas están en países pertenecientes a la OPEP y el 87% en los suelos de solo 12 naciones. En cuanto a consumo, EE.UU se lleva el primer lugar, casi la mitad de todo el crudo producido.

Frases históricas

La secretaria de estado número 64 del gobierno de EE.UU (1997-2001), Madeleine Albright, en un foro internacional declaró:"Si tenemos que usar la fuerza es porque somos americanos. Nosotros somos la nación indispensable .Cuando podemos cambiar las cosas, debemos hacerlo y el resto del mundo debe seguir esta línea".

Estas palabras fueron dichas casi al mismo tiempo que la Corte Suprema del mismo país dictaminó: "Una corporación norteamericana tiene los mismos derechos que un ciudadano particular. De ahí que el gobierno de Estados Unidos considere legítimo tener intereses en cualquier región del mundo donde se encuentren empresas estadounidenses. Muchos intereses comerciales resultan ser intereses gubernamentales y, por extensión, intereses militares".

Naturalmente, todas estas declaraciones fueron hechas a raíz de conflictos con empresas petroleras.

Guerra y petróleo

Diversos y muy variados investigadores en el mundo, han documentado eso sobradamente: "Que las guerras en México, Vietnam, Malvinas, Irán, Irak, Libia, Afganistán y muchas más, tienen fuerte olor a petróleo" y sabor a hidrocarburo.

Ayer y hoy son protagonistas de guerra, importantes firmas como: Standard Oil (actualmente Exxon), Mobil, Chevron, Texaco, Shell y también las "estrellas del año", las tristemente célebres, BP, Transocean y Halliburton además de responsables del enorme desastre en el golfo de México, todas estas, sólo por nombrar algunas empresas dedicadas al oro negro.

Autos propulsados por energías alternativas

Más recientemente para aquellos que quieran ahondar en el mismo asunto, consulten en materia automotriz: EVI-1 1996, autos en serie fabricados por General Motors en Estados Unidos, con recarga eléctrica y cero polución, estuvieron en el mercado durante 9 años, luego retirados y destruidos.

Esto es sólo un botón de muestra que trataremos en futuros artículos. La pregunta entonces será: ¿Cómo se presentará el futuro para los carros ecológicos e híbridos?

Sangre, sudor y lágrimas

El tema es muy largo y variado, del multicitado hidrocarburo se derivan: guerras internas y externas, armas, energía nuclear, eólica, solar y docenas de biocombustibles en base a alcohol e Hidrógeno.

El oro negro es un manantial de tópicos relacionados con el medio ambiente, calentamiento global, contaminación y derrames, además de sangre ,sudor y lágrimas producidos en los últimos 150 años. Sin embargo, las energías renovables son una macro tendencia que parece que llegaron para quedarse y dar nuevas esperanzas al mundo.