
- persona libro - Morguefile
Las personas libros son un grupo de individuos que un día comenzaron a aprenderse los párrafos de los libros que les parecían más interesantes, o más emotivos, los que provocaban su envidia de escritor frustrado… Aquello de: esto es justo lo que yo quería decir. Si alguna vez ve a alguien recitando en voz alta un libro, es posible que no esté loco -por lo menos no demasiado-, sólo es que está aprendiendo un libro para después entregarlo.
“Al principio, no se trató de un plan. Cada hombre tenía un libro que quería recordar, y así lo hizo. Luego, durante un período de unos veinte años, fuimos entrando en contacto, viajando, estableciendo esta organización y forzando un plan. Lo más importante que debíamos meternos en la cabeza es que no somos importantes, que no debemos de ser pedantes. No debemos sentimos superiores a nadie en el mundo. Sólo somos sobrecubiertas para libros, sin valor intrínseco”, estas palabras las escribió Ray Bradbury, Fahrenheit 451, y hay alguien, en algún lugar que las ha memorizado. Aunque siempre es recomendable la lectura, para los más perezosos, hay una excelente película de Truffaut.
Para qué memorizar un libro
En una sociedad futura, o futurible e imaginable una serie de personas deciden aprenderse de memoria aquellos libros que más les impresionaron. ¿Por qué lo hacen? Porque aquellos que piensan o que intentan ser diferentes son peligrosos. Porque en esa sociedad los soportes deben quemarse. Pero volvamos a esas personas que viven clandestinamente, volvamos a las personas libros.
Pues bien estas personas libros existen y no se ocultan en las colinas o en los árboles. Son un grupo, cada vez más numerosos, de neuróticos o frikis (que dicen algunos) dentro de un proyecto: Fahrenheit 451, que surgió en Madrid, pero que se ha extendido ya fuera de nuestras fronteras. Recientemente se ha celebrado una reunión en Roma.
Lo importante es el texto
Con el proyecto Fahrenheit 451 se quiere entregar a los demás aquellas palabras que al leerlas emocionaron o abrieron al lector a un mundo diferente, para compartirlas con todos, y como decía Bradbury sin sentirnos superiores, porque lo importante, lo auténtico, es el texto.
Más allá del ejercicio memorístico que nunca llega al libro completo, aunque la verdad, no debería decir nunca, porque hay verdaderos libros andantes, está el ejercicio de entrega, la capacidad por un lado de resistir, y por el otro de sentirse minoría en un mundo audiovisual sin apenas parcelas para la recreación.
Para conocer más sobre las personas-libro, sobre Bradbury, sobre Fahrenheit 451, o sobre Truffaut…sólo hay que hacer una cosa: leer, aunque no todo está escrito. También hay algunas direcciones, y enlaces de vídeos en youtube que permiten descubrir las entrañas de estas personas-libro.
