La personalidad histriónica se caracteriza por la teatralidad, la dramatización y, en general, por una excesiva demanda de atención, buscando siempre la aceptación y el aplauso de otras personas. Para lograr este objetivo, los afectados por el trastorno de personalidad histriónica, pueden utilizar estrategias como la seducción o el victimismo. Este tipo de personalidad, sobre todo los que emplean la seducción, tienen una notable capacidad a la hora de desenvolverse social y laboralmente, pero cuando no logran ser el centro de atención se sienten incómodos y pueden manifestar episodios de ansiedad.

Etiología de la personalidad histriónica

Las causas que llevan a una persona a padecer un trastorno de personalidad histriónica, a día de hoy, no se conocen con exactitud. Se sabe, eso sí, que afecta más a las mujeres que a los hombres; o al menos son más las mujeres diagnosticadas con este trastorno. También hay que tener en cuenta que el diagnóstico de la personalidad histriónica es un argumento que muchas veces recae en una mujer, por ejemplo, cuando se produce alguna denuncia de abuso sexual. Y en la mayoría de ocasiones no es cierto.

Parece ser que las causas hay que buscarlas en la combinación de varios factores; puede haber una cierta predisposición genética, así como también, los acontecimientos vividos en la infancia, pueden tener una cierta influencia en el desarrollo de este trastorno. Entre ellos cabría destacar una falta de atención de los padres, el maltrato psicológico de los padres o educadores o bien modelos paternos inadecuados, entre otros.

Las experiencias traumáticas, para las personas que carecen de los recursos necesarios para afrontar dichas experiencias, conducen al desarrollo de mecanismos de defensa que a la postre terminan siendo perjudiciales; siendo uno de ellos el trastorno de personalidad histriónica.

Consecuencias de la personalidad histriónica

Muchas de las personas afectadas por un trastorno de personalidad histriónica suelen tener importantes fluctuaciones en su estado de ánimo. Esta situación, en ocasiones, puede conducir a estados depresivos que se intentan paliar con sustancias como las drogas o el alcohol. También son comunes las alteraciones del sueño, la falta de concentración o la falta de apetito. Quizá el aspecto más peligroso sea la posibilidad de desarrollar algún trastorno disociativo, tipo neurosis histérica o psicosis histérica.

Sintomas de la personalidad histriónica

Las personas con trastorno de personalidad histriónica, a pesar de estar adaptados socialmente, suelen presentar una serie de síntomas característicos:

  • Actuar de un modo exageradamente seductor.
  • Tendencia a dejarse influenciar por otras personas.
  • Preocupación excesiva por la apariencia física.
  • Manifestación de un dramatismo y una emoción que no se corresponden con la realidad.
  • Excesiva sensibilidad ante las críticas o la desaprobación.
  • Ver en las relaciones personales una intimidad que en realidad no existe.
  • Culpar a otras personas de los fracasos o decepciones propias.
  • Buscar constantemente confianza o aprobación.
  • Tener baja tolerancia ante la frustración o la demora en la gratificación.
  • Necesidad de ser el centro de la atención.
  • Estados emocionales cambiantes y superficiales.

Tratamiento de la personalidad histriónica

No es frecuente que las personas que sufren cualquier tipo de trastorno busquen tratamiento si este no les afecta de un modo muy directo. Esta circunstancia es especialmente aplicable a este tipo de pacientes, que suelen manifestar una autonegación del problema que dificulta cualquier posibilidad de tratamiento. En el caso de la personalidad histriónica, cuando esta búsqueda se produce, suele ser a raíz de la depresión causada por relaciones sentimentales fallidas. Las personas con este trastorno acostumbran a culpabilizar de sus desgracias a los demás, sin ser conscientes de que el problema está en su interior.

El especialista basará su diagnóstico de trastorno de personalidad histriónica tomando en cuenta factores como el comportamiento, el historial clínico, la apariencia en general y las evaluaciones psicológicas. En realidad no puede hablarse de una prueba formal adaptada para confirmar el diagnóstico de personalidad histriónica.

Los medicamentos pueden ayudar con síntomas como la depresión. El asesoramiento especializado, como puede ser la psicoterapia, también puede ser útil.

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