
- Presidente de Brasil, Dilma rousseff. - Empresa Brasil de Comunicación (EBC)
De regreso en Brasil, luego de visitar Haití y Cuba, la presidente Dilma Rousseff pretende pasar todo el mes de febrero sin viajar al exterior. En marzo la mandataria brasileña intensificará la agenda internacional, comenzando el 6 por Alemania, el 29 viajará a India, en abril a Estados Unidos, mayo el destino será Guinea Ecuatorial y en junio a la Argentina.
Continuidad de la gira
Según una divulgación efectuada el 2 de febrero por la Empresa Brasil de Comunicación (la estatal EBC), Rousseff asistirá el Hannover (capital del Estado Federado Bundesland, en Baja Sajonia) a la apertura de la Feria de Tecnología e Innovación Digital (CeBIT). El 29, en la India, concurrirá a debates sobre el BRIC (grupo de países que reúnen a Brasil, Rusia, India, China y África del Sur).
Cabe indicar que la CeBIT es considerada la mayor feria de la industria digital del mundo. Del 6 al 10 de marzo están programadas exposiciones, conferencias, charlas y debates. Según la información surgida del Gobierno Federal de Brasil, este año se prevé que concurran unas 4.200 empresas, representando a 70 países.
Estrategia aguda
En Nueva Delhi, capital de la India, se desarrollará la 4ª Cúpula del BRIC, con la expectativa principal referente al comercio, entre los jefes de Estado y de Gobierno pertenecientes al bloque. Es preciso informar que las conversaciones serán precedidas por las reuniones de los ministros de Industria y Comercio. Por ende, en todos los encuentros, anunció Brasilia, Rousseff hará referencia a la Conferencia Rio+20, a efectuarse en la capital carioca en junio.
En el mes de abril, la presidenta prevé viajar a Estados Unidos. Esa visita es una retribución, considera la nota estatal, a la que realizó el presidente norteamericano, Barack Obama, a Brasil, en marzo de 2011. Las actividades de la jefa de Estado se concentrarán en la ciudad de Washington.
Presencia en diversos frentes
La información describe que el periplo 2012 de Dilma Rousseff también incluye la Cúpula América del Sur–África (ASA), que acaecerá el 15 y 16 de mayo en Guinea Ecuatorial. Es necesario decir que, el año pasado, el ministro de Relaciones Exteriores brasileño, Antonio Patriota, confirmó la presencia de la primera mandataria de su país para integrar las discusiones.
Por otro lado, en junio se determinó la realización de la Cúpula del MERCOSUR, en la ciudad de Buenos Aires. Dice la especie informativa que, en esa ocasión, los presidentes Rousseff, Fernández de Kirchner (Argentina), Fernando Lugo (Paraguay) y José Mujica (Uruguay) abordarán propuestas para acrecentar la alianza en la región.
Es necesario referir que, por estos días, la administración argentina lanzó una serie de medidas que dificultan el comercio con Brasil, los mayores países del bloque. Esto es motivo de críticas de diversos dirigentes y medios de comunicación social, quienes observan cierta debilidad del bloque, principalmente los que no se inclinan por el oficialismo en Argentina.
Brasil retira tropas de Haití
El 1° de febrero, la administración brasileña dio a conocer la reducción del contingente militar en ese país de las Antillas. Según la información estatal, de los 2,2 mil efectivos se disminuirán a grupo de 1,9 mil hombres. Es preciso consignar que, Brasil comanda la Misión de la Organización de Naciones Unidas para Estabilización de Haití, conocida como MINUSTAH, conformada en 2004.
Las tropas brasileñas fueron reforzadas luego del terremoto que azotó ese país en enero de 2010. Con la reducción dispuesta, el contingente volverá a tener el mismo número de militares que poseía antes de la tragedia.
Explicación
El Cambio, según Dilma, hace parte de una nueva estrategia de seguridad para Haití, que incluye la reducción gradual de la presencia militar. “Tenemos que pensar a largo plazo y, por eso, una comisión va a ser instalada para analizar la seguridad, en la medida que haya una sistemática reducción de las tropas de MINUSTAH”, indicó la presidenta en declaraciones a la prensa en su visita a Haití, en el Palacio Presidencial (Puerto Príncipe).
Rousseff habló sobre la inmigración haitiana para Brasil, condenó la acción de los “coyotes” (individuos que comercializan con ilegales para atravesar fronteras), reforzó las medidas adoptadas recientemente por su gobierno para la concesión de visas y represión al tráfico de personas.
En enero, Brasilia decidió regularizar cerca de 4 mil haitianos que ya están en Brasil y creó un visto especial de permanencia, que no exige la comprobación de vínculo laboral en el país. Otra comunicación gubernamental dice que la medida beneficiará a unos 1,2 mil ciudadanos de Haití, por año.
En la pasada por Cuba
Es preciso recordar que la presidenta de Brasil tiene bien claro las iniciativas que su país emprendió en Cuba, acciones que su administración considera estratégicas. Entre ellas, se puede mencionar los créditos rotativos que Brasil financia a Cuba para la compra de alimentos brasileños, tratándose de una línea que está ofreciendo unos 400 millones de dólares estadounidenses.
Además, el programa federal Más Alimentos financia la adquisición de máquinas y equipamientos para la producción de comestibles en Cuba, ofreciendo a los caribeños unos 200 millones de dólares, según la propia mandataria. La ampliación del Puerto de Mariel, estratégico para Cuba y con un valor aportado por Brasil de unos 640 millones de dólares estadounidenses, de un total de 900 millones.
Intereses vitales
Es necesario agregar que, según Petrobras, en una información divulgada el 31 de agosto de 2008, la compañía firmó un contrato de alianza con la empresa estatal cubana Cupet para la exploración y producción de petróleo en el bloque 37, en el mar de Cuba, frente a Varadero (región norte).
Cabe decir que, la presidenta de Brasil, en su primera visita a la isla caribeña, condenó el bloqueo económico impuesto al país. Dilma se inclinó por perforar ese aislamiento, ayudando a los cubanos con el incremento de inversiones, intensificando alianzas, cuestiones que calificó de estratégicas para su gobierno. Cabe recordar además que, Rousseff dejó fuera de la pauta la discusión del tema referente a derechos humanos del régimen de los hermanos Castro.
