El famoso delantero del Real Madrid C.F. no sólo destaca por su buen hacer futbolístico, sino por sus actitudes y comentarios chulescos y desafiantes. Criticado en muchos terrenos de juego, emplea una estrategia defensiva errónea, tirando hacia adelante y enfrentándose a todo el mundo.

Anamnesis y biografía

Cristiano Ronaldo dos Santos Aveiro nació el 5 de febrero de 1985 en Funchal, Madeira (Portugal). Su padre se llamaba José Dennis Aveiro y trabajaba como jardinero municipal. Murió el 7 de septiembre de 2005 debido a una crisis hepática a causa de su alcoholismo. Su madre, María Dolores dos Santos Aveiro es su principal fuente de apoyo emocional. Tiene dos hermanas y un hermano: Elma, Katia y Hugo. Este último logró salir del mundo de las drogas tras varios intentos de desintoxicación y rehabilitación, regentando ahora una fábrica de pinturas.

Tras recibir las burlas de sus compañeros de clase por su marcado acento de Madeira, se centró en el mundo del fútbol, comenzando su carrera en el C.D. Nacional e incorporándose al poco tiempo al Sporting de Lisboa, con el que debutó en la máxima categoría con tan solo 16 años.

Su obsesión por la perfección y a modo de escape psicológico, comenzó a entrenar duramente en el gimnasio y sobre el campo de futbol para lograr un físico inmejorable.

Tras jugar en el Manchester United inglés, fue traspasado por 94 millones de euros al Real Madrid C.F. convirtiéndose así en el jugador más caro de la historia del fútbol.

Ha realizado varios spots publicitarios para diversas marcas de renombre. El 4 de julio de 2010 comunicó a través de las redes sociales que era padre de un niño, manteniendo en secreto la identidad de la madre y siendo él el tutor legal del menor. Actualmente parece mantener una relación sentimental con la modelo rusa Irina Shayk.

Análisis de la conducta no verbal

Su pose más común es presentar sus hombros y cabeza hacia atrás, mostrando su pecho y mentón, indicando que posee una gran confianza en sí mismo. Es una imitación de la conducta que tienen aprendida algunos animales para parecer más grandes y evitar ser atacados cuando se sienten vulnerables.

Su sonrisa de medio lado ante preguntas incómodas, es un gesto que suele indicar arrogancia y desprecio. Debido a que es conocedor de que causa antipatía en algunas personas, suele mostrar esta mueca, reforzando así un bucle continuo de desagrado mutuo.

También podemos observar su continuo movimiento en las sillas y su constante cambio de posturas cuando está de pie, indicando un claro nerviosismo al sentirse observado. Dado que desea dar siempre lo mejor de sí, se le dispara una ansiedad que controla tensando su mandíbula o sonriendo a cámara.

Análisis del rostro

Cristiano es un claro ejemplo de modulación del rostro conforme a la creación de su personalidad con el paso de los años. Cuando era niño, tenía un mentón hacia dentro o débil, característico de personas que prefieren no afrontar problemas. Sus rasgos en general también eran mucho más redondeados. Ahora, su mentón es prominente reflejando osadía y carácter fuerte y su estructura facial se ha tornado rectangular, fruto de la tensión muscular a la que la somete. Otra de sus mutaciones, ha sido el incremento del cuello, reflejo de una condición física fortísima y duradera.

Sus cejas depiladas e impolutas, y su pelo siempre bien peinado, muestran su tendencia a querer agradar a las personas y una preocupación por cómo se muestra ante la gente. Sus dos pendientes indican que es alguien superficial al que le gusta la opulencia y mostrar que tiene una gran cantidad de enseres.

Posibles rasgos de su personalidad

A pesar de haber nacido en una familia humilde y desestructurada, ha sabido triunfar en el mundo del fútbol, hecho del cual se vanagloria. Se intuye que tiene un gran amor por sí mismo, porque él sólo logró salir de ese ambiente nocivo y tener éxito en el deporte. El haber percibido la carencia de un contexto familiar adecuado generó su espíritu rebelde y chulesco propio de un adolescente que desea llamar la atención. Al haberle ido bien en la vida, piensa que todas sus conductas han sido y son las correctas, reforzando así la permanencia de las mismas y la idea de no tener porqué cambiar su forma de actuar.

El pasar de no tener nada a tenerlo todo con pocos años de edad es la clave para entender su lujosa forma de vida en la que despilfarra el dinero como muestra de autoafirmación. El temor a ser visto como lo era en sus orígenes así como la posibilidad de reflejar sus verdaderas carencias emocionales, muestra a una persona que siempre ataca como estrategia defensiva.