Pequeños lectores poetas: animales, cosas y sensaciones que riman

El tiempo vuela -  Gémeo Luís
El tiempo vuela - Gémeo Luís
Decía Gabriel Celaya, poeta español de la generación literaria de posguerra, que "la poesía es un arma cargada de futuro". ¿También para los niños?

Es importante que los niños lean poesía. Gloria Fuertes, una “poeta” española que se dedicó a escribir para los niños en un momento en que nadie apostaba por ello, opinaba que “Los niños son poesía; y hay que dar poesía a la poesía, como hay que dar amor al amor. Los niños que leen poesía se aficionan a la belleza del lenguaje y seguirán leyendo poesía toda su vida.”. Poder adentrarse en el mundo de los versos, de las ideas que riman, los juegos de palabras y el arte poético hace que el acercamiento al lenguaje sea muy satisfactorio desde una edad muy temprana. Además, leer poesía ayuda a memorizar estructuras, a repetir composiciones literarias sencillas con ritmos y a desarrollar su imaginación para descifrar o recrear el significado de los versos que recitan, o les son recitados.

La situación actual de la poesía para niños

Afortunadamente, en la actualidad se edita poesía para niños, y mucha. No solo muchas editoriales apuestan por historias rimadas, poemarios infantiles de alta calidad y recuperaciones de clásicos adaptados a pequeños lectores, sino que existen cada vez más premios literarios que reconocen y ensalzan la labor de aquellos autores que componen y versan historias. Por ejemplo, el Premio Hispanoamericano de Poesía para Niños, Premio Internacional de Poesía para Niños Ciudad de Orihuela, o el Premio de Poesía Infantil Luna de Aire, entre otros.

¿De qué hablan los poemas para niños?

Existen unas temáticas recurrentes que se encuentran en los poemarios infantiles y que conectan muy bien con el lector al que se dirigen. Animales, objetos cotidianos, sentimientos y niños como ellos predominan en las composiciones poéticas infantiles, ya que facilitan la identificación del que lee con el entorno y favorecen que se desarrolle su imaginación desde lo conocido hasta lo que quiera evocarle la palabra que lee.

  • Poemarios infantiles de animales: en las primeras edades a los niños les gusta encontrarse animales protagonizando historias que son muy humanas. En las composiciones poéticas pasa lo mismo. Mar Benegas construye en A lo bestia un libro repleto de animales que parecen humanos y humanos animalizados, todo ello aderezado con grandes dosis de humor. Beatriz Osés con su poemario El secreto del oso hormiguero consiguió en al año 2008 el Premio de poesía Ciudad de Orihuela, y demostró que sólo unas breves líneas para describir a cada animal pueden crear una auténtica selva en la imaginación del lector.

  • Poemarios infantiles de objetos cotidianos: escribir sobre una mesa, silla o alfombra cobra su sentido completo en composiciones poéticas evocadoras, en juegos de palabras que convierten a los objetos en formas de mundos fantásticos. Los Versos que el viento arrastra, de Karmelo C. Iribarren, cuentan historias de la bolsa de plástico, lo que dice la farola, cosas que pasan en el cielo, … de una forma tan delicada que parece que se deslizan por las páginas; La alfombra mágica, de Juan Carlos Martín Ramos, es un poemario dedicado a los detalles y repleto de objetos que cobran vida propia e ilustrada entre los versos; y en la Ciudad Laberinto de Pedro Mañas los semáforos se convierten en adivinanzas, los mercados en romances y página tras páginas las calles desvelan sus misterios poéticos.

  • Poemarios infantiles dedicados a los sentimientos: aunque el tema elegido parece un poco más complicado, hay autores que se han decidido a escribir rimando sensaciones y sentimientos. Por ejemplo, a Eva Armisén y Marc Parrot en su libro ¿Qué me está pasando? los poemas sobre el miedo, al vergüenza y la ira, entre otros, se les convirtieron en canciones y por eso decidieron incluir en la edición un CD con los temas recopilados y musicalizados.

  • Poemarios infantiles protagonizados por mi: ¿por qué no? encontrar entre los versos a un niño que es como el que lee, o simplemente que es muy distinto y por eso quiere leer qué la pasa. Un mundo raro, de María José Ferrada, presenta a una pandilla muy poética en la que cada amigo tiene una singularidad, a cual más imaginativa. También Raúl Vacas y Tomás Hijo apuestan por lo raro, en este caso en su poemario Niños Raros en el que presentan un abecedario protagonizado por criaturas extrañas pero poéticas que además se esconden entre juegos de palabras.
La poesía es un arma cargada de presente para la infancia

Tanto el panorama editorial como la calidad de lo publicado confirman el buen momento de la poesía infantil. Pero no podemos olvidarnos de otros autores que ya los escogieron a ellos, a los niños, como destinatarios de sus escritos, esperando transmitir en sus poemas todo el imaginario infantil que guardaban en sus cabezas: Gloria Fuertes, María de la luz Uribe, Gabriela Mistral o Maria Elena Walsh son solo algunos de los ejemplos que no dejan de ser reeditados y necesarios en nuestras estanterías. Y es que, independientemente del momento en el que haya sido escrita, la poesía es una expresión literaria llena de belleza, sentido y ritmo. Y la poesía infantil es sin duda una forma estupenda de animar a los niños a desarrollar el lenguaje y la sensibilidad.

Rebeca Martín, Rebeca Martín

Rebeca Martín García - Me llamo Rebeca Martín García, dos apellidos poco comunes en la estepa castellana. Soy de Salamanca, ciudad de la que me ...

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