La pensión alimenticia para los hijos es un derecho reconocido y recogido por la legislación española que se aplica en los casos de separación o divorcio de los progenitores. Este derecho recoge aspectos tales como los recursos económicos necesarios para el sustento del menor. Se trata de una pensión que debe garantizar, como mínimo, la alimentación, la vivienda, el vestido, la salud, la movilidad, la educación básica, media y el aprendizaje de alguna profesión u oficio.

La pensión alimenticia no tributa a Hacienda

A veces la sentencia, tras una separación o divorcio, establece una cantidad total que engloba tanto la pensión compensatoria como la pensión alimenticia. Sin embargo, es indudable que existen diferencias significativas entre ambas. Y también en lo que respecta a Hacienda. Mientras que la pensión alimenticia está exenta a la hora de tributar en el IRPF, la pensión compensatoria sí está sujeta a dicho impuesto.

A los ojos de Hacienda, esta cantidad se contempla como pensión alimenticia y, por tanto, no tributa. Esta circunstancia favorece al cónyuge que convive con los hijos, ya que no tiene la obligación de declarar esta cantidad pero, en contrapartida, perjudica a quien está obligado a pagar, puesto que dicha cantidad no se puede desgravar.

Esta irregularidad puede resolverse en el mismo acto de separación o divorcio, o bien hacerlo con posterioridad; en este caso obteniendo una resolución judicial donde se especifique el monto que se corresponde a cada concepto. Esta opción resulta bastante más compleja, por lo que se recomienda que se deje constancia de los pagos en el acto de separación o divorcio.

Características de la pensión alimenticia y diferencias con la compensatoria

La pensión alimenticia tiene unas características que la distinguen de la pensión compensatoria. Esta última prescribe y sólo puede solicitarse en el momento de la separación o divorcio, lo que no sucede con la pensión alimenticia que, además de no prescribir, puede solicitarse siempre que sea necesario, y no llega a extinguirse aunque el pagador contraiga nuevamente matrimonio. Las nuevas uniones, en cambio, sí extinguen la pensión compensatoria.

Otra característica diferencial es que la pensión alimenticia se establece siempre judicialmente, mientras que la pensión compensatoria puede consensuarse entre los cónyuges o incluso renunciar a ella. También puede terminar en los tribunales si no hay acuerdo. Con la pensión alimenticia tal cosa no sucede, ya que el juez es siempre el encargado de tomar las oportunas decisiones respecto del pago.

Impago de la pensión alimenticia

En general, la pensión alimenticia se mantiene hasta que los hijos alcanzan la mayoría de edad, aunque con excepciones, como en el caso de cursar una carrera universitaria; entonces podrán recibirla hasta los 21 años. El pago de la pensión alimenticia debe evaluarse conforme a las necesidades y a las posibilidades de ambas partes, pensando siempre en el bien de los hijos.

En ningún caso se contempla que el pago de la pensión alimenticia supere el 50% de los ingresos del progenitor demandado. Si se produjera impago de la pensión alimenticia, tal y como está establecido en convenio judicialmente aprobado o resolución judicial, en los casos de separación, divorcio o declaración de nulidad del matrimonio, quien infrinja esta ley y deje de pagar la pensión compensatoria en el plazo de dos meses consecutivos o bien cuatro meses no consecutivos, se expondrá a una pena de prisión de tres meses a un año o a una multa de 6 a 24 meses.

El tipo de delito se perseguirá si existe una denuncia previa de la persona agraviada o de su representante legal. Si se trata de un menor de edad o una persona incapacitada podrá ser denunciado por el Ministerio Fiscal.

Si el artículo te ha parecido interesante ayuda a su difusión con un clik en "me gusta".