Nosferatu (1922) de F. W. Murnau, fue la primera película de vampiros. Con el correr de los años, el subgénero de «no-muertos» fue ganando público y volviéndose un proyecto rentable para los grandes estudios hollywoodenses.

La película de Murnau caló tanto en la retina del espectador que en el año 2000 Elias Merhige filmó La sombra del vampiro, cuyo argumento totalmente ficticio tomaba como punto de partida el rodaje de Nosferatu.

Los Dráculas

Si bien Max Schreck como Graf Orlok fue el primer vampiro en mostrar sus colmillos en la gran pantalla, no fue, por supuesto, el único. En 1931 Béla Lugosi interpretó al conde Drácula en el filme homónimo. La película fue dirigida por Tod Browning. Otro actor que está asociado a las historias de los «no-muertos» es Christopher Lee. Lee participó en varios largometrajes sobre el famoso conde transilvano, destacándose: Drácula (1958), Drácula, príncipe de las tinieblas (1966) y Drácula vuelve de la tumba (1968).

Años después, y bajo la dirección del multipremiado Francis Ford Coppola, el personaje creado en 1897 volvió a resurgir de su lúgubre féretro en: Drácula de Bram Stoker (1992). El título no es casual, ya que el largometraje es el más fiel a la novela de Stoker. Esa vez el noble vampiro recayó en el actor británico Gary Oldman. El «archienemigo» de Drácula, el doctor Van Helsing, fue interpretado por Anthony Hopkins.

En el año 2001, Patrick Lussier estrenó Drácula 2000. La característica más sobresaliente de esta versión del clásico de Bram Stoker es el origen del conde (durante el filme también se explica el motivo por el cual los vampiros son alérgicos a la plata).

Stephen Sommers dirigió Van Helsing (2004). La película dio una vuelta de tuerca a los filmes sobre el conde rumano: el doctor Van Helsing (interpretado por Hugh Jackman) es el protagonista y no su archirival, Drácula (Richard Roxburgh).

En 1995, el director, productor y guionista Mel Brooks —creador de la serie Super Agente 86 (Get Smart, en inglés, en el original)— parodió la novela Stoker con Drácula, un muerto muy contento y feliz. El papel del conde recayó en Leslie Nielsen.

Otros vampiros

El cineasta estadounidense John Carpenter (realizador de clásicos filmes de terror como Halloween, de 1978), incursionó en el ámbito de los «no-muertos» con Vampiros. El argumento gira en torno al cazador de vampiros Jack Crow (James Woods), que tiene la misión de asesinar al inmortal Valek.

Varios de los denominados símbolos sexuales realizaron filmes de vampiros, destacándose George Clooney y Brad Pitt. Clooney trabajó a las órdenes de Robert Rodríguez en la cinta de 1996, Del crepúsculo al amanecer como Seth Gecko. Allí también actuó el director y guionista Quentin Tarantino (Richard Gecko), y terminó de lanzar al estrellato a la actriz mexicana Salma Hayek (Hayek ya había sido dirigida por Rodríguez en la trilogía de El Mariachi).

Cabe la pena mencionar que Tarantino y Rodríguez son grandes colaboradores, uno de los últimos proyectos que los juntó fue Grindhouse,un filme dividido en dos partes: Planet Terror dirigido por Robert Rodríguez y Death Proof dirigido por Quentin Tarantino.

Brad Pitt, mientras tanto, participó en Entrevista con el vampiro (1994) de Neil Jordan, como el vampiro Louis. El largometraje está basado en la novela homónima de Anne Rice. Colaboraron también Tom Cruise (Lestat) y Christian Slater (Daniel Malloy). Además actuó una jovencísima Kirsten Dunst en el rol de la niña vampiresa Claudia y Antonio Banderas como Armand. El actor español ya había actuado en otro filme de habla inglesa, Philadelphia (1993) de Jonathan Demme como el novio del personaje interpretado por Tom Hanks. Por la película de Demme, Hanks ganó su primer Oscar, el segundo lo obtendría un año después con Forrest Gump.

El filme de 2002 La reina de los condenados de Michael Rymer, fue la continuación de Entrevista con el vampiro.

El cómic, como su primo hermano la novela, dio sus vampiros. La historieta llevada a la gran pantalla más destacada resultó ser la trilogía que protagonizó Wesley Snipes: Blade (1998) de Stephen Norrington, Blade II (2002) de Guillermo del Toro y Blade: Trinity (2004) de David S. Goyer. Blade fue una de las primeras sagas basadas en ilustraciones de los últimos tiempos en ser rentables en los cines.

La lucha clásica entre los hombres lobos y los vampiros se vio en los filmes Underworld (2003) y Underworld: Evolution (2006) ambas bajo la dirección de Len Wiseman, y Underworld: Rise of the Lycans (2009) de Patrick Tatopoulos. El largometraje Van Helsing mencionado antes también mostró el enfrentamiento de esos seres mitológicos. Asimismo los filmes que se anuncian basados en las novelas de Stephenie Meyer Luna nueva y Eclipse tocarán el enfrentamiento entre los licántropos y los «no-muertos».

Los vampiros, no cabe la menor duda, «están más vivos que nunca».