
- Internet y el oscuro mundo de la pederastia - google images
En España estamos acostumbrados a ver, tanto en las comisarías como en televisión, las fotos de los terroristas etarras más buscados, así como sus nombres y otros datos. Además se insta a la población a facilitar cualquier pista que permita dar con su paradero. Ninguna objeción.
Cuando se trata de pederastas o de cualquier otra persona que haya infligido un abuso sexual a un menor, y más si se trata de un abuso intrafamiliar, la privacidad pasa a un primer término. No hay fotos, no hay datos, y a duras penas puede encontrarse en Internet alguna referencia. ¿Por qué esta distinción? Se aduce que al difundir las fotos, junto a otros datos personales, la gente podría tomarse la justicia por su mano.
Igualmente hay que preservar la identidad de terceros que de una u otra forma estén relacionados con el pederasta en cuestión. Las preguntas son obvias ¿por qué no sucede lo mismo con el resto de los delincuentes? ¿Acaso no tienen también una familia? ¿Por qué es más importante la privacidad de unos que de otros?
Combatiendo la pederastia
La televisión estadounidense emite un programa en la NBC que intenta poner en evidencia a quienes, a través de Internet, intentan contactar con menores de edad para mantener relaciones sexuales con ellos. El programa se refiere a la pederastia como “una epidemia nacional en crecimiento”. El intercambio de mensajes de contenido sexual explícito con menores ya está tipificado como delito en California, pero aparecer en la supuesta casa del menor con intenciones sexuales es un delito todavía más grave.
Su método consiste en instalar varias cámaras ocultas en una casa del sur de California. A partir de ahí, un adolescente, como señuelo, se hace pasar por un niño de unos doce o trece años que chatea con estos individuos, se cita con ellos, y los atrae a la casa alquilada por el programa. Una vez allí, les hace entrar al interior, pero cuando ellos esperan encontrarse con un menor solo en casa, a quien hallan es al presentador del programa y una cámara grabándoles.
Alia2, la lucha en España
La Fundación Alia2 es una entidad sin ánimo de lucro cuya misión es combatir la pornografía infantil en Internet y apoyar a la sociedad en la lucha contra la pederastia. Sus objetivos pueden sintetizarse en la aportación de herramientas tecnológicas de prevención, detección, control y concienciación, en proporcionar información actualizada sobre la realidad de este problema y en aunar los esfuerzos de los diferentes sectores de la sociedad.
Tal y como ha manifestado Miguel Comín, uno de los cofundadores de Alia2, "la pornografía infantil es un problema que va en aumento en España". Las detenciones por delitos telemáticos relacionadas con la protección del menor han aumentado un 53% durante los últimos cuatro años.
La fundación pondrá a disposición de la Policía y a la Guardia Civil herramientas como “Germán”, que indexará contenido ilegal para crear una base de datos que ayude a la detección; “Carolina”, un filtro de control para las descargas involuntarias que contengan material pedófilo; “Florencio”, un rastreador de redes sociales y “Danba”, un sofware de control parental.
Erradicar la pornografía infantil
Pensar que es posible erradicar la pornografía infantil de Internet, hoy en día, es casi una utopía. La realidad se impone dolorosamente, mientras que los recursos para combatirla, tanto en cantidad como en efectividad, aún están lejos de alcanzar un nivel óptimo.
Tal como dice “Marbled”, anónimo luchador de una organización anti-pedofilia, “cada vez son más y más las redes de pornografía infantil que están actuando a través de Internet y la escasez de medios que se poseen para frenar esta lacra hacen todavía más difícil controlar esta situación. Actualmente los pederastas se están lucrando a través de buscadores, foros, páginas pro-pedofilia y, sobre todo, a través de las redes P2P”.
No se puede ser demasiado optimista a tenor de los datos de que se disponen. Probablemente habrá que implementar muchos más medios y concienciar a la sociedad sobre la gravedad de este problema y de las secuelas devastadoras que deja en los menores. En este largo camino todos estamos involucrados y de todos depende que el problema no se nos escape definitivamente de las manos.
