Una de las leyendas urbanas más célebres de la historia del pop-rock parece que, gracias a internet, vuelve a tomar fuerza en los últimos tiempos. Aunque siga siendo desde luego igual de improbable e ilógica.

El rumor surge hacia septiembre de 1969. Tim Harper, en un diario universitario de Iowa, publica un artículo llamado Is Paul McCartney Dead?. Muy poco después, en Detroit, alguien sugiere al DJ Russ Gibb que escuche un fragmento de la canción de Los Beatles Revolution 9 (White Album, 1968), pero hacia atrás. En el fragmento parecía escucharse algo así como Turn me on, dead man.

Substitución por William Campbell

La cosa se dispara en esas últimas semanas de 1969. En octubre de ese año, dos estudiantes de Michigan, Fred LaBour y John Gray, publican una reseña sobre la portada del LP Abbey Rd (1968), en la que proponen una estimulante interpretación “esotérica” acerca del significado del famoso ‘crossing’ de los Beatles, y reveladora de la supuesta muerte de Paul (más abajo).

La teoría que se fue construyendo era la siguiente: en noviembre de 1966 y tras una agria discusión durante una sesión de grabación con los otros tres Beatles, Paul agarró su coche y se lanzó a la carrera en las horas de la madrugada. Recogió a una joven, una tal Rita que, cuando vio quien conducía se puso como histérica y empezó a abrazarlo, con lo que Paul acabó perdiendo el control del vehículo, estrellándose.

En ese 1966, los Beatles estaban en la cima de su éxito, la Beatlemania arrasaba en todo el mundo. La muerte de Paul sería el final del grupo, acabaría con el multimillonario negocio y llevaría al suicidio a millones de fans.

Para evitarlo, y en medio del estado de shock, se les ocurrió lo siguiente: ocultar a los medios la muerte de Paul y substituirlo por un doble, un tal William Campbell, que había participado en un concurso de imitadores de Paul McCartney, y se le parecía mucho. Según esto, el McCartney post-1966 (y por lo tanto, el actual) no sería el original, sino el tal Campbell.

Los Beatles van revelando discretamente “la verdad”

Los Beatles y en particular Lennon se sentían tan culpables por el monstruoso engaño que, desde 1967, habían ido dejando una serie de pistas o claves aquí y allá en su obra, como para ir preparando poco a poco al mundo de cara a la “terrible verdad”.

Las ”claves” se encuentran repartidas en fragmentos de letras, simbologías de portadas y contraportadas, y en el interior de los discos. O más enigmáticamente, escuchando hacia atrás algunas canciones, como la ya mencionada Revolution 9.

Las "pistas" más celebres

De entre las muchas que han ido “descubriéndose” desde el ya remoto 1969 (y al que los entusiastas van añadiendo más y más) podemos destacar algunas de las “clásicas”, incluidas en tres álbums principales:

Abbey Road, 1968. Como decíamos arriba, fueron LaBour y Grey quienes analizando la famosa portada del Abbey Road, en la que aparecen los cuatro Beatles cruzando la calle, ofrecieron la siguiente explicación: se trata en realidad de una procesión funeraria. Lennon viste de blanco, como si fuera el oficiante; Ringo de negro, como un testigo. Paul va descalzo, lo que en algunas culturas significa que es un cadáver. Finalmente, George cierra la procesión vestido con ropas de trabajo: es el sepulturero.

Sgt. Pepper's Lonely Hearts' Club Band, 1967. En el contenido gráfico del LP, la figura de McCartney aparece siempre como subrayada Se le representa más remarcable y alto que los demás, a veces de espaldas, o con manos tendidas sobre su cabeza, mirando de frente en tanto que los demás de perfil, etc. Siempre haciendo algo que lo ‘separa’ del resto.

White Album, 1968. Aquí encontramos los mensajes ocultos más legendarios. En Revolution 9, como se dijo arriba, al ser escuchado hacia atrás (algo bastante aterrador), podemos oir en varias ocasiones “turn me on dead man”. En I am so tired, hacia el final de la reproducción normal se escucha un gibberish ininteligible de Lennon, que en la versión hacia atrás se transforma en: Paul is a dead man, miss him, miss him, miss him.

Y una clave más reciente, al margen de los anteriores LPs: la supuesta aparición del "rostro desfigurado" de Paul en el video Free as a Bird.

2010: nuevo impulso

La fascinación por esta historia la ha hecho sobrevivir cuatro décadas, y ahí sigue, minoritaria pero inextinguible, a pesar de su extrema improbabilidad. Acaba de aparecer (2010) una película pretendidamente documental que dice aportar nuevas y concluyentes evidencias: el último testamento de George Harrison.

Según el film, en el 2005, alguien envía unas cassettes a Highway 61 Entertainment, en Hollywood. Supuestamente grabadas en diciembre de1999 por George Harrison, en las cintas se explica toda la “verdad” acerca de la muerte de Paul en 1966 y su substitución por un doble, el tal William Campbell. Pero sería nada menos que el servicio secreto británico quien estaría detrás de la conspiración. Además, el asesinato de Lennon en 1980 se debió a su amenaza de hacer por fin público el engaño.