
- Pirámide del Louvre - G. Seydoux
La Cabrera es un afortunado pueblo de la Sierra Norte de Madrid, situado en un espléndido marco de peñascos y arboledas. La Sierra Norte de Madrid se llamaba antaño la Sierra Pobre, aunque algunos prefieren llamarla la Sierra del Agua en honor a sus embalses. Está mejor conservada que la Sierra de Guadarrama porque algo más alejada de la capital y dentro de la Sierra Norte hay un espacio como la Sierra del Rincón catalogado por la Unesco como Reserva de la Biosfera y que contiene maravillas como el Hayedo de Montejo. La Cabrera tiene el honor de tener su propia sierra, con su Pico de la Miel.
Centro Comarcal de Humanidades
La carretera que trae al viajero desde Madrid se prolonga, dentro del pueblo, en una larga Avenida de la Cabrera. Al final del todo se encuentra un envidiable Centro Comarcal de Humanidades Cardenal Gonzaga que el viajero curioso puede visitar. Con su biblioteca, su gabinete de pintura que alberga dos colecciones particulares, su programación de danza, música, cine y teatro, no resulta exagerado afirmar que ese Centro constituye uno de los corazones culturales de la Sierra Norte de Madrid.
Un París invernal
En el marco amable de ese Centro, el viajero observa unas fotografías dispuestas con minimalista sencillez en las paredes del vestíbulo y alrededor de la cafetería. Si el viajero se acerca observará que las fotos tienen un solo modelo: París, pero no el París sonriente de junio, con sus amplias avenidas cargadas de turistas encantados y parisinos agobiados, sus cafés cubiertos, sus acacias omnipresentes o su playa estival en los bordes del Sena. Se trata de un París invernal, un París, frío, muy frío y sin embargo bello, como sólo sabe serlo la realidad.
Objetividad, en este caso, viene de objetivo: son fotos, sí, pero sin truco ni cartón, sin photoshop, imágenes que son otros tantos testimonio de una realidad específica: un espacio dado en un momento determinado.
Resulta cuando menos curioso deleitarse con esas muestras homeopáticas de París perdidas en un amable rincón de la serranía madrileña... Para incrementar la sensación de exotismo, los títulos de las fotografías, redactados en catalán, nos recuerdan que la autora vive en Tarragona. No es difícil imaginar el frío que habrá pasado al tomar esas instantáneas… De hecho, la artista ha hecho más hincapié en el propio invierno que en la ciudad titulando la exposición Invierno en París en lugar de París en Invierno.
París es la suma de muchos parises
París no sería París si sólo fuera la capital de Francia. Pero es que también es el París de Gene Kelly, el de Toulouse-Lautrec, el de Pissarro, el de Woody Allen y el París omnipresente pero invisible de Casablanca: siempre nos quedará París... París es la suma de muchos parises, algunos muy manidos y otros apenas sospechados, y tiene la obligación de reinventarse cada día. Genoveva Seydoux nos ofrece 34 perspectivas distintas de un todo siempre fugaz y encantador: el Parc Monceau, la pirámide del Louvre, la proa de piedra de la Isla de la Ciudad anclada en mitad del Sena, el obelisco de la Concordia, y rincones muy parisinos en los que a uno le apetece perderse, entre la rue du Chat qui Pêche y Saint-Julien-le-Pauvre.
Aunar cultura y excursionismo
Quien no tenga tiempo de pasarse por La Cabrera, puede hacerse una idea de la sobria belleza de las fotos en la propia página web de la artista donde se reproducen algunas semejantes, pero resulta mucho más seductor ver el resultado en directo. Además, ¿qué mejor pretexto para visitar ese dulce remanso de la Sierra Norte? Saliendo de la exposición un escandaloso sol de abril parece deshacer cualquier resentimiento invernal, el viajero curioso puede hacer doblete, y tras deleitarse con la crudeza de un París helado, tomar cualquiera de las sendas que nacen a un paso del Centro y embriagarse con la brutal exhalación de jaras y tomillares.
Genoveva Seydoux: Invierno en París Del 2 al 30 de abril de 2011
Horario: de Lunes a sábados de 10 a 21:30. Domingos de 10 a 14.
Centro Comarcal de Humanidades Sierra Norte
