Los primeros síntomas del amor que todo ser humano ha experimentado alguna vez, al menos los más afortunados, son, según multiples estudios, el resultado de complejos factores químicos, que les hace sentir que su amor es único, excepcional, verdadero y eterno, un proceso que dura unos cuantos meses o quizás hasta unos pocos años.

Este estado de “imbecilidad transitoria”, en palabras de Ortega y Gasset, no se puede mantener bioquímicamente por mucho tiempo, y terminada esta fase de atracción física, calor y apasionamiento, la pareja se enfrenta a valorar en su relación aspectos más tibios del amor, pero no menos relevantes: amistad, compañerismo, camaradería, confianza y comunicación. Para fortalecer la relación hay que buscar mecanismos socioculturales que ayuden a afianzarla: convivencia, identidad cultural, creencias y costumbres, y es aquí cuando las relaciones formadas por personas provenientes de diferentes culturas necesitan refuerzos especiales.

Diferencias de culturas

Cada día de convivencia en una pareja representa pequeños detalles que se pueden convertir en grandes diferencias: dormir de tal o cual lado de la cama, recoger los zapatos, fregar los platos, mantener el orden del cuarto de baño, dejar las luces encendidas, escoger el canal de la tele, en fin pequeños conflictos, que no pasan de ser anécdotas de convivencia. Pero si a estos pequeños conflictos les sumamos las diferencias provenientes de adaptarse a una cultura diferente, habrá más aspectos para tener en cuenta.

Existe un sinnúmero de diferencias de costumbres entre una nación y otra, dependiendo de qué tan cercanas o lejanas sean sus culturas, diferencias que van desde la cortesía, la hora de comer, la forma de preparar los alimentos, la etiqueta en la mesa, hasta la práctica de credos religiosos, las formas de expresión de afecto en público o en privado, o el desarrollo de los papeles femeninos y masculinos en la sociedad.

Son diferencias reales que identifican a cada pueblo, enriqueciendo a todos, y poniendo su sello especial a esta clase de relaciones, aun cuando, al final, estas parejas, como todos los seres humanos en general, no sean tan diferentes, y están unidas por aspectos en común sin importar la nacionalidad, la religión o el color de piel, como la necesidad de afecto, el cariño y la búsqueda de la felicidad y el amor.

Etnocentrismo

Este aspecto juega un papel bastante relevante, el etnocentrismo , segun definición del DRAE, Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española: "es el acto de ver y analizar el mundo de acuerdo a los parámetros de la cultura propia", Por ejemplo, cuando un norteamericano habla de estatura "normal" sería de 1.80 m aproximadamente pero para un latinoamericano "lo normal" sería 1.70 m; la hora "normal" de comer algunos paises podría ser las 12:30, y en otros lo "normal" las 14:30; eso solo por mencionar algunos ejemplos, así que, en estas relaciones se necesitará una dosis extra de mente abierta y respeto hacia el punto de vista del otro.

Diferencias de credos

Cuando la diferencia de cultura incluye diferentes credos religiosos, el asunto se vuelve más complejo. La Santa Sede emitió un comunicado en el que informaba que los matrimonios con una persona de otra creencia estaban abocados al fracaso, por otro lado, una encuesta del Instituto Nacional de Estadistica de España, INE, asegura que el 36% de los españoles no elegiría como pareja estable a personas de otro credo.

¿Qué sucede entonces con las parejas multiculturales ante esta circunstancia? La clave parece ser hacer frente con tolerancia y respeto. Además, a estas parejas les surge un gran dilema: la educación religiosa de los hijos, La mayoría de las parejas optan por la neutralidad, informar y dar herramientas para que, cuando sean mayores, elijan ellos; pero no para todos es fácil.

En España cada vez son más frecuentes las parejas multiculturales y cómo no, en un país donde confluyen 192 nacionalidades, el amor hace de lo suyo. Segun estadisticas al menos el 9% de los matrimonios que se dan en España cada año, son uniones en los que uno de los cónyuges es extranjero.

Una relacion multicultural es una experiencia enriquecedora en la que los integrantes de la pareja pueden disfrutar de actividades y costumbres hasta ahora quizás desconocidas para cada uno de ellos. Puede ser que uno de los dos termine cediendo a la cultura del otro, por lo general aquella del país donde viven, aunque también pueden suceder que se dé un equilibrio, formando así una familia "binacional", donde ambas culturas conviven entre sí. En caso de los hijos, lo más frecuente es que terminen adaptándose a la cultura del país en el que residen más que a la del progenitor extranjero.

Existen ciertas características que, si no son la clave para que estas relaciones sean exitosas, sí favorecen y ayudan a las mismas:

  • Unión entre personas adultas y formadas que desean una relación larga y estable.
  • Que sean poseedoras de capacidad de independencia de pensamiento.
  • Que pertenecen a la clase media, o alta, y poseen estudios de educación superior.
  • Que comparten valores y pertenecen a culturas cercanas.
  • Que los dos poseen mente abierta, capacidad de adaptación, tolerancia y respeto por la cultura del otro.
Parejas que, como cualquier otra, no olvidan su compromiso y su voto de amor y lealtad.