El amor une a las parejas..., sin duda, pero esa es una verdad a medias. Se necesita algo más que el amor para mantener unida a una pareja.

Diferencias

Los seres humanos somos distintos. Todos tenemos historias, experiencias, expectativas, sueños, aptitudes y personalidades diferentes. Desconocer este hecho es alterar la relación de pareja.

Cuando nos casamos o nos unimos a una persona, no dejamos de ser individuos. Somos una unidad, pero continuamos siendo uno. Como diría el canto de la cantante argentina Sandra Mihanovich: "Somos uno en dos".

Anular las diferencias para formar pareja, es simplemente, mutilar la vida. Los seres humanos necesitan su individualidad para ser. No se debe dejar de ser individuo al estar en pareja.

Ser pareja es compartir la vida, no anular los sueños personales. Es decidir juntos un proyecto que a ambos les satisfaga.

Proyecto de vida

Muchas personas suelen rehuir la expresión "proyecto de vida", porque les parece que la existencia es mejor con un aire de espontaneidad, no obstante, sin proyección, la vida se torna inestable, como un barco sin timón ni velas, llevado por las olas y las corrientes, sin duda, llegará a algún lugar, pero existen altas probabilidades de encallar o ser hundido por la fuerza del oleaje. Se necesita tener un rumbo, de otro modo, aumentan las posibilidades de fracaso.

Un proyecto implica:

  • Hacer planes.
  • Establecer recursos.
  • Señalar rumbos.
  • Fijar prioridades.
  • Realizar cronogramas.
En la esencia de un proyecto está la idea de que la vida avanza mejor con planificación. Cuando se sabe hacia dónde se va, la vida transcurre por un derrotero más tranquilo, y a la postre con menos estrés, conflicto y sinsabores.

Proyecto de vida y felicidad

Enrique Rojas, el psiquiatra español, señala en su libro Una teoría de la felicidad (publicado en 1987 ya lleva 36 ediciones) que la felicidad está asociada fundamentalmente al cumplimiento de un proyecto de vida.

El mismo Rojas se pregunta: "¿En qué consiste entonces la felicidad, donde está la piedra filosofal para encontrar el camino adecuado?" y contesta: "La felicidad consiste en hacer algo que merezca la pena con la propia vida, algo grande y positivo, de acuerdo con las posibilidades de cada uno. En una palabra: una vida lograda. Sacarle el máximo partido, estrujando sus principales argumentos".

Allí está la clave: "una vida lograda", en otras palabras, haber planeado, haber trabajado y luego gozar de los beneficios del esfuerzo realizado.

Características del proyecto de vida

Según Rojas, para que un proyecto de vida sea realizable se han de considerar al menos los siguientes elementos fundamentales:

  1. Debe ser coherente y realista. Eso implica un proyecto libre de contradicciones y asentado en la realidad, aspecto que a veces por el enamoramiento no se ve.
  2. Es preciso conjugar adecuadamente trabajo y amor. Una persona que no ama lo que hace, termina siendo una persona infeliz, y de esa forma pone sombras sobre otros aspectos de su vida.
  3. Desarrollar la capacidad para superar la adversidad, la derrota y la frustración. Vivir es estar expuesto a situaciones difíciles que de un modo u otro exigirán de nosotros nuestro mayor y mejor esfuerzo.
  4. Entender que la vida exige constantes cambios. Un proyecto de vida no es algo rígido, sino que está abierto a replanteos, especialmente si surgen situaciones inesperadas.
  5. Comprender que la amistad es un componente básico de la vida. Los amigos no son pasajeros obligados sino compañeros de ruta. Ante ellos nos vemos expuestos y vulnerables, sin embargo, esa es precisamente el secreto de la fortaleza de la amistad.
  6. Aceptar que la convivencia es un arte. La compañía de otra persona implica en ocasiones ceder, siempre respetar, pedir perdón cuando sea necesario, aceptar ser perdonado, aprender a evitar roces innecesarios y alejarse de la fricción que termina desalentando.

Pareja y proyecto de vida

Una pareja debe entender que la vida de pareja es mucho más que compartir el cuerpo, los sentimientos y los espacios comunes. Ser pareja es tener un proyecto de vida conjunto.

El psiquiatra austriaco Viktor Frankl (1995-1997) enseña en su libro El hombre en busca de sentido, que las vidas que pasan por menos situaciones de conflictos internos y que finalmente logran un equilibrio coherente con sus existencias, son aquellos cuyas vidas tienen un sentido, un rumbo, un "por qué vivir" (según las palabras de Friedrich Nietzche (1844-1900).

Enrique Rojas en otra de sus obras titulada ¿Quién eres? señala que: "Tener metas, planes, cosas por delante para hacer es donde está la clave de la vida".

Una pareja, emocionalmente inteligente, pondrá todas las cartas sobre la mesa y elegirán juntos un proyecto de vida que satisfaga a ambos.

En la vida de pareja no se trata del proyecto del marido, como se estila en ambientes machistas, sino de la vida en común, con respeto por las expectativas, sueños y proyectos de cada uno.

Cuando el proyecto de vida es incompatible las opciones son:

  • Reformular los proyectos de vida de cada uno.
  • Fusionar los proyectos de vida, lo que implicará ceder, modificar o suprimir.
  • Combinar ambos proyectos, para llegar a uno que sea motivador para ambos.
  • Seguir cada uno por su propio rumbo, hasta encontrar a alguien que comparta el proyecto de vida.
No se trata de pensar con los sentimientos, sino utilizar la capacidad de raciocinio para elegir, como dirían las abuelas, con la cabeza. Un eufemismo para señalar que en cuestión de vida, los sentimientos a veces juegan en contra.

Conclusión

Vivir en pareja es más complejo de lo que presentan las telenovelas o las novelas rosa de Corín Tellado (1927-2009). Es trabajar para que un proyecto de vida se pueda realizar. No obstante, aunque suene a perogrullada, para realizar un proyecto de vida, es preciso primero tenerlo.

Una pareja emocionalmente inteligente comparte un proyecto de vida en común, y de esa forma, pueden construir una relación que a ambos traerá felicidad. La vida no tiene porque ser un drama, siempre y cuando se proyecten con cuidado los pasos que se han de dar en ella.