Estos consejos van dirigidos fundamentalmente para el público joven que planea tener su primer encuentro con una prostituta, aunque los clientes regulares seguramente encontrarán algún “tip” que les pueda servir para hacerse mejores clientes de las trabajadoras sexuales.

Desmitificar el trabajo de las sexo-servidoras

En primer lugar, es bueno tener en cuenta que el trabajo del sexo es una actividad lucrativa, como la inmensa mayoría de los trabajos. Las prostitutas dan sus servicios, en primer lugar y sobre todo, para obtener dinero.

Son una profesionales del sexo y están capacitadas para dar placer y enseñar muchas cosas del complejo mundo del sexo. No son otra cosa, no son ninfómanas, no son adictas al sexo, no son unas viciosas, son sobre todo trabajadoras, como la mayoría de los mortales, trabajadoras del sexo.

Buen trato y respeto para las prostitutas

Es importante saber que tanto en los servicios sexuales como en cualquier otro, el ser un “buen cliente” te garantiza un mejor servicio, un mejor trato y una relación cordial, siendo esta, fundamental cuando estamos hablando de relaciones íntimas.

Uno se debe mostrar respetuoso, amable, caballeroso, aunque la relación que vaya a tener sea pre pago, las prostitutas son mujeres, se las debe tratar con delicadeza, si las tratas como a princesas te tratarán como a un príncipe, bajo ningún concepto se debe ejercer violencia alguna en las relaciones con ellas.

Se debe respetar la dignidad de todas las trabajadoras del sexo, como la de cualquier otra persona. Es absolutamente inaceptable ser irrespetuoso o violento con cualquier sexo servidora. Si se agrede a una trabajadora del sexo, se deja de ser cliente y se pasa a ser agresor, corriendo el riesgo de ser acusado y perseguido por la Justicia.

Las reglas y los límites de las putas

Cada prostituta establece sus límites y sus normas. No todas aceptan cualquier cosa, cada trabajadora sexual acepta unas cosas y rechaza otras. Como cliente, debe expresar por anticipado los servicios que quiere recibir.

La trabajadora del sexo le dirá lo que acepta hacer para responder a sus deseos. Igualmente, le pondrá al tanto de sus límites y lo que rehúsa hacer. Los límites de las trabajadoras del sexo no son negociables. Hay que respetarlos. Si la escort con quien ha entablado contacto rechaza sus deseos, siempre puede buscar otra sexo servidora que acepte los servicios propuestos.

No se olvide de pagar por adelantado el precio convenido. Una vez prestado el servicio, si ha quedado satisfecho, es habitual dar propina, para demostrar su satisfacción y al mismo tiempo premiar a la trabajadora sexual.

La salud: el uso del condón es innegociable

Solo con salud podemos disfrutar plenamente de nuestras experiencias sensuales y sexuales. La salud de los clientes y de las prostitutas es de lo más importante.

Definitivamente, el uso del condón o preservativo, es primordial e inexcusable a estas alturas. Las prostitutas lo deben exigir, no es negociable. Y es también en beneficio para el cliente. Si una lumi no exige el uso del condón mejor no la contraten.

No hace falta hablar de las enfermedades de transmisión sexual, pero por si acaso enumeraremos algunas de las más importantes: el VIH/SIDA, virus del papiloma humano (VPH), herpes, el virus de la hepatitis A, el virus de la hepatitis B, la hepatitis C, sífilis, gonorrea y clamidia. ¡Debe estar, pues, muy interesado en querer protegerse!

Sea usted mismo

La confianza es la base en las relaciones cliente/prostituta. No debe causar preocupación la falta de experiencia, ellas son profesionales y están ahí para ayudar. Exprese sus deseos y sus límites claramente, así sabrán cómo hacerle sentir cómodo y confortable.

Nunca presuponer nada, sea a propósito de lo que sea. Siempre es mejor hablarlo. Siéntase cómodo. Si tiene preguntas, ¡plantéelas!