La brújula es un instrumento que sirve para orientarse, y su característica fundamental radica en las propiedades de su aguja imantada. Su funcionamiento se debe a la aguja que indica el norte magnético, que es distinto al norte geográfico y que difiere ligeramente según la localización planetaria en la que nos situemos.

Cómo usar una brújula

Una brújula sirve para orientarse, aunque eso es relativo. La brújula proporciona una referencia con relación al norte, por lo que sirve para seguir una dirección, aunque no exactamente para orientarse. Otra cosa es cuando se conoce la posición y, con la ayuda de la brújula, se traza una dirección a seguir.

Teniendo en cuenta que las brújulas señalan al norte magnético, los mapas topográficos llevan una corrección –que varía entre un punto y otro del planeta– entre los puntos geográficos de referencia que se conoce como declinación.

Tipos de brújula

Existendiversos tipos de brújula. Las más sencillas y económicas consisten en una aguja imantada sobre un círculo graduado. Para mayor precisión podemos encontrar brújulas de las mismas características pero suspendidas en líquido. Estas son las brújulas comunes de marcha. Después están las cartográficas así como también las brújulas especiales, como las náuticas, las militares, las forestales, las topográficas o las geológicas, entre las que se distiguen la brújula Brunton o la brújula Freiberger. También podemos encontrar brújulas digitales.

Partes de una brújula

La brújula se divide en seis partes fundamentales. Conviene conocer bien las partes de la brújula para hacer un uso correcto de la misma:

  • La base: Es el cuerpo de la brújula y acostumbra a estar compuesta por una base de plástico resistente y transparente en la que se leen de una a tres escalas de medición. En ese cuerpo están ancladas todas las demás piezas.
  • El anillo giratorio graduado: El anillo giratorio tiene una serie de divisiones hasta completar un círculo de 360 grados. Suelen tener una división mínima de 2 grados. Cuanto menor sea la división más correcta será la medición y menos errores se producirán.
  • La aguja magnética: La aguja magnética se encuentra dentro del cilindro. Es la parte más importante de la brújula.
  • La flecha orientadora: También se halla en el interior del cilindro, por debajo de la aguja magnética.
  • Punto de lectura: El punto de lectura se encuentra en la parte superior del cilindro, encima de la numeración de las divisiones. Es un punto de color blanco, por lo general, y ahí es donde se efectúan las lecturas con la brújula.
  • Flecha de dirección de viaje: Se trata de una línea que atraviesa la mayor parte de la base para terminar con una flecha. A sus lados se aprecian líneas auxiliares, aunque son distintas a las que acompañan a la flecha orientadora.

Cómo se utiliza la brújula en un mapa

En primer lugar debe colocarse la brújula sobre el mapa, procurando que el lateral de su placa base descanse a lo largo del rumbo que se pretende seguir. A continuación se hace girar la cápsula (el limbo graduado) hasta que la “N” coincida con exactitud con el norte magnético indicado en el mapa. A partir de ahí, la flecha de dirección indica en el aro del limbo el rumbo a seguir. Ya en el terreno, y sin dejar de mantener el limbo en la dirección que se ha obtenido sobre el mapa, se gira toda la brújula (no el limbo) hasta lograr la coincidencia de la flecha del Norte con la aguja imantada. Ya solo queda seguir el rumbo hasta el punto de destino elegido y, una vez allí, repetir el mismo proceso hasta llegar al destino final.

Cómo se utiliza la brújula cuando no hay mapa

Lo primero que debe hacerse es buscar una superficie plana donde colocar la brújula para permitir que la aguja se mueva con libertad y encuentre el norte. Una vez se haya detenido se procederá a girar lentamente el limbo graduado hasta que el norte (del limbo) se sitúe sobre la punta imantada de la aguja. Tanto la aguja como el limbo están orientados hacia el norte. El ángulo del limbo, sea el que sea, quedará alineado con la dirección norte-sur de la brújula, lo que servirá para orientarnos en nuestro rumbo.

Hay que tener en cuenta que el primer paso habrá sido ubicarse en la dirección de viaje para, posteriormente, seguir los pasos que se han indicado con la brújula.

Orientarse sin brújula ni mapa

Cuando se carece de brújula y de mapa, aún existen posibilidades de orientarse, tanto de día como de noche. De noche, como se ha hecho desde siempre, mediante las estrellas. De día, para poder orientarse, hará falta un reloj. Con el reloj debe apuntarse con la aguja pequeña en dirección al sol. La bisectriz entre la aguja pequeña y la cifra de las 12 del reloj indicará la dirección sur en el hemisferio norte. Ocurrirá lo contrario en el hemisferio sur.

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