Un microscopio es un instrumento que sirve para amplificar una imagen y, de este modo, permitir una observación más detallada. El microscopio óptico es el tipo más común y accesible, así como también es el primero que se inventó.

Historia e invento del microscopio

Según parece, la primera vez que se utilizó el término microscopio fue en una sociedad científica a la que pertenecía Galileo, a quien los italianos atribuyen su descubrimiento allá por 1610. Para los holandeses, no obstante, los descubridores fueron los hermanos Jansen en 1590.

Las primeras publicaciones que se pueden considerar trascendentes en este campo se produjeron en 1660 cuando Malpighi logra demostrar mediante el microscopio la teoría de Harvey sobre la circulación sanguínea. Un tiempo después otro holandés, Anton van Leeuwenhoek, inventaría el que se puede considerar como antepasado del microscopio actual, con el que realizaría las primeras observaciones de microorganismos, bacterias, espermatozoides o glóbulos rojos.

A lo largo del siglo XVIII el microscopio experimentaría notables progresos de tipo mecánico. No sería hasta el año 1877 que se llegaría al límite de la mejora óptica, obteniendo hasta 2000 aumentos. El gran cambio llegó en el siglo XX de la mano del microscopio electrónico, con el que se sustituyó la luz por electrones y las lentes por los campos magnéticos.

Partes del microscopio

Además del pie y del brazo, este último la columna perpendicular al pie y que une a este con el tubo, los elementos principales del microscopio son los siguientes:

  • Tubo: cámara oscura que va unida al brazo. En la parte superior se encuentran los oculares y en la inferior los objetivos.
  • Revólver: mecanismo con el que se sujetan los objetivos y cuyo sistema de rotación permite usar uno u otro objetivo.
  • Diafragma: regula la cantidad de luz que llega al condensador.
  • Foco: dirige la luz hacia el condensador.
  • Oculares: captan y amplían la imagen que se forma en los objetivos. Los más habituales son los de 10X.
  • Objetivos: generan una imagen real, invertida y aumentada. Los que se emplean más usualmente son los de 4, 10, 40 y 100 aumentos.
  • Platina: es una plataforma horizontal con un orificio en el centro donde va colocada la preparación en un portaobjetos que se sujeta con dos pinzas. Este se puede desplazar de derecha a izquierda y de adelante hacia atrás gracias a un sistema de cremallera guiado por dos tornillos. En uno de los laterales puede encontrarse un nonius con el que fijar las coordenadas de cualquier campo óptico.
  • Condensador: es un sistema de lentes que se encuentran bajo la platina y cuya función consiste en concentrar la luz que genera la fuente de iluminación hacia el portaobjetos que se ha colocado en la platina.
  • Tornillo micrométrico y macrométrico: son tornillos de enfoque que mueven la platina hacia arriba o hacia abajo y que llevan un sistema de bloqueo para fijar la platina a la altura deseada. El tornillo macrométrico mueve la platina de forma rápida y el micrométrico lo hace de forma lenta.
  • Fuente de iluminación: es una lámpara halógena de intensidad graduable que se halla en el pie del microscopio.

Tipos o clases de microscopios

  • Microscopio óptico: es el microscopio basado en las lentes ópticas, pudiendo ser simple (de una sola lente) o compuesto (con más de una lente).
  • Microscopio electrónico: está configurado por un cañón que emite electrones que chocan contra la muestra para crear una imagen aumentada. Se usan lentes electromagnéticas que crean campos que dirigen y enfocan el haz de electrones. Consta de un sistema de vacío con el objeto de que las moléculas de aire no desvían los electrones.
  • Microscopio de barrido: permite observar cualquier superficie sin efectuar cortes microscópicos, explorando la imagen punto por punto, sin embargo posee menos resolución y menos capacidad de aumento que el electrónico.
  • Microscopio digital: lleva una cámara CCD conectada a un LCD o a la pantalla del ordenador. Por lo general no posee oculares con los que observar directamente los objetos.
  • Microscopio de fluorescencia: los objetos son iluminados por rayos de una longitud de onda concreta. La imagen es el resultado de la radiación electromagnética que emiten las moléculas que han absorbido la excitación primaria reemitiendo después una luz con mayor longitud de onda.
  • Microscopio petrográfico: también llamado de polarización, este microscopio se usa para analizar e identificar los componentes de las rocas ígneas y metamórficas.
  • Microscopio de luz ultravioleta: la imagen depende de la absorción de la luz ultravioleta por parte de las moléculas de la muestra. Se emplea para detectar ácidos nucleicos o proteínas que contienen ciertos aminoácidos.
  • Microscopio de contraste de fases: sirviéndose de las diferencias de los índices de refracción de las distintas partes de la célula así como en diferentes partes de la muestra, se usa en la observación de células sin colorear y células vivas, donde es especialmente eficaz.
  • Microscopio de campo oscuro: el haz de luz se enfoca sobre el espécimen, el cual dispersa la luz haciéndose visible contra el fondo oscuro que se halla situado detrás. Se usa en el análisis de elementos biológicos transparentes o sin pigmentar que no son visibles con la luz normal.
  • Microscopio de luz polarizada: microscopios a los que se les han añadido dos polarizadores. Se utiliza para identificar con mayor precisión sustancias cristalinas o fibrosas.
  • Microscopio confocal: su funcionamiento es parecido al microscopio de fluorescencia. La fuente de luz es un láser que ilumina el preparado a diferentes alturas, generando secciones ópticas, obtienendo imágenes de mayor calidad mediante técnicas de filtrado que eliminan la luz procedente de planos fuera de foco.
  • Microscopio de efecto túnel: sirve para registrar imágenes de superficies a nivel atómico. Se puede utilizar no solo en ultra alto vacío. También en el aire, agua y otros líquidos o gases, así como en temperaturas que van desde cerca del grado 0 Kelvin hasta unos pocos cientos de grados Celsius.
La evolución en el campo de la microscopía no se detiene. Los avances más recientes ya han hecho posible la existencia de microscopios en 3D.

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