El nitrato de miconazol es un medicamento de aplicación tópica y está indicado para el tratamiento de hongos y algunas infecciones de la piel causadas por bacterias gram positivas. La presentación del miconazol viene en forma de crema, loción, aerosol líquido o en polvo para ser aplicado sobre la piel. También viene envasado en forma de óvulos vaginales.

El miconazol se emplea para combatir infecciones como la Tinea pedis (pie de atleta), Tinea cruris y Tinea corporis causada por Trichophyton rubrum, Trichophyton mentagrophytes y Epidermophyton flo­ccosum, así como para la candidiasis cutánea o la Tinea versicolor.

El miconazol actúa inhibiendo la biosíntesis del ergosterol o de otros esteroles, modificando la permeabilidad de la membrana fúngica.

Dosis de miconazol

En las micosis superficiales y en las infecciones secundarias se aplicará la crema o la pomada en una capa fina sobre la zona afectada. Se deberá hacer 2 veces al día hasta los 14 días posteriores a la desaparición de los síntomas. Se podrá utilizar conjuntamente el polvo, espolvoreándolo en la ropa, el calzado y en la cama.

Para la candidiasis vaginal se aplicará la crema al 2% 5 g. diarios durante 7 días consecutivos al acostarse. El miconazol en óvulos 100 mg. diarios durante 7 días o 200 mg. diarios durante 3 días.

Para la candidiasis bucal y la estomatitis asociada a la prótesis dental se aplicarán 5 ml. (100 mg.) de gel 4 veces al día sobre la zona afectada hasta 7 días después de que hayan desaparecido las lesiones.

Tanto en las infecciones por cándida como la Tinea cruris y Tinea corporis el tratamiento deberá durar 2 semanas, mientras que en el caso de la Tinea pedis será de un mes. Con el tratamiento temprano las mejoras son evidentes, aunque si el paciente no mejora al cabo de un mes de tratamiento el pronóstico se torna bastante incierto. Cabe señalar que el miconazol no es efectivo en las uñas ni en el cuero cabelludo.

Miconazol en el embarazo y la lactancia

A pesar de no existir estudios bien controlados que establezcan su seguridad en caso de embarazo, lo cierto es que no se han reportado efectos adversos en cuanto a su uso en mujeres embarazadas. En cualquier caso, y por seguridad, se recomienda evitar su empleo durante el primer trimestre de embarazo. En cuanto a su administración, en el caso de la lactancia, también es aplicable lo dicho respecto al embarazo.

Efectos secundarios y contraindicaciones del miconazol

Aunque no es frecuente, se han observado algunos efectos secundarios con el uso del miconazol, entre los que destacan el prurito, la maceración o la dermatitis alérgica de contacto. En combinación con otras cremas antimicóticas se han descrito efectos adversos como ardor, picazón o irritación de la piel de la vagina, así como secreciones vaginales malolientes. Otros efectos menos frecuentes incluyen fiebre o dolores estomacales. En estos casos se deberá suspender el tratamiento con miconazol.

El miconazol no debe administrarse cuando existan antecedentes de hipersensibilidad a los derivados azólicos o bien ante la presencia de una insuficiencia hepática grave. El miconazol no debe entrar en contacto con los ojos.

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