Lisinopril pertenece al grupo de medicamentos llamados inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (ICAE), la que integran las moléculas del sistema hormonal que regula presión sanguínea.

Lisinopril es utilizado especialmente en el tratamiento de la hipertensión, insuficiencia cardíaca congestiva y la mejoría en la supervivencia posterior a un ataque cardíco.

Dosis e indicaciones del lisinopril

Se debe tomar lisinopril exactamente como lo indique el médico. No se debe tomar en cantidades mayores o menores, o por más tiempo de lo recomendado. En su defecto de deben seguir las instrucciones de la etiqueta e instrucciones del medicamento.

El médico puede en ocasiones cambiar la dosis para asegurarse de obtener los mejores resultados. Se debe tomar cada dosis con un vaso lleno de agua.

El tratamiento requiere ser examinado con frecuencia para controlar la presión arterial y eventualmente puede ser necesario examinar la función renal o hepática.

En caso de cirugías, incluso las odontológicas, se debe avisar al cirujano por adelantado el uso de lisinopril, ya que es posible que se deba dejar de usar la medicina por un breve tiempo.

En caso de estar recibiendo tratamiento por hipertensión, se debe seguir usando lisinopril aunque el paciente se sienta bien. La presión arterial alta con frecuencia no presenta síntomas y es posible que se necesite administrar las medicinas para la presión arterial por el resto de la vida.

Precauciones, contraindicaciones e interacciones del lisinopril

No se debe usar el lisinopril si hay alergia del paciente al medicamento o cualquiera de los otros del grupo ICAE.

Se debe advertir asimismo sobre cualquier otro medicamento que se esté tomando o se haya tomado como aspirinas, diuréticos e insulina - solo por mencionar algunos - y sobre otras sustancias como suplementos dietarios o nutricionales, en especial los sustitutos de la sal o suplementos del potasio.

En caso de beber alcohol puede hacer bajar mucho más la presión arterial y puede aumentar ciertos efectos secundarios de lisinopril.

No se debe utilizar lisinopril si la paciente está o queda embarazada ya que puede causar daños al bebé nonato. Se debe suspender el tratamiento y avisar al médico tratante. Tambiéns e debe avisar al médico en caso de estar amamantando.

En caso de padecerse vómitos, diarreas o sudoraciones intensas, podría ocurrir un cuadro de deshidratación, y de baja excesiva de la presióna arterial, con consecuencias de desorden de los electrolitos o insuficiencia renal mientras se esta tomando lisinopril. En estos casos se debe beber bastante agua cada día mientras esté tomando este medicamento.

Respecto de las patologías que se padecen se debe informar al médico sobre:

  • Enfermedad del riñón (o si está en diálisis);
  • Patologías hepáticas;
  • Enfermedades cardíacas o falla cardiaca congestiva;
  • Diabetes;
  • Enfermedades del tejido conectivo, como el síndrome de Marfan, síndrome de Sjogren, lupus, escleroderma, o artritis reumatoide.
  • Enfermedad renal

Efectos adversos del lisinopril

Los efectos secundarios deben hacer que se consulte al médico inmediatamente, entre esos efectos se destacan algunos considerados graves como:

  • sentir sensación de desmayo;
  • orinar menos de lo usual o nada en absoluto;
  • hinchazón, ganancia rápida de peso;
  • fiebre, escalofríos, dolor del cuerpo, síntomas de la influenza;
  • sensación de cansancio, debilidad muscular y latidos cardiacos fuertes o irregulares;
  • psoriasis (elevada, con escamas plateadas en la piel);
  • dolor en el pecho;
  • niveles altos de potasio (latido cardiaco lento, pulso débil, debilidad muscular, sensación de hormigueo).
Entre otros efectos considerados menos graves se destacan:

  • tos;
  • mareos, somnolencia, cefalea;
  • estado de depresión;
  • náuseas, vómitos, diarrea, malestar estomacal;
  • picazón leve de la piel o sarpullido.
Esta no es una lista completa de efectos secundarios y otros pueden ocurrir. En cualquier caso este informe es general y accesible por lo que en caso de dudas se debe llamar o acudir en consulta con el médico tratante o el farmacéutico de confianza.