La liraglutida es un antidabético que funciona de tres maneras: 1) Aumenta la cantidad de insulina producida por el cuerpo que a su vez reduce el nivel de azúcar en la sangre. 2) También reduce la cantidad de una sustancia llamada glucagón que es producida por el páncreas. El glucagón hace que el hígado produzca más azúcar, de modo que, al reducir la cantidad de glucagón en el cuerpo, esto también ayuda a reducir los niveles de azúcar en la sangre. 3) La liraglutida también actúa en el estómago para que el alimento pase a través de él con mayor lentitud. Esto significa que el azúcar de sus comidas tarda más tiempo para llegar a la sangre.

Indicaciones y dosis de la liraglutida

La liraglutida se administra por inyección y se utiliza, además de sus otros medicamentos antidiabéticos orales.

Antes de comenzar el tratamiento, se debe tener en cuenta la información que ha sido brindada por el médico o el folleto del envase. Se debe utilizar el envase e instrumentos de aplicación de liraglutida que el médico indique, incluso de cómo inyectarse a sí mismo. La liraglutida es mejor inyectarla en la piel de la parte superior del brazo, la parte frontal del muslo o por encima de su estómago.

Se debe aplicar una vez por día según la dosis que diga el médico y lo óptimo es que se haga a la misma hora cada día y en un lugar diferente del cuerpo para no generar lesiones en la piel que dificulten nuevas aplicaciones.

Se debe hacer un control habitual con el médico tratante porque puede ocurrir que por diversos motivos se deban hacer correcciones a la dosis o suspender el tratamiento.

Contraindicaciones e interacciones de la liraglutida

Al momento de la consulta médica que indique el suministro de liraglutida se debe avisar al médico sobre si se tienen problemas estomacales o la enfermedad inflamatoria intestinal, si se padecen patologías hepáticas o renales, si se ha padecido inflamación del páncreas (pancreatitis). También resulta fundamental avisar si se han tenido reacciones alérgicas a la liraglutida o a cualquier otro medicamento, así como si se están tomando otros fármacos, también los que son de venta libre, vitaminas, hierbas medicinales y suplementos.

También se debe notificar el estado de embarazo o si se está tratando de tener un bebé o en periodo de lactancia.

Efectos secundarios adversos de la liraglutida

La mayoría de los medicamentos pueden causar efectos secundarios no deseados, aunque no a todos les sucede. Estos efectos, por lo general mejoran a medida que el organismo se adapta al medicamento, pero se debe consultar con el médico o el farmacéutico si cualquiera de los siguientes efectos secundarios continúan o se vuelven molestos:

  • Los síntomas de hipoglucemia: sentirse débil o con ansiedad, sudoración, palidez, sensación de hambre y sensación del corazón latiendo con fuerza
  • Sensación de malestar, indigestión, distensión abdominal, dolor de estómago
  • Diarrea
  • Mareos, debilidad (no conducir vehículos)
  • Cefalea
  • Falta de apetito, pérdida de peso, sudoración, estreñimiento, problemas de la piel en la zona de inyección e infecciones respiratorias.

Consulta al médico o farmacéutico

Estos efectos mencionados en el apartado anterior no son todos los que pueden ocurrir por lo que en caso de duda se debe acudir al médico o farmacéutico, lo mismo que con cualquier otra duda que se genere respecto de las advertencias, contraindicaciones e interacciones, ya que este artículo es general y no pretende reemplazar la consulta con el profesional de la salud.

Como es un medicamento contra la diabetes, que es una enfermedad de largo tratamiento, éste puede sufrir modificaciones, por lo que resulta relevante la consulta periódica con el médico.