El lansoprazol es un medicamento que actúa en el tracto gastrointestinal disminuyendo la cantidad de ácido que produce el estómago. El lansoprazol se emplea en el tratamiento del reflujo gastroesofágico, facilitando la cicatrización y previniendo posibles daños esofágicos. El lansoprazol también está indicado en el tratamiento de las úlceras y para disminuir el riesgo de que aparezcan en aquellas personas que están tomando fármacos antiinflamatorios no esteroides.

En combinación con otros medicamentos, el lansoprazol se emplea en la prevención de úlceras ocasionadas por la bacteria Helicobacter pylori. Otras afecciones en las que hay un exceso de ácido estomacal, como es el caso del síndrome de Zollinger-Ellison, también pueden ser tratadas con lansoprazol. Todas estas afecciones requieren receta médica. El lansoprazol de venta libre se emplea para tratar la acidez estomacal frecuente.

Dosis de lansoprazol

Lansoprazol permite llevar a cabo tratamientos con una única dosis diaria, ya que su efecto inhibitorio dura al menos 24 horas. El lansoprazol se administra por vía oral.

Para el tratamiento de la úlcera duodenal se recomiendan dosis de 30 mg. diarios por espacio de 4 semanas. A falta de estudios sobre la eficacia y la tolerancia de este medicamento, no se recomiendan tratamientos más prolongados.

En el tratamiento de la úlcera gástrica, las dosis serán de 30 mg. al día durante 4 semanas hasta que cicatrice la úlcera. En caso contrario, el especialista valorará la posibilidad de continuar el tratamiento hasta lograr el efecto deseado; como máximo 4 semanas más.

La esofagitis por reflujo gastroesofágico se tratará con dosis de 30 mg. al día durante 4 semanas. También en este caso se podrá prolongar el tratamiento 4 semanas más si los resultados no han sido satisfactorios. La dosis de mantenimiento recomendada es de 15 mg. al día.

En el caso de la bacteria Helicobacter pylori se administrarán 30 mg. de lansoprazol 2 veces al día durante 7 días. Este tratamiento se llevará a cabo en combinación con la amoxicilina (1 g. 2 veces al día), claritromicina (250 mg. 2 veces al día) y metronidazol (400 mg. 2 veces al día).

En el caso de los niños no se ha estudiado la eficacia ni la seguridad del lansoprazol, por lo que no está recomendado su uso. En cuanto a las personas ancianas no es necesario hacer ajustes en las dosis.

Efectos secundarios y contraindicaciones del lansoprazol

En general puede decirse que el lansoprazol es un medicamento bien tolerado. Aún así, como todos los fármacos, pueden aparecer ocasionalmente algunos efectos secundarios indeseables. Entre los más comunes destacan la diarrea, sarpullido o comezón cutánea. En menor medida puede presentarse otros síntomas como dolor estomacal o abdominal, un aumento o disminución del apetito, cefaleas, constipación, náuseas y vómito. Y más raramente pueden darse casos de ansiedad, estreñimiento, tos, depresión, dolor muscular, sangrado o moretones inusuales.

El lansoprazol está contraindicado en casos de insuficiencia renal severa. Se recomienda obrar con precaución en casos de insuficiencia renal leve o moderada, así como en la insuficiencia hepática, valorando si los beneficios del tratamiento son claramente superiores a los posibles riesgos.

Lansoprazol en el embarazo y la lactancia

No existen estudios bien documentados sobre la seguridad del lansoprazol en mujeres embarazadas. No obstante, los estudios llevados a cabo en animales de laboratorio han puesto en evidencia que existe la posibilidad de toxicidad fetal o de efectos teratogénicos. Por todo ello no se recomienda la utilización del lansoprazol salvo que los beneficios sean claramente superiores a los posibles riesgos que entraña para el feto. Por lo que respecta a la lactancia, el lansoprazol está contraindicado. En caso de ser necesario el tratamiento, se podrá valorar la necesidad de interrumpir el periodo de lactancia.

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