La zanahoria es una hortaliza bianual de la familia de las umbelíferas cuyo origen, como se suele decir, se pierde en la noche de los tiempos. Según parece su ubicación original hay que buscarla en Asia Menor, donde se la puede encontrar en estado espontáneo. Sobre su cultivo existen referencias que se remontan 3.000 años. Griegos y romanos tenían en alta consideración a la zanahoria, ya que le atribuían propiedades afrodisíacas.

En la actualidad la zanahoria se halla distribuida por todo el mundo. Los principales países productores son China, Estados Unidos, Rusia, Polonia, Reino Unido, Japón e Italia.

Propiedades de la zanahoria

La zanahoria debe su característico color naranja a la presencia de carotenos, entre los cuales está el betacaroteno o provitamina A. Se trata de un antioxidante que en nuestro organismo se transforma en vitamina A. La zanahoria también es rica en vitaminas de grupo B, como la niacina (vitamina B3), la tiamina (vitamina B1), la piridoxina (vitamina B6) o el ácido fólico (vitamina B9), así como en vitamina E. Respecto a su aporte de minerales destaca la presencia del potasio, y en menor medida, fósforo, yodo, magnesio, hierro y calcio.

Composición de las zanahorias por cada 100 gramos:

  • Agua…………………..…88 g.
  • Calorías……………...43 kcal.
  • Grasas………………...0.19 g.
  • Carbohidratos………..10.1 g.
  • Fibra………………….……3 g.
  • Potasio………………323 mg.
  • Fósforo………………..44 mg.
  • Sodio…………………..35 mg.
  • Calcio………………….27 mg.
  • Magnesio…………...…15 mg.
  • Vitamina A…………28.000 IU.
  • Vitamina C………….....9.3 mg.
  • Vitamina B1………….0.13 mg.
  • Vitamina B6……….…0.14 mg.
  • Niacina…………….…0.92 mg.
  • Vitamina E……………0.45 mg.
  • Ácido fólico……………..14 mg.

Beneficios de la zanahoria

La zanahoria, debido a su alto contenido en carotenos, es un eficaz antioxidante con propiedades anticancerígenas, en particular contra el cáncer de pulmón. Estas mismas propiedades antioxidantes también previenen el envejecimiento de las células. Tradicionalmente se ha considerado a la zanahoria como un cicatrizante intestinal, bueno para la vista, astringente, antiséptica y diurética. Igualmente, una vez hervidas y mezcladas con miel y agua, la zanahoria se ha utilizado para curar la afonía.

Las zanahorias han demostrado ser beneficiosas para eliminar las toxinas del organismo, reduciendo la bilis y la grasa del hígado, ayudando a limpiar el colon y acelerando el movimiento de residuos.

Las zanahorias, en crudo, se convierten en un buen aperitivo; ideal para personas anoréxicas. Además ayudan a bajar los niveles altos de colesterol, previenen las enfermedades del corazón, los accidentes cerebrovasculares y regulan el tránsito intestinal, siendo efectivas tanto en caso de estreñimiento como de diarrea. También son beneficiosas para la piel, retrasando la aparición de arrugas, así como para el acné, las manchas cutáneas o la piel seca. Asimismo mejoran el aspecto de las uñas, los cabellos, los dientes y resultan eficaces para combatir las inflamaciones de las encías.

En su aplicación externa, la zanahoria tiene diversas cualidades. No solo se aprovecha la raíz, también se puede hacer lo propio con las hojas, las flores y las semillas. Las hojas tienen propiedades vulnerarias y diaforéticas; aplicadas en forma de cataplasma son efectivas para tratar casos de herpes, quemaduras, tumores inflamados y erisipelas. Las flores se emplean como diurético y emenagogo.

Cultivo de la zanahoria

El cultivo de la zanahoria es bastante exigente en cuanto a la composición del suelo, y no se desarrollará como es debido en suelos demasiado pedregosos, ácidos o arcillosos. La zanahoria prefiere terrenos neutros o ligeramente alcalinos. Entre sus requerimientos también hay que contar con buen drenaje, una salinidad que no exceda de 0.6 y una buena ventilación, a pesar de que un exceso de viento tampoco le resulta favorable. Aunque pueden soportar heladas leves y calores de hasta 30º, la temperatura óptima para su desarrollo se encuentra entre los 15º y los 18º.

Podéis seguir mis artículos en Twitter.