La valeriana es una planta perenne que, según sea la variedad, presenta diversos tamaños, que pueden ir desde unos pocos centímetros hasta alcanzar los 2 metros de altura. Sus tallos son erectos y robustos, con hojas compuestas pinnadas y pequeñas flores blancas o rosadas que aparecen en primavera y verano. La valeriana es originaria de Europa y de algunas partes de Asia, siendo muy habitual encontrarla en bosques o herbazales húmedos, así como en los márgenes de las corrientes de agua.

La valeriana pertenece a la familia Valerianaceae. Incluye alrededor de 400 especies que se distribuyen en todo el mundo, a excepción de Australia y las islas del Pacífico.

Usos y efectos de la valeriana

Las partes utilizadas de la valeriana son la raíz o rizoma. Se emplea, generalmente, en forma de infusión a partir del polvo de la raíz, o bien administrándose por vía oral en forma de pastillas o comprimidos. Sus efectos son sedantes y ansiolíticos, por lo que está indicado para estados de ansiedad, nerviosismo, insomnio o irritabilidad.

La recolección de sus raíces debe hacerse en otoño, y siempre en ejemplares de más de dos años. Los tubérculos se lavan y se ponen a secar en alguna zona sombreada, bien aireada y con temperaturas que no excedan de los 35º. Una vez secada se guardan en recipientes herméticos y opacos. Cuando vaya a utilizarse, debe hacerse justo antes de tomar la infusión, ya que de lo contrario se perderán y volatizarán las partes activas.

Propiedades medicinales e indicaciones de la valeriana

La valeriana se toma como infusión a partir de la raíz de la planta. Posee efectos sedantes; lo que hace que sea especialmente indicada para los trastornos del sueño, así como para situaciones de estrés o ansiedad. La infusión debe prepararse con 15 gramos de polvo de la raíz.

Sus propiedades antiinflamatorias hacen de la valeriana un buen aliado para su uso externo, en forma de compresas a partir de la infusión de la raíz, que se aplicarán sobre la zona afectada. También administrada oralmente puede ser útil para enfermedades como la diverticulitis o la enfermedad de Crohn, ya que relaja los músculos intestinales y, por tanto, disminuyen los espasmos.

En combinación con la tila y la melisa favorece la estabilización del ritmo cardiaco, por lo que resulta apropiada en caso de arritmias cardiacas. Se pueden tomar dos tazas diarias.

Valeriana en pastillas o comprimidos

La valeriana también suele tomarse con frecuencia en forma de pastillas o comprimidos. Este medicamento natural está indicado para las situaciones de estrés o insomnio.

La dosis indicada para tratar los síntomas leves asociados al estrés es de 2 comprimidos recubiertos que se podrán tomar hasta tres veces al día.

Cuando el problema esté relacionado con los trastornos del sueño, la dosis consistirá en dos pastillas que deberán tomarse entre 30 y 60 minutos antes de irse a dormir. Si no se obtienen los efectos deseados, se podrá incrementar la dosis tomando, previamente, otras dos pastillas por la tarde.

Este tipo de medicamentos contienen lactosa, por lo que no deberá administrarse en pacientes que presenten intolerancia. No se recomienda su uso en niños menores de 12 años. Con relación al embarazo y la lactancia es probable que no presente efectos adversos, sin embargo, debido a que no se dispone de datos, lo recomendable es evitar su empleo. En algunos casos, y aunque se desconoce la frecuencia, pueden presentarse algunos efectos secundarios, tales como náuseas o calambres musculares.

Si el artículo te ha parecido interesante ayuda a su difusión con un clik en "me gusta".

Podéis seguir mis artículos en Twitter.