La ruda pertenece a la familia Rutaceae y es originaria del sur de Europa y el sudoeste de Asia. Aunque existen varias especies reconocidas de este género, las más conocida es la Ruta graveolens. Puede alcanzar cerca de un metro de altura y presenta un color verde azulado, con flores de un color amarillo limón que forman unos ramilletes muy vistosos.

En la antigüedad la ruda fue muy utilizada en la cocina europea, tal como consta, por ejemplo, en documentos de la antigua Roma, sin embargo la ruda ya no resulta atractiva para el gusto contemporáneo debido a su gusto excesivamente amargo. No obstante, aún se utiliza en algunas partes del mundo, como en el norte de África. Hoy en día se cultiva como planta ornamental en jardines y también como planta medicinal.

La ruda: historia, magia y hechizos

La ruda ha estado envuelta desde tiempos antiguos de una aureola mágica y esotérica. Magos, hechiceros y curanderos de distintas épocas y culturas veían en la ruda una de las plantas más poderosas para sus conjuros y hechizos. Los romanos consideraban que la ruda les protegía de contaminaciones y de mal de ojo. Los chinos la utilizaban tanto para afecciones como el paludismo como para alejar los malos pensamientos. En la cultura celta, la ruda era la planta mágica que los protegía contra los hechizos. Igualmente la utilizaban para sanar a los enfermos y para las bendiciones. Este mismo carácter tenía para otras civilizaciones como los egipcios, caldeos o hebreos, quienes consideraban la ruda como un don procedente de los dioses. Los indígenas americanos, por su parte, veían en la ruda un elemento esencial para conquistar a la persona amada, entregándoles un ramo de ruda tras exponerla a la luz de la Luna.

Beneficios y propiedades de la ruda

Las propiedades medicinales de la ruda provienen principalmente de la rutina, un glucósido que se encuentra sobre todo en las hojas. Una de sus principales cualidades es la capacidad que posee para incrementar la resistencia de los capilares sanguíneos. También es destacable su acción emenagoga, es decir, su capacidad para facilitar la menstruación. No obstante hay que tener en cuenta que a pesar de acelerar la menstruación, e incluso aliviar los dolores propios de la regla, la ruda puede llegar a ser abortiva, por lo que no debe tomarse bajo ningún concepto en caso de embarazo. Además se trata de una esencia de considerable toxicidad, por lo que las dosis deben administrarse con sumo cuidado y siempre bajo el control estricto de personal autorizado.

El preparado para facilitar la menstruación se hace a partir de una infusión con un puñado pequeño de ruda, pudiéndose tomar hasta dos tazas al día. Las infusiones también parecen ser eficaces para otras afecciones como las enfermedades de las encías, el histerismo, las afecciones de la vista o los calambres.

La ruda también se emplea a modo de cataplasma para tratar abscesos, varices, hemorroides y forúnculos. En este caso se machaca la planta fresca y se coloca sobre la zona afectada cubriéndola con una gasa.

La ruda posee otras propiedades interesantes, aunque no tan intensas y efectivas como las mencionadas anteriormente. Entre ellas destacan sus efectos antiespasmódicos, antihelmínticos y sudoríficos.

Efectos secundarios y contraindicaciones de la ruda

Uno de los efectos más conocidos de la ruda es el que afecta al tracto reproductor femenino. Si bien en la parte positiva y empleado con cautela, la ruda estimula los músculos del útero y facilita la menstruación, también actúa como contraceptivo, reduciendo la fertilidad y bloqueando el implante del óvulo fertilizado, así como también es capaz de provocar el aborto. Los supuestos beneficios asociados a la contracepción y al aborto no justifican los riesgos que se pueden correr al utilizar la ruda para tal fin. Los efectos secundarios pueden ser realmente graves, como las hemorragias uterinas que, en ocasiones, pueden terminar con un fatal desenlace. Además de las hemorragias pueden aparecer otros efectos adversos como confusión mental, daños en el hígado o el riñón o problemas digestivos.

La ruda está contraindicada, obviamente, durante el embarazo e igualmente en el periodo de lactancia. Asimismo deben abstenerse de tomar ruda aquellas personas que padezcan dermatosis, gastroenteritis o prostatitis.

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