La piña es una fruta tropical de la familia de las bromeliáceas originaria de Brasil. La piña es una planta herbácea perenne con una roseta de hojas puntiagudas, de cuyo centro brota un vástago. En el extremo de dicho vástago aparecen las flores que dan lugar a una infrutescencia; la piña.

La piña es muy apreciada por los beneficios que aporta, por su sabor y por lo adecuado que resulta su consumo en una dieta cuyo objetivo sea perder algo de peso. Cada piña puede llegar a pesar hasta 4 kg. Filipinas es el mayor productor de piña. Otros países productores son Brasil, México, Tailandia, Costa Rica, Honduras, India, Vietnam, Ghana, Indonesia o Sudáfrica.

Propiedades de la piña

Entre las múltiples propiedades de la piña destaca su escaso aporte de calorías; apenas unas 50 calorías por cada 100 gramos. Igualmente destacables son sus propiedades como antioxidante natural. Para aprovechar al máximo sus propiedades, la piña requiere crecer en un clima tropical y madurar en la propia planta.

Entre los principales nutrientes de la piña destaca en su composición el agua, con casi el 87%. Los carbohidratos, por cada 100 gramos, suponen algo más de 10 gramos. En la misma proporción (100 g.) nos encontramos con 2 gramos de fibra, 5.76 mg. de fosfocolina, 0.4 gramos de grasas y 0.44 gramos de proteínas.

La piña es una fruta excelente por su gran aporte en vitamina C. También posee una cantidad apreciable de vitamina B1, o tiamina, vitamina B6, o piridoxina y, en menor medida, vitamina E. Por lo que respecta a los minerales, la piña es especialmente rica en potasio, y en menor proporción, en magnesio, calcio, fósforo, yodo y sodio.

En cuanto a los aminoácidos destacan el ácido aspártico, el ácido glutámico, la lisina, la leucina, la arginina, la tirosina, la alanina o la serina, entre otros.

Beneficios de la piña

La piña resulta muy recomendable para personas con problemas circulatorios e hipertensión, ya que hace que la sangre sea más fluida, previniendo enfermedades como las apoplejías o ataques cardiacos.

La piña también tiene efectos beneficiosos en el proceso digestivo, ya que ayuda a digerir mejor los alimentos y a evitar inconvenientes asociados a las malas digestiones, como los gases intestinales, las digestiones pesadas o la acidez. Asimismo, la piña también ejerce un efecto benéfico como purificador del tubo digestivo, previniendo dolores intestinales y diarreas. Su consumo ayuda a eliminar las lombrices intestinales.

Otra de las cualidades de la piña es su efecto diurético, lo que la convierte en una fruta de gran interés para las personas que sufren de retención de líquidos y, por ende, con mayor riesgo de padecer afecciones como la gota, artritis o ácido úrico, entre otras.

La piña también posee propiedades antiinflamatorias, razón por la que no está de más añadirla en la dieta para minimizar aquellos procesos donde esté presente el dolor. No es casualidad que muchos deportistas incluyan la piña en su dieta habitual, ya que incide favorablemente cuando hay inflamación de los tendones o de los sacos sinoviales (bursitis). En general, un consumo elevado de piña ayuda a superar mejor y con más rapidez afecciones como los problemas de espalda, las luxaciones o los esguinces.

La piña y la dieta

Probablemente, la piña sea uno de los alimentos que más se asocia con la dieta. Y con razón, aunque como cualquier dieta, no es ninguna panacea y debe ir acompañada siempre de una alimentación adecuada, ejercicio y sentido común. Dicho esto, la piña se revela como una gran aliada a la hora de combatir la celulitis, ya que ayuda a disgregar tejidos celulíticos y eliminar depósitos de grasa. La piña contiene bromelina; una sustancia antiinflamatoria y drenante. Otra característica interesante de la piña es que es muy digestiva y saciante, al tiempo que contiene un elevado porcentaje de fibra, evitando el estreñimiento que en ocasiones acompaña a otro tipo de dietas. Al ser una fuente rica en azúcares simples aporta una buena dosis de energía en la dieta.

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