El uso de la pimienta y el valor que se le concedía queda constatado en la utilización, como moneda de cambio, que se le daba en España durante la Edad Media. Más antiguamente, griegos y romanos ya apreciaban las cualidades de esta especia.

La pimienta es originaria de la India, siendo los principales productores la propia India y Brasil. Otros países como Malasia, Indonesia y algunos países sudamericanos tienen en el cultivo de la pimienta una importante fuente de recursos.

La pimienta proviene del árbol Piper nigrum, un árbol trepador de la familia de las piperáceas que puede llegar a alcanzar unos 6 metros y que crece en las zonas tropicales húmedas.

Clases de pimienta: negra, verde y blanca

Existen tres variedades de pimienta procedentes del Piper nigrum y que obedecen a los distintos grados de maduración del fruto en el momento de su recolección:

La pimienta negra: Se recoge antes de que finalice el periodo de maduración. Se dejan en fermentación y se secan al sol. Con este proceso se endurece la piel y toman su característica coloración negra. Es la más utilizada desde la antigüedad y es aromática y picante.

La pimienta verde: Su recolección se lleva a cabo antes de la maduración, cuando aún está tierna. En los países occidentales no se encuentra pimienta verde fresca. El proceso por el cual se hace posible acceder a esta especia es la liofilización. Brasil es el principal productor.

La pimienta blanca: Se recoge muy madura y sin cáscara. Cuando adquieren un color rojo se ponen en remojo en agua salada, se les quita la piel y se guardan las bayas blancas. Se trata de un proceso laborioso. Es un tipo de pimienta más suave que la negra y también muy utilizada.

La pimienta roja, conocida también como pimienta de cayena, no procede del Piper nigrum. Se utiliza molida –chiles y otras especies– y tiene un sabor fuerte, picante y ligeramente ahumado.

Conservación de la pimienta

La pimienta debe conservarse en tarros de cristal que se puedan cerrar herméticamente y guardarlos en lugares frescos y secos. Lo más aconsejable es comprar siempre la pimienta en grano y molerla cuando vaya a ser utilizada. En la actualidad existe la opción de comprarla en pequeños tarros de cristal que hacen las veces de molinillo, manteniendo de este modo su aroma y sabor.

Usos culinarios: salsa de pimienta

La pimienta negra es la más utilizada en todo el mundo. Su sabor fuerte, picante y aromático casa a la perfección con la mayoría de carnes, arroces, verduras, escabeches o salsas. Debe molerse justo antes de utilizarla para que conserve todo su sabor. La pimienta blanca, para muchos la más apreciada, se caracteriza por un sabor suave a la par que intenso. Está especialmente indicada para aquellas recetas en las que intervienen huevos, pescados o frutas, así como para elaborar salsas a partir de la leche, postres cremosos o quesos. La pimienta verde ofrece un sabor fresco, con notas mentoladas, aroma intenso y no muy picante. Entera o machacada se utiliza en la condimentación de guisos de pescado, salsas cremosas, estofados o asados de carne.

Propiedades medicinales de la pimienta

La pimienta, gracias a sus aceites esenciales, es un buen antioxidante y tiene propiedades anticancerígenas. Otra característica destacable es que reduce el contenido de sodio de los alimentos y facilita la digestión ya que estimula la secreción gástrica. Uno de sus componentes –la piperina– favorece la pigmentación de la piel, lo que ayuda a las personas que padecen vitíligo. También parece que tiene efectos positivos respecto de la circulación sanguínea, así como propiedades vasoconstrictoras, por lo que es beneficiosa para las varices, la matriz, el útero, las hemorroides, la vejiga y los problemas hepáticos.

La pimienta no está recomendada para todas aquellas personas con gastritis o que padecen enfermedades intestinales, ya que la mayor estimulación de las secreciones gástricas significa también una mayor irritación.

Si el artículo te ha parecido interesante ayuda a su difusión con un clik en "me gusta".

Podéis seguir mis artículos en Twitter.