Los trastornos inflamatorios y las irritaciones de las vías respiratorias, entre otros síntomas, producen tos. La oxolamina está indicada para casos de padecimiento de tos ya que ejerce una acción antiinflamatoria en la mucosa del tracto del aparato respiratorio, produciendo una disminución de la congestión y el edema en la zona.

Qué es la tos

La tos es un acto reflejo o voluntario y es un mecanismo del sistema inmunitario. Es uno de los fundamentales mecanismos de defensa del aparato respiratorio, al permitir que el aire respirado llegue a los alvéolos de los pulmones en condiciones adecuadas.

Por lo tanto la tos surge en las vías respiratorias inferiores como consecuencia de una irritación de la laringe, los bronquios o de la tráquea; el sistema respiratorio intenta expulsar cuerpos extraños, secreciones que se han acumulado, gases irritantes, aire que pueda resultar repentinamente muy frío o muy caliente, cualquier humo de combustión (maderas, cigarrillos, etc) bacterias y virus, entre otros.

También surge la tos por inflamaciones de las vías respiratorias denominadas sinusitis, laringitis, rinitis, faringitis, adenoiditis, entre las que son patologías, pero pueden producirse por otras causas momentáneas, como el estrés.

Sin perjuicio de otras aplicaciones necesarias, la oxolamina es indicada para estos casos en el tratamiento sintomático de la tos, por lo que se lo considera un antitusivo.

Uso de la oxolamina

Se administra vía oral por jarabe y el médico debe indicar la frecuencia conforme al tipo de tratamiento y causas de la tos. En general se recomienda una dosis para adultos de un mínimo de 50 mg hasta un máximo de 100 mg. cada 4 horas, para niños menores de 2 años se recomienda una dosis de 14 mg cada 4 horas y para menores de 2 a 12 años, una dosis de 64 mg cada 4 horas.

Para medir estas cantidades el medicamento viene con un dosificador con indicación de miligramos, el que eventualmente puede ser reemplazado por una jeringa con medidas. Es recomendable tomar un vaso de agua después de ingerir el medicamento.

En caso de que pasados 8 días y los síntomas de tos persisten, se debe suspender la toma del remedio y consultar al profesional de la salud que lo indicó.

Precauciones con la oxolamina

Se debe ser especialmente cuidadoso con la alergia al medicamento o a sus excipientes, así como evitar manejar vehículos o realizar actividades que requieran de concentración, porque la oxolamina puede causar mareos en algunas personas mareos o en su caso, disminuir su capacidad de reflejos para reaccionar frente a situaciones repentinas.

Durante el embarazo se debe avisar al médico porque el medicamento podría causar daños al feto, sobre todo en los primeros 3 meses de embarazo en los que está contraindicado; lo mismo se debe comunicar al médico cuando se está amamantando, porque el remedio se pasa a la leche materna y puede ser dañoso para el lactante.

Justamente para los casos en que niños pequeños y lactantes lo necesiten, se debe suministrar para casos en que el pediatra lo considere, porque en principio está vedado para este grupo.

Por último, no debe suministrarse el medicamento para casos de tos con producción de flemas; previa indicación podría utilizarse en conjunto con antibióticos, de modo tal de ajustar el tratamiento de la infección que provoca la tos.

En cuanto al almacenamiento se deben tener en cuenta las precauciones comunes, como mantenerlo alejado del alcance de los menores, que no esté depositado en un lugar a más de 30 °y el lugar de almacenaje debe ser fresco y seco.

Interacciones de la oxolamina

Debe informarse al médico de todos los medicamentos que se están tomando, especialmente cuando se padezcan patologías del corazón, de coagulación sanguínea, del hígado y riñón o las enfermedades crónicas, por las interacciones que podría presentar la oxolamina con los medicamentos necesarios para los tratamientos de aquellas.

En particular se destacan las interacciones con medicamentos anticoagulantes.

Efectos adversos de la oxolamina

Los efectos que ocurren durante la ingesta de oxolamina no son son relevantes y en general van desapareciendo con los días de tratamiento mientras el organismo se va adecuando, lo que no impide una consulta al profesional de la salud cuando se sientan hipersomnia, somnolencia, sensación de fatiga muscular, sequedad en la boca, palpitaciones, agitación, sedación y alucinaciones, entre otras.

El contenido de este artículo debe tomarse como información de carácter general, por lo que ante cualquier duda se debe acudir al profesional de la salud, como el médico o el farmacéutico para evacuarla.