La norfloxacina pertenece al grupo de medicamentos denominados fluoroquinolonas. Se trata de un medicamento similar a las primeras quinolonas, pero con una actividad antimicrobiana mayor y más amplia, así como una toxicidad sensiblemente inferior. La norfloxacina está indicada para tratar, fundamentalmente, infecciones urinarias como la cistitis o la pielonefritis, aunque en ocasiones también se emplea en el tratamiento de la prostatitis, la gonorrea o ciertas infecciones estomacales. Actúa intracelularmente, alterando la replicación del ADN y provocando la destrucción de la célula bacteriana.

La norfloxacina se presenta en forma de tabletas o comprimidos para ser administrados por vía oral. Debe tomarse, como mínimo, una hora antes de las comidas o 2 horas después. De igual manera se procederá cuando se hayan consumido leche o productos lácteos.

Farmacocinética de la norfloxacina

La norfloxacina se absorbe con rapidez tras la administración oral, alcanzando una concentración sérica máxima al cabo de 1-2 horas. La vida media de eliminación de la norfloxacina fluctúa entre las 3 y las 7 horas. Aproximadamente el 30% de la droga se metaboliza en el hígado. La norfloxacina se elimina principalmente por la vía renal.

Dosis de norfloxacina

Para el tratamiento del tracto urinario la dosis recomendada es de 400 mg. cada 12 horas durante 7 a 10 días.

En el caso de la cistitis aguda no complicada también se administran dosis de 400 mg. cada 12 horas, pero por un periodo de 3 días.

Cuando las infecciones urinarias son crónicas o recurrentes se administrará la misma dosis, aunque en este caso durante 12 semanas. Si se logra la erradicación durante las primeras 4 semanas, se disminuirá la dosis a la mitad (400 mg. diarios) hasta completar el tratamiento.

Para tratar la uretritis y cistitis no gonocócica aguda se administrará una única dosis de 800 mg.

En aquellos pacientes con neutropenia severa, y como medida profiláctica de la sepsis, se recomiendan dosis de 400 mg. 3 veces al día mientras se mantenga la neutropenia.

Efectos secundarios de la norfloxacina

La norfloxacina no se caracteriza por presentar demasiados efectos secundarios. Entre los más habituales destacan las náuseas, el dolor de cabeza, los mareos y trastornos gastrointestinales. En menor medida, menos del 1%, pueden presentarse otros efectos secundarios. En caso de presentarse reacciones alérgicas como urticaria, comezón, disnea, edema facial o pérdida de conocimiento, entre otros, deberá suspenderse el tratamiento de inmediato.

La norfloxacina, en los niños, puede ser el causante de problemas en los huesos, las articulaciones y los tejidos alrededor de las articulaciones. No se debe administrar norfloxacina a los menores de 18 años.

La norfloxacina está contraindicada en todos aquellos pacientes con hipersensibilidad a cualquier medicamento del grupo de las quinolonas.

Norfloxacina en el embarazo y la lactancia

Aunque los estudios en animales han presentando algunos efectos adversos sobre el feto, no hay estudios adecuados y bien controlados en mujeres embarazadas. El empleo de la norfloxacina se valorará en función de los beneficios para la madre frente a los potenciales riesgos para el feto.

La norfloxacina se excreta en la leche materna. Se recomienda no tomar este medicamento durante el periodo de lactancia.

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