La ceftriaxona es un antibiótico de acción prolongada que se administra por vía parenteral. Se trata de una cefalosporina de tercera generación que se caracteriza por su amplio espectro de actividad contra los microorganismos gram positivos y gram negativos. Su mecanismo de acción inhibe la síntesis de la pared bacteriana, por lo que las bacterias, literalmente, se rompen y mueren. La ceftriaxona alcanza su máximas concentraciones plasmáticas a las 2 o 3 horas y se excreta fundamentalmente por la orina, y el resto a través de la bilis.

La ceftriaxona se presenta en frasco de 500 mg. o 1 g. en polvo. junto a ampolleta de solución líquida con lidocaína para ser administrado por vía intramuscular. Por vía intravenosa se presenta en frasco de 1 g. con solución de agua destilada

Dosis de ceftriaxona

La dosis habitual de ceftriaxona oscila entre 1 y 2 g. que pueden administrarse en una única dosis o dividirse en 2 tomas. No obstante, en algunas infecciones del sistema nervioso central, pueden llegar a administrarse hasta 4 g., siendo esta la máxima dosis recomendada. Los tratamientos con ceftriaxona, en general, suelen durar entre 4 y 14 días, salvo infecciones complicadas, que pueden prolongarse por más tiempo.

Cuando se trata de infecciones gonocócicas (gonorrea, cervicitis, etc.) la ceftriaxona se administra por vía intramuscular o intravenosa en dosis de 1 g. diario durante 7 días.

Las enfermedades inflamatorias agudas pélvicas, con el paciente no hospitalizado, requerirán una dosis única de 250 mg. al día por vía intramuscular, combinada con 2 dosis diarias por vía oral de doxiciclina a razón de 100 mg. cada toma. El tratamiento durará entre 10 y 14 días.

Como medida profiláctica en un preoperatorio se administrará, entre 30 minutos y 2 horas antes de la operación, una dosis de 1 g. por vía intramuscular o intravenosa.

Las dosis pediátricas en recién nacidos, hasta los 14 días, serán de 20 a 50 mg. por kg. de peso en una única dosis. No se debe exceder de los 50 mg. por kg. Para los lactantes y niños hasta 12 años, la dosis única diaria será de 20 a 80 mg. por kg. de peso durante 7 a 14 días. A partir de los 12 años se administrarán las mismas dosis que en el caso de los adultos. Por lo que respecta a la meningitis bacteriana, el tratamiento se iniciará con dosis de 100 mg. por kg de peso al día hasta un máximo de 4 g. que posteriormente se ajustará en función de la sensibilidad y la identificación del microorganismo causante.

Efectos secundarios adversos de la ceftriaxona

Podría decirse que la ceftriaxona es un medicamento bien tolerado y que no presenta excesivos efectos secundarios, pero como sucede con todos los fármacos, estos pueden presentarse. Entre los más frecuentes están las molestias gastrointestinales, diarrea, estomatitis, náusea, vómito y glositis. Problemas hematológicos como leucopenia, anemia hemolítica, trombocitopenia o eosinofilia, también pueden aparecer ocasionalmente. En menor medida se pueden producir reacciones cutáneas como la dermatitis alérgica, urticaria, exantema, edema o eritema multiforme.

Efectos secundarios más excepcionales incluyen algún caso de agranulocitosis (con dosis elevadas), enterocolitis seudomembranosa, palpitaciones, cefaleas, micosis genital, oliguria y trastornos de la coagulación, entre otras.

Contraindicaciones de la ceftriaxona

La ceftriaxona está contraindicada en todos aquellos pacientes que muestren hipersensibilidad a las cefalosporinas, considerando la posibilidad de las reacciones cruzadas en las personas sensibles a la penicilina.

En caso de trastornos hepáticos o renales es posible que sea conveniente reducir la dosis. También deberá valorarse el riesgo que supone la administración de ceftriaxona en recién nacidos con ictericia, ya que el exceso de bilirrubina podría desembocar en una encefalopatía secundaria.

Ceftriaxona en el embarazo y la lactancia

No existen los suficientes estudios como para determinar la inocuidad de la ceftriaxona durante el embarazo, por lo que solo deberá utilizarse si los beneficios son claramente superiores a los posibles riesgos que entraña para el feto, y en ningún caso durante el primer trimestre.

En cuanto a la lactancia se sabe que la ceftriaxona se excreta en la leche materna, aunque en pequeñas cantidades. Se deberá obrar con precaución y considerar la posibilidad de interrumpir el tratamiento o suspender la lactancia.

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