La azitromicina se utiliza contra microorganismos similares a los que responden a las penicilinas. Es efectivo en infecciones bacterianas como la neumonía, la bronquitis, la amigdalitis, la faringitis, la otitis media o la sinusitis. También es eficaz en las infecciones de la piel así como para el tratamiento de ciertas enfermedades de transmisión sexual, como pueden ser la clamidia o la gonorrea.

Generalmente se administra por vía oral, aunque también puede administrarse por vía intravenosa. Puede decirse que, en general, la azitromicina es un medicamento bien tolerado, siendo sus efectos colaterales de intensidad leve o moderada.

Precio de la azitromicina

Los precios que se detallan a continuación son aplicables al territorio español y están actualizados al mes de abril de 2012:

  • Cajas 3 comprimidos 500 mg. Arafarma…………….…………..9.94 €
  • Cajas 3 sobres 500 mg. Arafarma………………………………12.52 €
  • Cajas 6 sobres 150 mg. Cuvefarma……………………………...7.56 €
  • Cajas 6 sobres 200 mg. Cuvefarma…………………………….10.05 €
  • Cajas 6 sobres 250 mg. Arafarma………………………………12.52 €
  • Suspensión 200 mg./5 ml. 15 ml. Bexal………………………….5.76 €
  • Suspensión 200 mg./5 ml. 30 ml. Bexal……………………...…11.11 €

Uso de la azitromicina: embarazo y lactancia

Como cualquier otro medicamento, antes de tomarlo se debe poner en conocimiento del médico las posibles alergias a otros medicamentos. No está comprobada la incidencia en el feto en caso de embarazo, por lo que en caso de estarlo o si se piensa quedar en estado, no es recomendable el uso de la azitromicina. Se sabe que la azitromicina se excreta por la leche materna, y aunque se desconoce los efectos que pueda tener en el lactante, es mejor suspender el tratamiento si se está amantando. En los casos de alteración renal o hepática convendrá suspender el tratamiento o bien reducir las dosis.

Otros aspectos que deben ponerse en conocimiento del médico son los medicamentos que ya se estén tomando, si es el caso, así como el hecho de haber padecido enfermedades como la fibrosis quística, el VIH o irregularidades cardiacas.

Tal y como sucede con otros tratamientos, no debe suspenderse cuando los síntomas denoten mejoría, ya que su interrupción antes del plazo prescrito puede conllevar la reaparición de dichos síntomas.

Dosis de la azitromicina

La azitromicina se administra en una sola dosis diaria. Debido a que sus efectos disminuyen considerablemente con los alimentos, este antibiótico debe tomarse una hora antes de las comidas o bien dos horas después.

En el caso de los adultos la dosis total es de 1.5 gramos, que se administrará en una toma de 500 mg. diarios durante 3 días consecutivos. También puede administrarse una primera toma de 500 mg. y tomas de 250 mg. en los siguientes 4 días. En cuanto a las enfermedades de transmisión sexual, la toma es de 1 gr. como dosis única por vía oral.

Por lo que respecta a los niños se recomienda una dosis de 10 mg. por kg. y por día. Esta se administrará también en una sola dosis diaria durante 3 días o bien los 10 mg./kg. el primer día, seguido de 4 dosis de 5 mg./kg. los siguientes 4 días.

Efectos secundarios y contraindicaciones de la azitromicina

La azitromicina está contraindicada en pacientes en cuyo historial existan reacciones alérgicas a este medicamento, así como a cualquier antibiótico macrólido. Excepcionalmente se han comunicado casos de reacciones alérgicas que incluyen angioedema y anafilaxia.

Dado que la principal vía de eliminación de la azitromicina es el hígado, este medicamento deberá usarse con especial cuidado en aquellos pacientes con una enfermedad hepática significativa. Aunque no existen datos concluyentes sobre la interacción entre los derivados ergotamínicos y la azitromicina, la posibilidad teórica de un ergotismo aconseja que no se administren simultáneamente la azitromicina con los derivados ergotamínicos.

Los efectos colaterales más frecuentes son la diarrea leve, náuseas, molestias estomacales, vómitos, mareos o dolores de cabeza. Habitualmente, estos efectos secundarios desaparecen pronto y no requieren atención médica. Otros efectos que, en este caso, sí conviene poner en conocimiento del especialista, son dolores y retortijones fuertes en el abdomen o el estómago, diarrea severa (a veces con sangre), fiebre, dolor articular, sarpullido severo, urticarias, respiración dificultosa, decoloración amarillenta en la piel y los ojos o inflamación en las piernas, tobillos, pies o manos, así como en la cara, el cuello o la boca.

En diferentes estudios clínicos se ha observado que los efectos más graves solo se han contemplado en un 0.3% de los pacientes, a los cuales se les tuvo que suspender la administración de azitromicina.

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