La amitriptilina pertenece al grupo de medicamentos conocidos como antidepresivos tricíclicos. Actúa inhibiendo el mecanismo responsable de la recaptación de serotonina y noradrenalina en las neuronas adrenérgicas y serotoninérgicas, incrementando su concentración sináptica.

La amitriptilina se ha convertido en el tricíclico más utilizado en la actualidad, presentando una eficacia comparable a la de los nuevos ISRS. También he demostrado su utilidad en el tratamiento de cefaleas tensionales, enuresis nocturna, migrañas, dolor neuropático crónico, ataques de ansiedad y ciertos síntomas de la esquizofrenia.

Dosis de amitriptilina

El tratamiento se iniciará con dosis bajas que se incrementarán paulatinamente hasta alcanzar el efecto óptimo, situación a la que se llegará al cabo de unas 2 a 4 semanas. También es importante discontinuar el tratamiento con el objeto de minimizar en lo posible los efectos secundarios de la amitriptilina. Las dosis que se administrarán variarán en función de la edad del paciente así como de la patología a tratar:

  • Para la depresión la dosis habitual será de 75 mg. al día que se puede dividir en 2 o 3 tomas. En caso necesario puede aumentarse hasta los 150 mg. diarios, siendo preferible que dicho aumento se lleve a cabo por la noche, en la última dosis. El tratamiento también puede iniciarse con una sola dosis de 50 a 100 mg. diarios que se administrará de preferencia por la noche y que se incrementará de 25 a 50 mg. hasta alcanzar los 150 mg. al día.
  • Cuando se trata de adultos hospitalizados la dosis inicial puede ser de 100 mg. diarios que se aumentará hasta alcanzar un máximo de 300 mg. al día.
  • En cuanto a los ancianos y adolescentes puede bastar con dosis de 50 mg. al día, seguidas de dosis de mantenimiento de 50 a 100 mg. que se podrán administrar en una única toma, preferiblemente por la noche.
  • Para el dolor crónico neuropático se administrará una dosis inicial de 25 a 50 mg. diarios en una sola toma al acostarse, pudiendo aumentarse progresivamente hasta un máximo de 150 mg. al día, observando la tolerancia así como la remisión de los síntomas.
  • Para la enuresis, en niños menores de 6 años, se administrará una única dosis al acostarse de 10 mg. En niños de 6 a 10 años la dosis será de 10 a 20 mg. Y de 11 a 16 años tomarán dosis de 25 a 50 mg. al día.
  • En el tratamiento de la neuralgia postherpética se administrarán dosis crecientes al acostarse. Con 75 mg. diarios se han observado, en general, respuestas óptimas.
  • En el caso de pánico y fobias se inicia el tratamiento con dosis de 25 mg. 3 veces al día, con incrementos semanales de 25 a 50 mg. hasta alcanzar un máximo de 200 mg. diarios.
  • Para tratar el TDAH la dosis inicial será de 25 mg. 3 veces al día, con incrementos de 25 a 50 mg. semanales que, según sea la respuesta, podrán llegar hasta los 200 mg. al día. En niños de 6 a 12 años la dosis será de 10 a 30 mg. diarios divididos en varias tomas.

Efectos secundarios y contraindicaciones de la amitriptilina

A nivel cardiovascular, los efectos secundarios que se observan son la taquicardia ventricular, hipertensión, palpitaciones e hipotensión ortostática.

Los efectos sobre el sistema nervioso central incluyen somnolencia, que sería el más frecuente, mareos o confusión.

Por lo que respecta al sistema nervioso periférico se han observado temblores, sequedad en la boca, visión borrosa, midriasis y aumento de la presión intraocular.

Los síntomas del aparato digestivo son la estomatitis, la constipación, dolor abdominal, diarrea e ictericia.

Entre las reacciones hematológicas cabe destacar la leucopenia, depresión de la médula ósea, púrpura y trombocitopenia.

También las reacciones alérgicas pueden hacer acto de presencia. Entre ellas urticaria, vasculitis, rash cutáneo, fotosensibilidad, prurito y fiebre.

A nivel endocrino se han observado casos de disminución del deseo sexual, impotencia, inflamación de los testículos o disfunción en la eyaculación. En el caso de las mujeres se han descrito casos de galactorrea y aumento del tamaño de las mamas.

Hay que tener presente que la interrupción brusca del tratamiento puede reportar ciertos efectos indeseables, como náuseas, cefaleas o malestar. La reducción gradual también puede ocasionar irritabilidad o alteraciones del sueño. La amitriptilina está contraindicada para todos aquellos pacientes que presentes hipersensibilidad a este medicamento o a los antidepresivos tricíclicos.

La amitriptilina en el embarazo y la lactancia

No existen suficientes estudios ni están debidamente controlados como para determinar los efectos adversos de la amitriptilina en el embarazo. No obstante, y como sucede en estos casos, la recomendación es no administrar este medicamento si no es estrictamente necesario.

Con relación a la lactancia se sabe que la amitriptilina se excreta en la leche materna, por lo que ante las posibles reacciones adversas que puede causar en el lactante, deberá valorarse si se suspende el tratamiento o bien si se interrumpe la lactancia.

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