El ketorolaco pertenece al grupo de medicamentos denominados antiinflamatorios no esteroides. El ketorolaco está indicado para aliviar el dolor moderado y severo, generalmente tras una operación quirúrgica. También se utiliza en los traumatismos musculo esqueléticos, así como para aliviar el dolor producido por el cólico nefrítico. Su empleo está indicado para el corto plazo, no debiéndose utilizar por más de 5 días. El ketorolaco interacciona con la actividad de la ciclooxigenasa (sustancia causante del dolor, la fiebre y la inflamación), inhibiéndola, y por tanto evitando la síntesis de las prostaglandinas. La presentación del ketorolaco es en forma de tabletas para ser administradas por vía oral y solución inyectable para ser administrada por vía intramuscular o intravenosa.

Dosis de ketorolaco

La dosis máxima de ketorolaco para ser administrada diariamente por vía oral es de 40 mg. La dosis habitual será de 10 mg. cada 6 horas.

Por vía intramuscular se administrará una dosis inicial de 30 a 60 mg. a la que seguirán dosis de 10 a 30 mg. divididas en tomas cada 4 o 6 horas. No deberá excederse la dosis máxima de 120 mg. al día. Tanto el tratamiento por vía intramuscular como intravenoso no deberá superar los 4 días. En niños de más de 3 años, por vía intravenosa o intramuscular, se recomiendan dosis de 0.75 mg. por kg. de peso cada 6 horas por un máximo de 60 mg. diarios. El tratamiento no deberá ir más allá de los 2 días.

Por vía intravenosa se administrará bolo de 30 mg. en 15 segundos que podrá repetirse a los 30 minutos en caso de no haber obtenido el efecto deseado. Posteriormente la dosis será de 10 a 30 mg. cada 4 o 6 horas. Para infusión continua, tras el bolo de 30 mg., la velocidad será de 5 mg. por hora. La dosis máxima será de 120 mg. al día y el tratamiento por un máximo de 4 días.

Para aquellos pacientes de edad avanzada o que presenten daño renal se recomienda utilizar la menor dosis posible sin exceder de los 60 mg. al día.

Efectos secundarios y contraindicaciones del ketorolaco

Los efectos secundarios que se han observado con más frecuencia con el uso del ketorolaco incluyen el aumento de peso, edema, astenia, hipotensión, mialgias, broncoespasmo, hiponatremia, anafilaxis, náuseas, vómito, disnea, somnolencia, mareo, sudoración o prurito, entre otras.

Deberá prestarse especial atención en aquellos pacientes con hipovolemia o volumen circulante disminuido, ya que existe el riesgo de insuficiencia renal.

El ketorolaco está contraindicado en pacientes con hipersensibilidad al fármaco u otros AINE,s. Igualmente deberán evitarlo aquellas personas con úlcera péptica activa o con antecedentes, con síndrome de pólipos nasales, angioedema o broncoespasmo, asma, insuficiencia cardiaca grave, insuficiencia renal moderada o grave, hemorragia cerebral o en intervenciones quirúrgicas con alto riesgo hemorrágico.

No debe emplearse en asociación con otros AINE,s ni con ácido acetilsalicílico. Tampoco con heparina, sales de litio, pentoxifilina, probenecib o terapia antocoagulante con dicumaríniccos.

Ketorolaco en el embarazo y la lactancia

Los estudios llevados a cabo con el ketorolaco con relación al embarazo no han mostrado efectos teratógenos (malformaciones congénitas) aunque sí se han registrado efectos embriotóxicos. Aunque no existen estudios bien controlados en humanos, la recomendación es no utilizar ketorolaco durante el embarazo.

El ketorolaco se excreta en la leche materna y existe el riesgo de que se produzcan efectos indeseables en el sistema cardiovascular del bebé, por lo que tampoco se recomienda el uso del ketorolaco durante la lactancia.

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