El topiramato es un anticonvulsivo que actúa disminuyendo la excitación anormal del cerebro. Su modo de presentación viene en forma de tabletas o comprimidos que se administran por vía oral. El topiramato puede emplearse solo o bien en combinación con otros medicamentos en el tratamiento de ciertos tipos de convulsiones en los pacientes epilépticos. También se utiliza en combinación cuando se trata de controlar las convulsiones causadas por el síndrome de Lennox-Gastaut; una afección que provoca crisis convulsivas y que suele guardar relación con atrasos en el desarrollo.

El topiramato puede emplearse para tratar convulsiones aunque ya se estén tomando otros anticonvulsivos. El topiramato puede administrarse a modo de prevención para la migraña, aunque hay que tener en cuenta que no es efectiva cuando la migraña ya es un hecho.

Efectos secundarios y contraindicaciones del topiramato

Entre los efectos secundarios del topiramato que deben considerarse está la depresión. Otro efecto adverso es la miopía aguda asociada con glaucoma secundario de ángulo cerrado. En este caso hay que retirar el tratamiento. Otro efecto indeseable es la acidosis metabólica hiperclorémica sin hiato aniótico. Cuando esta situación se cronifica reduce el crecimiento en los niños. Otros riesgos del topiramato incluyen la osteoporosis en los adultos o el raquitismo en el caso de los niños.

Habrá que prestar una especial atención en el caso de la insuficiencia hepática y la insuficiencia renal, donde se deberán ajustar las dosis tras el oportuno seguimiento clínico. Igual precaución deberá observarse en los procesos respiratorios graves, cirugías, status epilépticos, diarreas o en la asociación con fármacos que inducen nefrolitiasis o acidosis.

Por lo que respecta a las contraindicaciones no deberá administrarse a los pacientes que presenten hipersensibilidad a este fármaco. Tampoco para prevenir la migraña durante el embarazo o para mujeres que no utilicen un anticonceptivo eficaz.

Dosis de topiramato

La dosis habitual de topiramato se administra 2 veces al día, una por la mañana y otra por la noche, pudiéndose tomar acompañada de alimentos o no. De todos modos, las dosis adecuadas irán en función de la patología que deba tratarse. Por ejemplo:

  • En el caso de la epilepsia se administrará una dosis inicial de 25 mg. por la noche. Al cabo de 1 o 2 semanas la dosis se incrementará de 25 a 50 mg. al día en 2 tomas hasta alcanzar una dosis de mantenimiento, que será de 100 a 200 mg. al día y que se dividirá en dos tomas. Por lo que se refiere a los niños mayores de 6 años se iniciará con una dosis de 0.5 a 1 mg. por kg. de peso que se administrará por la noche. Cada 1 o 2 semanas se incrementará de 0.5 a 1 mg. por kg. hasta alcanzar la dosis de mantenimiento de 100 mg. al día.
  • En los tratamientos concomitantes para la epilepsia se administrará una dosis inicial de 25 a 50 mg. por la noche. Al cabo de 1 o 2 semanas la dosis se incrementara en 25 a 50 mg. al día en 2 tomas hasta alcanzar una dosis de mantenimiento de 200 a 400 mg. al día que se dividirá en dos tomas. En cuanto a los niños mayores de 2 años se iniciará con una dosis de 1 a 3 mg. por kg. de peso que se administrará por la noche. Cada 1 o 2 semanas se incrementará de 1 a 3 mg. por kg. hasta alcanzar la dosis de mantenimiento, que será de 5 a 9 mg. por kg. de peso al día y que se dividirá en 2 tomas.
  • Para la prevención de la migraña la dosis inicial será de 25 mg. que se administrará por la noche. Cada semana se incrementará 25 mg. diarios hasta alcanzar la dosis de mantenimiento de 100 mg. al día que se dividirá en 2 tomas. No está recomendado para los niños.

El topiramato en el embarazo y la lactancia

Por lo que respecta al embarazo, se han observado efectos teratogénicos en la experimentación animal. En cuanto a los niños expuestos al topiramato durante el primer trimestre se han observado ciertos efectos indeseables, como un riesgo más elevado de malformaciones congénitas, como paladar hendido, labio leporino así como defectos en varios sistemas del organismo. También se ha comprobado que los bebés presentan en general un peso inferior al habitual. Por todo ello se desaconseja totalmente emplear el topiramato en caso de embarazo.

En cuanto a la lactancia se ha observado que se excreta en la leche materna, razón por la que deberá valorarse la posibilidad de abandonar este tratamiento, si ello es posible, o en caso contrario, suspender la lactancia.

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