El paracetamol destaca como analgésico y antipirético eficaz en el control de dolores leves o moderados cuya causa responda a afecciones articulares, intervenciones quirúrgicas menores, dolor postparto, neuralgias, otalgias, dolores odontogénicos o cefaleas. No posee, sin embargo, cualidades antiinflamatorias significativas. Su eficacia también está demostrada en procesos febriles.

Farmacocinética: paso del fármaco a través del organismo

La absorción del paracetamol por vía oral es rápida y completa en el tubo digestivo. La máxima concentración plasmática se produce entre los 30 minutos y las 2 horas, distribuyéndose en todos los tejidos. El paracetamol se metaboliza principalmente a través del hígado. Su vida media oscila entre las 2 y las 3 horas, siendo eliminado por vía renal durante las primeras 24 horas.

Farmacodinámica: efectos bioquímicos y fisiológicos del fármaco

El paracetamol destaca por sus efectos analgésicos y antipiréticos y aunque su mecanismo de acción no se halla totalmente elucidado, se cree que inhibe la síntesis de prostaglandinas –sustancias que participan en las respuestas inflamatorias estimulando las terminales nerviosas del dolor– a nivel del hipotálamo. El paracetamol, administrado en dosis terapéuticas, no afecta al aparato cardiovascular ni pulmonar, no irrita la mucosa gástrica, no afecta el equilibrio acido-base y no tiene efectos sobre la agregación plaquetaria y la excreción de ácido úrico.

Interacciones del paracetamol con otros medicamentos

La carbamacepina puede incidir en el aumento del efecto hepatotóxico en las sobredosis de paracetamol, pero ateniéndose a las dosis terapéuticas no hay peligro. El paracetamol sí puede disminuir la depuración del busulfán.

La administración conjunta de paracetamol y cloranfe­nicol puede alterar los niveles de este último, por lo que se debe estar atento a las dosis.

La colestiramina reduce la absorción del paracetamol, por lo que la administración simultánea de ambos medicamentos debe hacerse tomando el paracetamol una hora antes o tres después de haber ingerido la colestiramina.

También hay que tener en cuenta la administración de diflunisal, ya que aumenta significativamente las concentraciones plasmáticas del paracetamol. A considerar, sobre todo, en pacientes con predisposición a daño hepático.

Cuando haya que compatibilizar el tratamiento de warfarina con paracetamol no deben tomarse más de 2 gramos al día de paracetamol y solo durante unos pocos días.

El uso del paracetamol con zidovudina debe evitarse, ya que existe el riesgo de neutropenia o hepatotoxicidad.

Efectos secundarios y contraindicaciones del paracetamol

Aunque el paracetamol es un medicamento bien tolerado en general pueden darse algunos efectos secundarios que, en cualquier caso, son menos significativos que los de la aspirina. A su favor, en comparación con la aspirina, está su nulo efecto en la mucosa gástrica y la ausencia de efectos anticoagulantes.

El paracetamol está contraindicado para pacientes con porfiria e hipersensibilidad o intolerancia al fármaco. También hay que tener en cuenta que el paracetamol atraviesa la placenta y es excretado por la leche materna, por lo que no es recomendable su uso durante la lactancia. El paracetamol es considerado un medicamento seguro en el embarazo siempre y cuando se respeten las dosis terapéuticas.

Algunos de los efectos secundarios que pueden presentarse son:

  • Reacciones alérgicas.
  • Náuseas, vómitos o dolores abdominales.
  • Cefalea, agitación, diaforesis o convulsiones.
  • Posible aumento de la incidencia de rinitis alérgica y asma con un uso frecuente del fármaco.
  • Taquicardia.
  • Fatiga muscular.
  • Anemia hemolítica.

Posología o dosis del paracetamol

La dosis diaria de paracetamol recomendada para un adulto oscila entre los 325 y los 1.000 mg que se reparten en tomas cada 6 horas. En el caso de los niños la dosis varía en función de su edad y peso. El intervalo de la administración del fármaco está entre 4 y 6 horas. En cuanto a las edades y su correspondiente dosificación la recomendación es:

  • De 0 a 3 meses: 40 mg.
  • De 4 a 11 meses: 80 mg.
  • De 1 a 2 años: 120 mg.
  • De 2 a 3 años: 160 mg.
  • De 3 a 5 años: 240 mg.
  • De 5 a 8 años: 320 mg.
  • De 8 a 10 años: 400 mg.
  • De 10 a 12 años: 480 mg.

Toxicidad y sobredosis de paracetamol y tratamiento

El uso prolongado y en altas dosis de paracetamol puede provocar efectos adversos en las funciones renales y hepáticas. Los síntomas de una intoxicación aguda aparecen en las primeras 24 horas en forma de náuseas, vómitos, anorexia y dolor abdominal. Estos síntomas pueden prolongarse durante una semana.

El daño hepático se manifiesta a los dos o tres días, debiéndose realizar el tratamiento lo antes posible. Este consistirá en un lavado gástrico al que le seguirá la administración de carbón activado. Con posterioridad se administrará por vía oral o intravenosa N-acetilcisteína, que servirá para reponer las reservas de glutatión en el hígado. Es importante actuar con celeridad, ya que estos compuestos, una vez transcurridas 12 horas de la sobredosis, es posible que no tengan efecto alguno.

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