El mebendazol es un medicamento perteneciente a los antihelmínticos o vermicidas, es decir a los que utilizan para tratamientos de infecciones causadas por oxiuros o helmintos, es decir las lombrices parásitas del aparato digestivo. Entre las enfermedades que producen se destacan la oxiuriasis, ascariasis, trichuriasis, uncinariasis o la parasitosis intestinal múltiple por gusanos redondos, entre otras.

Que son los oxiuros

Los helmintos u oxiuros son parásitos muy comunes con forma de hilos de color blanco que llegan a medir unos 18 milímetros de longitud y un diámetro bucal de hasta 1 milímetro. Se contagian por consumir los huevos, presentes en las manos y por tocar una superficie directa sobre la que están. En un mes después de ingresar al organismo se transforman en gusanos.

Los oxiuros se pueden transmitir de una persona a otra con relativa facilidad, sobre todo en una misma familia, por lo que sería conveniente la aplicación del medicamento en todos los miembros de la casa en el mismo momento; en todo caso ayudará a prevenir una eventual reinfección de otro integrante de la familia o habitante de la misma casa del infectado.

Uso del mebendazol

Antes del uso del mebendazol se debe avisar al médico sobre si el paciente es alérgico a otro medicamento, si es una mujer y está en periodo de lactancia o está embarazada y en general se debe avisar sobre cualquier enfermedad que se padezca o medicamento que se esté tomando.

La dosis indicada debe ser consumida en su totalidad por el paciente, incluso puede que se necesaria otra tanda del tratamiento, para que la infección se cure definitivamente.

Es recomendable tomar el mebendazol junto con una comida, sobre todo las que contengan grasas, por ejemplo los lácteos ya que estos alimentos ayudan a absorber mejor el medicamento y aceleran el efecto anti-infeccioso del medicamento.

El mebendazol viene como comprimidos o suspensión oral por lo que las dosis varían según la indicación médica para adultos y adolescentes, y las dosis pediátricas. En el primer caso se pueden tomar hasta 2 veces por día durante 2 o 3 días, tratamiento que se puede repetir unas 2 o 3 semanas después.

Consulta al médico durante el consumo de mebendazol

Resulta conveniente que el médico controle el tratamiento periódicamente para asegurarse de que la infección se haya sanado y por los posibles efectos no deseados, especialmente en los casos de dosis elevadas del medicamento.

Como los gusanos ponen los huevos fuera de cuerpo puede ocurrir que la infección reaparezca aun después del tratamiento, por lo que se sugieren medidas preventivas adicionales de higiene, como lavar las sábanas o la ropa de cama.

Suplementos durante el tratamiento con mebendazol

En algunos casos de determinadas infecciones provocadas por gusanos más importantes como los anquilostomas o los nematodos, los médicos recomiendan tomar suplementos de hierro, atento a la anemia que se produce durante la afección y su tratamiento. Esta ingestión de suplementos puede extenderse por varios meses, siempre con control profesional.

Efectos colaterales

En general estos efectos son raros pero podrían ocurrir en orden de importancia: erupciones en la piel o sarpullidos, debilidad corporal, dolor de garganta, malestares digestivos como náuseas, vómitos y diarreas y otros malestares menos comunes, que se den en pacientes porque tengan algún tipo de predisposición especial.

Se contraindica para quienes tengan hipersensibilidad a la droga o a alguno de los conservantes del medicamento, o también en algunas patologías ulcesoras o del hígado, cuando las dosis son elevadas.

Consejos generales sobre el uso del mebendazol

El primero de los consejos es que este artículo debe tomarse como una información general, por lo que cualquier duda debe acudir al profesional de la salud, como el médico o el farmacéutico para evacuarla. También debe acudir al médico en caso de ocurrir algún efecto que no haya sido descripto pero que parezca surgir del tratamiento.

Asimismo debe tenerse en cuenta que el medicamento solo puede ser suministrado a las personas infectadas y no puede ser usado para otras patologías, salvo indicación profesional.

Por último, se deben tomar precauciones especiales, como las siguientes:

  • Debe quedar alejado del calor y la luz solar o artificial que emane calor.
  • No debe quedar almacenado en lugares húmedos, como la cocina o el baño.
  • Debe quedar alejado del alcance de los menores.
  • No debe conservarse ni consumirse el medicamento que esté vencido, por lo que se los debe desechar cuidando de que el lugar de desecho no queden al alcance de los niños.