El mazindol es un medicamento de los considerados anorexígenos, es decir los que se usan para la pérdida de peso por medio de un mecanismo de estimulación del sistema nervioso central que reduce el apetito.

El Mazindol se prescribe como un tratamiento de mantenimiento en pacientes obesos que tengan un índice de masa corporal (IMC) mayor o igual a 30 y que no hayan reducido su peso con dietas de restricción calórica como única medida, por lo que este medicamento se debe recetar como complemento de un tratamiento integral que contenga otras terapias, como un régimen de bajas calorías y en su caso, ejercicio físico. Además, antes de su prescripción, deben hacerse estudios para descartar causas orgánicas secundarias de la obesidad.

El tratamiento contra la obesidad con este medicamento requiere de un estricto control del médico especializado en obesidad, atento a las precauciones, interacciones y efectos adversos que tiene.

Dosis y modo de administración del mazindol

La presentación del mazindol es en cápsulas y se aconseja empezar el tratamiento con una dosis de 1mg por día una vez al día, ingerida una hora antes del desayuno hasta llegar según los casos, a una dosis de 3 mg al día (repartidas antes del desayuno y antes del almuerzo). No se debe ingerir por la noche, ya que puede generar alteraciones en el sueño, como insomnio y estados de nerviosismo.

La duración del tratamiento es de corto plazo: debe ser de entre 4 y 8 semanas y no debe superar los 3 meses.

Indicaciones, interacciones y contraindicaciones del mazindol

Cuando el médico tratante esté recetando el mazindol se le debe informar si se es alérgico o hipersensible al mismo o a cualquier otro medicamento que se haya tomado o que se esté tomando en ese momento. También se debe informar sobre la ingestión actual o sobreviniente al tratamiento de suplementos dietarios o nutricionales, vitaminas y productos herbarios. En especial y por sus interacciones con el mazindol, se destaca el deber de informar sobre la administración de los medicamentos por tratamientos de hipertensión arterial, asma bronquial, alergias, antidepresivos (como los IMAO), sinusitis, insulina e hipoglucemiantes y otros anorexígenos como el mazindol.

Respecto de las afecciones que se padezcan se debe avisar al médico sobre arritmias, hipertensión, úlceras, problemas renales, hepáticos y cardíacos, sobre todo insuficiencias.

Mazindol: Consumo en menores, drogas, embarazo y lactancia

Como no se recomienda para menores de 12 años, resulta importante informar correctamente la edad. También resulta importante avisar sobre el consumo habitual de drogas y para las mujeres, sobre cualquier estado de embarazo y lactancia.

Efectos secundarios del mazindol

Entre los efectos secundarios que provoca el mazindol se destacan:

  • Estreñimiento
  • Alteraciones en el sueño
  • Ansiedad
  • Sequedad bucal y sabor desagradable en la boca
  • Cefalea
  • Constipación
  • Náuseas, vómitos y malestares abdominales
  • Mareos y vértigo
  • Taquicardia, Palpitaciones y dolores en el pecho
  • Depresión
  • Sudoración excesiva

Consulta al médico

El mazindol es un medicamento que requiere estricto control médico por lo que ante cualquier duda en las indicaciones, contraindicaciones o en por la aparición de los efectos secundarios expresados u otros que puedan surgir y que no están mencionados, se debe acudir en consulta al profesional de la medicina competente.

Este artículo es de información general e ilustrativo sobre el mazindol, por lo que no reemplaza la debida consulta al profesional médico.