El dimenhidrinato es un medicamento que actúa como antialérgico porque bloquea la acción de la histamina que se produce en el vestíbulo y el laberinto en los casos de viajes y en el vértigo. También tiene efectos sedantes y previene trastornos de equilibrio del cuerpo. Por otra parte es un antiemético, es decir un bloqueador de los vómitos y de las náuseas, incluso la de las embarazadas que vomitan en exceso o hiperémesis gravídica.

No actua eficazmente en los vómitos y náuseas de los tratamientos con quimioterapia.

El dimenhidrinato y la Enfermedad de Menière

Uno de los tratamientos de la enfermedad o síndrome de Ménière es con dimenhidrinato. Esta patología fue estudiada por el doctor francés Prosper Ménière y afecta el oído interno. Lo que la genera no se conoce, pero su síntoma más importante es la sensación vertiginosa y mareos, junto con zumbidos en los oídos (tinnitus), estado de hipoacusia y náuseas. El vértigo en general se siente repentinamente y puede prolongarse por algunas horas, en cambio el mareo puede durar varios días.

Indicaciones y dosis del dimenhidrinato

El dimenhidrinato viene presentado en comprimidos para ingerir por vía oral. También hay comprimidos masticables y existe una suspensión para administrar por vía endovenosa (parenteral).

La dosis por vía oral, que es la que de detalla en este artículo, debe ser exacta y es la indicada por el prospecto o la indicada por médico. En caso de prevención de mareos o vértigos por viajar, la dosis debe tomarse desde media hora a una 1 hora con anterioridad a la hora de partida, en una cantidad recomendada de 50 mg y repetir cada 4 a 6 horas pero sin exceder los 400 mg por día. En caso de niños, la dosis recomendada es de 25 a 50 mg antes de viajar y como máximo de 150 a 75 mg según la edad.

No se recomienda su consumo por menores de dos años, salvo indicación médica.

Contraindicaciones, interacciones y precauciones del dimenhidrinato

Se debe conocer e informar al profesional médico sobre la hipersensibilidad al propio dimenhidrinato o acualquier otro medicamento, incluso la aspirina.

La advertencia sobre otos medicamentos debe tener especial importancia en los antihistamínicos, sobre todo la misma difenhidramina, contenida en el dimenhidrinato. También se deben considerar especialmente antibióticos, tranquilizantes, antidepresivos, antitusivos y descongestivos, antiparkinsonianos, aniconvulsivos, sedantes y cualquier otro medicamento. No olvidarse de comunicar el consumo de vitaminas, suplementos dietarios y de plantas medicinales.

Respecto de las enfermedades que se padezcan o se hayan padecido se debe advertir sobre: enfermedades respiratorias (bronquitis, asma, enfisema), trastornos con crisis convulsivas, dificultades para ver producidas por glaucoma, dificultades para orinar, fenilcetonuria, entre otras. El consumo de bebidas alcohólicas y las cirugías o incluso las odontológicas deben ser tenidas en cuenta a la hora de la administración de este fármaco.

Asimismo se debe informar sobre el estado de embarazo en cualquier momento que esté o si está practicando lactancia materna.

Efectos secundarios adversos del dimenhidrinato

Los efectos secundarios del dinenhidrinato son comunes y en algunos casos son muy eventuales; deben ser reportados al médico en caso de su persistencia. Entre estos se destacan:

  • Cefalea
  • Sequedad en la garganta
  • Estado de somnolencia (no conducir automóviles)
  • Alucinaciones
  • Mareos o vértigos inesperados y repentinos
  • Falta de coordinación de movimientos (no conducir automóviles)
  • Estado de hiperactividad
  • Visión borrosa
  • Náuseas
  • Constipación y diarrea
  • Zumbidos en los oídos (tinnitus)
  • Retención urinaria
  • Sensación de boca y nariz secas
Otros efectos pueden ser graves y de inmediata consulta con el médico, entre los que se destacan:

  • Arritmia cardíaca
  • Palpitaciones
  • Convulsiones
  • Psicosis
Estos efectos son ejemplificativos pues puede haber otros no mencionados.

Consulta al médico o farmacéutico

Este informe debe considerarse como una información general accesible por lo que no sustituye la consulta con el doctor o farmacéutico. En caso de dudas se debe concurrir en consulta con aquellos.