La dexametasona es un potente corticosteroide similar a una hormona natural producida por medio de las glándulas suprarrenales. Entre sus efectos destaca el alivio de los síntomas provocados por la inflamación, como el enrojecimiento, el dolor o la hinchazón. La dexametasona también se utiliza en afecciones de la piel, el riñón, la sangre, los ojos, la tiroides o los intestinos, como en el caso de la colitis. Otro de sus usos tiene que ver con el asma o las alergias severas, así como en ciertos tipos de cáncer.

Presentación de la dexametasona

La dexametasona se presenta en forma de comprimidos o tabletas y en solución líquida para ser administrado por vía oral. También se administra por vía intravenosa o intramuscular. Dependiendo de los países existen diferentes presentaciones. Las más usuales son:

  • Ampollas de 1 mL con un contenido de 4 mg. (4 mg/mL)
  • Ampollas de 1.5 mL con un contenido de 4 mg. (2.66 mg/mL)
  • Ampollas de 2.5 mL con un contenido de 4 mg. (1.6 mg/mL)
  • Ampollas de 5 mL con un contenido de 40 mg. (8 mg/mL)
  • Comprimidos de 1, 4 y 8 mg.
  • Tabletas de 0.5 mg.
  • Tabletas de 0.75 mg.

Dosis de dexametasona

La dosis de dexametasona oral o inyectable, bien sea por vía intravenosa o intramuscular, variará atendiendo a la patología:

  • Anomalías de la función adrenocortical: La dosis oral será de 0.75 a 9 mg. diarios. En niños la dosis será de 0.03 a 0.3 mg. por kg. de peso al día. Por vía intramuscular e intravenosa, en adultos, la dosis inicial será de 0.5 a 9 mg. diarios. Los niños recibirán dosis de 0.03 a 0.3 mg. por kg. de peso al día. En todos los casos las dosis se dividirán en varias tomas y, posteriormente se ajustarán las dosis de mantenimiento según respuesta del paciente.
  • Shock anafiláctico: dosis de 1 a 6 mg por kg de peso por vía intravenosa o 40 mg. cada 4-6 horas hasta que remita el shock.
  • Edema cerebral: se administrará una dosis de 10 mg. por vía intravenosa seguida por dosis de 4 mg. por vía intramuscular cada 6 horas hasta que remitan los síntomas. La dosis de mantenimiento será de 2 mg. 2 o 3 veces diarias. En niños se iniciará con una dosis de 1-2 mg. por kg. de peso por vía intravenosa o intramuscular. Luego se reducirá a 1-1.5 mg. en tomas cada 4 a 6 horas y se sustituirá por dexametasona oral tan pronto como sea posible.
  • Náusea y vómito asociado a la quimioterapia: dosis de 10 a 20 mg. por vía intravenosa antes de la quimioterapia.
  • Desordenes hematológicos: dosis de 0.75-9 mg. por vía oral. Niños de 0.24 a 0.34 mg. por kg. de peso. Por vía intramuscular o intravenosa dosis de 0.5 a 9 mg. En niños 0.06 a 0.3 mg. por kg. de peso. Todas las dosis se dividirán hasta en 4 tomas y, posteriormente, se ajustarán en dosis de mantenimiento según la respuesta del paciente.
  • Colitis ulcerosa y enfermedad de Crohn: dosis de 0.75 a 9 mg. al día por vía oral o, por vía intravenosa o intramuscular, dosis de 0.5 a 9 mg. al día. En ambos casos se dividirán hasta en 4 tomas y se ajustarán a dosis de mantenimiento según respuesta del paciente.

Efectos secundarios de la dexametasona

La dexametasona es un medicamento que puede alterar los resultados de algunos análisis, como en el caso del colesterol, calcio, potasio, glucosa, hormonas tiroides en sangre o pruebas cutáneas de la tuberculina.

Los efectos secundarios de la dexametasona no suelen ser muy relevantes, observándose con más frecuencia cuando las dosis son elevadas y el tratamiento prolongado. Entre las más habituales cabe destacar un aumento del apetito y, por lo tanto, posibilidad de sobrepeso, fragilidad ósea, indigestión, incremento en los niveles de glucemia, lenta cicatrización de las heridas o una mayor propensión a las infecciones. Más excepcionalmente pueden ocurrir casos de hipertensión, alteraciones menstruales, sudoración, retención de líquidos o disminución del potasio en sangre, entre otros.

Contraindicaciones de la dexametasona

La dexametasona está contraindicada en todos aquellos pacientes que presenten hipersensibilidad a este medicamento o a cualquiera de sus componentes. Igualmente sucede en caso de herpes simple ocular, tuberculosis activa, infecciones crónicas, úlcera gastroduodenal, psicosis agudas, insuficiencia renal e hipertensión.

Dexametasona en el embarazo y la lactancia

Debido a la falta de estudios bien controlados tanto en el embarazo como en la lactancia, la utilización de la dexametasona solo deberá hacerse cuando los beneficios sean superiores a los posibles riesgos. En todo caso se sabe que la dexametasona se excreta en el leche materna y provocar efectos no deseados, por lo que si no es posible prescindir del medicamento se recomienda suspender la lactancia.

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