La clorfenamina es un antihistamínico de primera generación indicado para el tratamiento de rinitis alérgica estacional y rinitis vasomotora, conjuntivitis alérgica, alergias cutáneas no complicadas, eczema alérgico, angioedema, urticaria, dermatitis atópica y de contacto, reacciones de hipersensibilidad debidas a los medicamentos o reacciones anafilácticas, en este último caso en combinación con epinefrina.

La clorfenamina se presenta en forma de tabletas, comprimidos, jarabes e inyectables.

Dosis de clorfenamina

La administración de clorfenamina por vía oral para las afecciones citadas, por lo general, será la siguiente:

  • En adultos y adolescentes la dosis recomendada es de 4 mg. cada 4 o 6 horas con un máximo de 24 mg. al día.
  • Para niños de 6 a 12 años la dosis será de 2 mg. cada 4 o 6 horas hasta un máximo de 12 mg. al día.
  • Para niños de 2 a 5 años la dosis recomendada es de 1 mg. cada 4 o 6 horas hasta un máximo de 6 mg. al día.
  • La administración por vía intramuscular, intravenosa o subcutánea, en adultos y adolescentes, será de 10 a 20 mg. en una única dosis, con un máximo de 40 mg. al día.
  • La administración por vía subcutánea en niños menores de 6 años se hará en dosis de 87.5 µg/kg o 2.5 mg/m2, 4 veces al día hasta un máximo de 12 mg. diarios.
  • El tratamiento de la anafilaxia en adultos y adolescentes, que se llevará a cabo en combinación con epinefrina por vía intravenosa, consistirá en la administración de dosis de 10 a 20 mg. en un bolo en 1 minuto. No se administrarán dosis superiores a los 40 mg. al día.
  • La clorfenamina también es eficaz para tratar los mareos y náuseas producidos por los viajes en barco o avión. En este caso suelen ser suficientes dosis de 4 a 8 mg. tres veces al día.
En aquellos pacientes que presenten insuficiencia hepática se puede requerir un ajuste en las dosis habituales, dependiendo del grado de insuficiencia, así como de la respuesta del paciente. Por lo que respecta a los enfermos renales no suele ser necesario efectuar reajuste en las dosis.

Efectos secundarios y contraindicaciones de la clorfenamina

La clorfenamina puede afectar al sistema nervioso central, produciendo efectos secundarios como somnolencia, mareo, letargo, vértigo, excitabilidad, sudoración, escalofríos o trastornos de la coordinación. Las afectaciones gastrointestinales incluyen náuseas, estreñimiento, vómito, malestar epigástrico, anorexia o sequedad bucal. Otros afectos que pueden aparecer son la retención urinaria, hipotensión, palpitaciones, urticaria o fotosensibilidad.

Lo clorfenamina está contraindicada para todos aquellos pacientes que presenten hipersensibilidad a cualquiera de sus componentes. No debe administrarse clorfenamina si en las dos semanas previas ha habido tratamiento con inhibidores de la monoaminooxidasa (IMAO). No se recomienda su utilización en niños menores de 2 años.

El empleo de clorfenamina debe hacerse con precaución en aquellos pacientes con glaucoma de ángulo estrecho, al igual que en aquellos que presenten estrechez del cuello de la vejiga, obstrucción piloroduodenal o de la vejiga debido a hipertrofia prostática.

La clorfenamina no se recomienda en aquellos casos de enfermedad cardiovascular, hipertensión o hipertiroidismo debido al riesgo de palpitaciones y taquicardia. Tampoco es recomendable cuando exista enfermedad renal, asma bronquial, diabetes, úlceras pépticas estenosantes o retención urinaria.

La clorfenamina en el embarazo y la lactancia

No existen estudios adecuados y bien controlados que permitan establecer la seguridad de la clorfenamina durante el embarazo, por lo que la recomendación es no utilizar este medicamento, salvo que se considere que el beneficio para la madre es claramente superior a los posibles riesgos que entraña para el feto. La clorfenamina puede inhibir la producción de leche. No se recomienda su uso durante la lactancia.

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