La cefalexina es una cefalosporina de primera generación que solo se encuentra disponible para ser administrada por vía oral, bien en forma de cápsulas, tabletas o solución oral líquida. Aunque la cefalexina no es un medicamento de primera elección, ya que existen fármacos más eficaces, resulta de utilidad cuando se presenta resistencia de los microorganismos a estos últimos.

La cefalexina, como tratamiento de segunda elección en casos de resistencia o de alergia a otros medicamentos, está indicada para la fibrosis quística, otitis media, peritonitis, faringitis estreptocócica, infecciones respiratorias, de la piel y tejidos blandos o de las vías urinarias.

También se emplea como medida profiláctica en intervenciones dentales o en prostatectomías.

Su espectro antibacteriano incluye la mayoría de bacterias grampositivas, aunque su eficacia ante las bacterias gramnegativas se reduce a la E. Coli, Klebsiella y Proteus mirabilis.

Dosis de cefalexina

La dosis que se deberá administrar de cefalexina variará en función de la enfermedad a tratar, así como de la severidad de la misma. En general, la dosis recomendada oscila entre 1 y 4 g. diarios que deberán dividirse en 4 tomas. En el caso de bacterias sensibles puede ser suficiente una dosis de 1 g. dividido en 4 tomas de 250 mg. Obviamente, estas dosis deberán aumentarse cuando la infección sea más severa, siempre atendiendo a la respuesta del paciente.

La dosis promedio que debe administrarse en el caso de los niños oscila entre los 25 y los 50 mg. por kg. de peso al día, divididas también en 4 tomas. En algunos casos, como pueden ser infecciones como la otitis media, la dosis se puede incrementar hasta 75 o 100 mg. por kg. de peso al día.

Efectos secundarios adversos de la cefalexina

Los efectos secundarios más frecuentes asociados al uso de la cefalexina tienen que ver con los problemas gastrointestinales, tales como diarrea, náuseas, vómito o dolor abdominal. En algunos casos se han reportado reacciones hematológicas como eosinofilia, neutropenia o anemia hemolítica inmune. En otros casos, el sistema afectado ha sido el genitourinario o el riñón, con cuadros de vaginitis o prurito anal y vaginal, entre otros.

Las erupciones cutáneas se han observado en ocasiones, por lo general asociada a pacientes con mononucleosis infecciosa, urticaria o dermatitis. Muy rara vez se ha observado neurotoxicidad. Convulsiones o alteraciones psicóticas se relacionan solo con dosis elevadas de cefalexina.

Otros efectos muy poco frecuentes incluyen necrólisis epidérmica tóxica, síndrome de Stevens-Johnson, fiebre medicamentosa, tinnitus o enfermedad del suero.

La cefalexina está contraindicada en pacientes con reacciones alérgicas a la cefalexina y a las cefalosporinas en general.

En pacientes con insuficiencia renal las dosis deberán adecuarse a la baja, así como vigilar estrictamente la respuesta del paciente.

Cefalexina en el embarazo y la lactancia

Aunque los estudios llevados a cabo con animales no han mostrado toxicidad fetal, no existen estudios bien controlados en mujeres gestantes, motivo por el que se recomienda precaución a la hora de utilizar este medicamento, valorando siempre si el beneficio es superior al posible riesgo que entraña para el feto.

La cefalexina se excreta en la leche materna. En caso de necesidad deberá administrarse con precaución en mujeres en periodo de lactancia, valorando, asimismo, la posibilidad de interrumpir la lactancia si no es posible suspender el tratamiento.

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