El aguacate proviene de un árbol del mismo nombre y que se caracteriza por su gran tamaño y frondosidad. Aunque oficialmente se le considera originario de América Central, probablemente de México, algunas voces aluden a las Antillas como su lugar de origen o incluso a la remota Persia, tal como sugiere su nombre científico; Persea americana o Persea gratissima. En la actualidad se cultiva en México, Brasil, Australia, China o Estados Unidos, entre otros.

Los aguacates representan a uno de los alimentos más interesantes, sobre todo en dietas vegetarianas, a la hora de reemplazar la ingesta de proteínas que se encuentran en la carne, los huevos o el queso. Sus ácidos grasos esenciales y sus proteínas constituyen un gran beneficio para la salud, ya que se digieren con facilidad y no inciden en un aumento del colesterol (LDL).

El aguacate conviene comerlo cuando está en su punto, lo que se comprueba presionando el fruto con un dedo, debiendo este ceder ligeramente a la presión. No es recomendable adquirir demasiados aguacates si no se van a consumir pronto, por lo que resulta interesante comprarlo en distintos estadios de maduración para ser consumidos en su momento óptimo. Otro detalle a tener en cuenta es que el aguacate no debe guardarse en la nevera, ya que su pulpa ennegrece con facilidad.

Propiedades y beneficios del aguacate

El aguacate, al igual que otros alimentos ricos en omega 3, es muy recomendable para el corazón, así como en la lucha contra los niveles elevados de colesterol y triglicéridos, así como para la prevención de la arteriosclerosis. Al aguacate, gracias a su alto contenido de vitamina E, se le atribuye la capacidad de prevenir el mal de Alzheimer, contrarrestando los síntomas en las fases iniciales de la enfermedad y retrasando su progresión. Esta misma vitamina también contribuye a retrasar el proceso de envejecimiento. La vitamina D, igualmente presente en el aguacate, ayuda a absorber minerales como el calcio y el fósforo. Asimismo, mantiene el equilibrio del azúcar en la sangre, por lo que resulta recomendable para personas diabéticas.

Otras propiedades del aguacate lo hacen indicado para los problemas relacionados con la vista, como la degeneración macular o las cataratas, o problemas de la piel, como puede ser la dermatitis o los eczemas.

Las características nutricionales del aguacate lo convierten en un alimento especialmente indicado para deportistas, personas con pieles secas o para mujeres embarazadas.

Composición del aguacate

La composición del aguacate por cada 100 gramos es la siguiente:

  • Carbohidratos………………………………………400 mg.
  • Proteínas………………………………………………1.88 g.
  • Grasa (colesterol 0 mg.)…………………………….23.5 g.
  • Hierro………………………………………………….0.5 mg.
  • Calcio…………………………………………………..12 mg.
  • Potasio……………………………………………….487 mg.
  • Fósforo…………………………………………………43 mg.
  • Yodo………………………………………………….…..1 mg.
  • Zinc…………………………………………………….0.4 mg.
  • Magnesio………………………………………………30 mg.
  • Sodio…………………………………………………..4.7 mg.
  • Vitamina A…………………………………………..…..12 ug.
  • Vitamina B1 (tiamina)……………………………...0.08 mg.
  • Vitamina B2 (riboflavina)…………………………..0.15 mg.
  • Vitamina B3 (niacina)………………………………1.42 mg.
  • Vitamina B5 (ácido pantoténico)…………………….1.1 ug.
  • Vitamina B6 (piridoxina)…………………………....0.36 mg.
  • Vitamina B7 (colina)……………………………………10 ug.
  • Vitamina B9 (ácido fólico)…………………………......30 ug.
  • Vitamina C……………………………………………......6 mg.
  • Vitamina E……………………………………………...1.3 mg.
  • Vitamina K…………………………………………….…19 ug.

Salsa guacamole

Parte de la fama del aguacate se debe también a su famosa salsa guacamole, cuya buena reputación no solo se debe a su sabor, sino a su fácil elaboración y a la posibilidad de acompañar a un buen número de platos. En cualquier caso, la forma más habitual de consumir guacamole es con nachos o con tortitas de maíz fritas.

Existen muchas recetas para preparar una excelente salsa de guacamole. Una de ellas es la siguiente:

  • 2 aguacates.
  • 1 tomate.
  • 1 cebolla.
  • 1 cucharada de aceite de oliva.
  • 1 cucharada de limón.
  • Perejil picado.
  • 3 gotas de tabasco.
  • Sal.
Cortar los aguacates y extraer la pulpa. Esta deberá depositarse en un bol y, acto seguido, rociarla con el zumo de limón para evitar la oxidación. Después se le añaden la cebolla y el perejil, que previamente se habrán picado muy finos, el tomate cortado en cuadraditos pequeños y la salsa de tabasco. Una vez están todos los ingredientes se mezcla bien y se le añade el aceite y la sal. Y así de sencillo se sirve en una fuente para ser degustado de la manera que prefiere el afortunado consumidor.

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